//Pr. Luis A. Núñez\\

”16Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”        Mateo 6:16-18

Es interesante, Jesús en este capítulo está dando una serie de enseñanzas frente a las actitudes que debemos tener en algunas disciplinas espirituales, es así que llega a las instrucciones sobre el ayuno (por lo menos, esta es la única vez que vemos a Jesús enseñando sobre el ayuno, en otras solo demanda ayunar).

La primera cosa importante es que la palabra “austero” es “mostrar una apariencia lamentable, mostrarse alicaído” y Jesús hace la comparación con los hipócritas  que en el idioma original es “actor de escenario o un simulador”, estos quieren mostrarse a los hombres. La pregunta que debemos hacernos es ¿Por qué en un ayuno los que ayunan querrían mostrar a los demás que ayunan? hagamos algunas especulaciones, pero primero quiero aclarar que vivir en la gracia es reconocer que todo lo que somos y hacemos es solo por su magnífica bondad, por su fortaleza en nosotros y por su gracia y su favor, nada somos sin Él; cuando leemos Filipenses 3:9 “y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que se basa en la Ley, sino la que se adquiere por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios y se basa en la fe” vemos la necesidad de ser encontrados en Cristo ¿Cómo así? no teniendo justicia propia, que se basa en la ley, sino que debemos ser hallados teniendo justicia que procede de Dios, que se basa en la fe, pero ¿Cómo es esa justicia que procede de Dios? es la que nos dice que todo es por Él, de Él y por medio de Él, mientras por otro lado la justicia propia es la que dice que todo es  por mí, de mí y por medio de mí. Galatas 5:4 dice: “De Cristo os desligasteis, los que por la Ley os justificáis; de la gracia habéis caído” aquí esta es la respuesta de porque alguien que ayuna quisiera mostrar que lo hace, aunque déjenme aclarar que en ocasiones es difícil pasar inadvertido cuando ayunas por las circunstancias que el ayuno implica, por ejemplo cuando te ofrecen algo de comer y es inevitable rechazar la invitación, entonces tendrás que explicar porque no aceptas, pero esa actitud es diferente a querer mostrar de manera deliberada que estas ayunando, esa actitud denota justicia propia. Veamos porque las personas querrían mostrarse:

  1. Para mostrar que ellos si pueden

Muchos querrán mostrar a los hombres que ayunan para mostrar que si pueden, muestran la justicia propia que dice que es con sus fuerzas, mientras que la justicia de Dios dice solo es posible con El, ¡Él es mi fuerza!, caso contrario solo atraerás una actitud de merecimiento.

  1. Para mostrar su nivel espiritual

Es decir, todo el que muestra que esta ayunando con el propósito de llamar la atención, es porque de alguna manera quiere que aquellos que lo rodean sean comparados con él, para mostrar que él es más espiritual que cualquier otro.

  1. Para ganar prestigio

En iglesias como la nuestra, donde entramos en periodos de ayuno de manera colectiva, existe el peligro de querer mostrar que se ayuna para poder ser admirado y alabado. Hoy algunos muchachos en la iglesia ya no muestran sus músculos si no sus cuantiosos días de ayuno.

Cuando ayunas debes tener la actitud de no mostrar nada a nadie, sino solo una cosa, tu victoria en Cristo.

El ayuno de hoy es para crecer en fe, no es para perdón de pecados, no para compungirse por la condenación, que por lo general era la actitud en el Antiguo Testamento, ahora estamos en la gracia, este es un tiempo de creer. Observa algo interesante en Mateo 17:14-21, aquí se muestra que el ayuno nos impulsa a creer, a tener fe, para echar fuera demonios y cualquier cosa que Dios nos direccione a hacer, ya no es un ayuno basado en la ley. Esta invitación a ayunar y orar esta orientada a tomar lo que se nos otorgó, a tomar lo que ya nos pertenece, este ayuno nos capacita para vencer, para creer, no es para tocar a Dios, para moverlo o para buscar su favor, su favor ya está con nosotros, más bien es para que nuestros ojos sean abiertos, ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia, todo poder nos ha sido otorgado en su Nombre. Veamos en  Marcos 16:17, el echar fuera demonios en su Nombre sería una señal de los que creen, no de los que ayunan ¿Cómo es eso? Pues es simple, si tú crees en Cristo y su poder que ha sido colocado en ti echarás fuera demonios en su Nombre. El ayuno te capacita para creer, además tu carne es quebrada y por ende incrementas tu sensibilidad para oír y creer en su Palabra, esto te capacita para tener una actitud correcta, el resultado de creer.

Ahora veamos algo muy interesante, en una ocasión cuestionaron al Señor Jesús porque sus discípulos no ayunaban como lo hacían los discípulos de Juan y los fariseos (Mateo 9:14-17), Jesús les explica la razón, les muestra que estamos en otra dispensación y no podemos poner un pedazo de esta en la otra dispensación o dicho de otra forma, no podemos tener una actitud de ayuno en la gracia en una vida basada en la ley; es decir, Jesús llama al ayuno de Juan y de los fariseos un ayuno de la ley, en ese odre viejo no puedes poner este vino nuevo. Simplemente en este tiempo nuestro ayuno “el ayuno en la gracia” tiene que ver con nuestra necesidad de creer y no con la actitud de tocar a Dios, esta direccionado a creer que en Él YA TENEMOS LA VICTORIA, es para que nuestros ojos sean abiertos a su gracia, a su favor, es un ayuno que tiene que ver con un avivamiento personal.

Todavía veamos un detalle interesante en Mateo 4:1, La Biblia dice que Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, “para ser tentado” por el diablo, no dice que fue llevado al desierto para ayunar, pero Jesús entro en ayuno, 40 días y 40 noches, su victoria tuvo que ver con su posición ¿Cómo es eso? en toda propuesta, en toda la tentación, Jesús manifestó su posición firme y por último cuando le dice “escrito está que al Señor tu Dios adorarás y al solo servirás” el diablo lo dejo, ¡Jesús había vencido con una posición firme en la verdad!.

Él nos dejó una enseñanza, el ayuno es ahora muy necesario, pero lo es para vencer creyendo, el ayuno hoy nos lleva a creer; todas las otras razones del porqué del ayuno descritas en el Antiguo Testamento ya fueron vencidas en la cruz, todo ahora se nos otorgó a través de la obra de Cristo en la cruz, es hora de creer, para eso ayunamos ¡para creer!

¿Qué es lo que pasará en nuestro ayuno?

Si recuerdas la historia de Pedro, él caminó sobre las aguas porque Jesús le invitó a hacerlo, pero se hundió en el momento que dejó de ver a Jesús, cuando desconfió ¿Qué pasó por su mente frente a esas circunstancias? ¿Será que el señor Jesús lo llamó para que se hundiera? así es cuando andamos en la justicia propia, nos hundimos por no creer, por desconfiar, pero Jesús se acercó a él, lo asió y lo condujo hasta la barca nuevamente, eso es lo que pasará en este ayuno, ese es el avivamiento personal, creer y confiar en Él, permanecer bajo su favor. 

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