Olvidando-Lo-Que-Quedó-Atrás

//Pr. Luis A. Núñez\\

Jesus y los niñosEstamos a puertas de la Semana Santa. Es imposible saber cuándo nació el Señor Jesús, pero si es posible saber cuándo sucedieron algunos acontecimientos como cuándo murió, la fecha de la entrada a Jerusalén, el padecimiento después del arresto, la crucifixión, etc. Un domingo como el siguiente resucitó el Señor Jesús, son acontecimientos reales y si existen diferencias son apenas días, esto debido al cambio según el calendario, es así que algunos dicen que pudo ser el 07 de abril, otros el 03, otros que la fecha se establece según el primer domingo de luna llena de primavera, por eso cae 29 de marzo, lo cierto es que es fue en estos días. La pregunta ahora es ¿Por qué sabemos esa historia? ¿Solo porque es un relato de la biografía de un hombre, de un profeta, de un líder religioso? Veamos:

La condición humana

Leer Juan 1:1-4, 9.11.

 “Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12)

Este versículo nos muestra un problema, que no todos son hijos de Dios. Hay un momento en el que el Señor nos da la potestad (Autoridad, derecho, permiso) de ser hechos hijos de Dios, la condición de las personas antes de este momento es de ser personas que no creyeron en Él, por eso no le recibieron, un mundo que no lo recibió. Esta palabra “recibir” en el idioma original significa tomar, agarrar (Según la cultura judía), es decir, todos los que se aferran a Él, lo toman y creen en su nombre, pero la implicancia de esta palabra no se limita solo a tomarlo. El problema es que hay mucha gente que acude a Él solo por sus problemas, por sus circunstancias, por su desesperación, es decir, podríamos decir que lo han recibido, pero no creen en su nombre.

 ¿Qué es creer en su nombre?

El nombre de Jesús significa “Dios es salvador”, Jesús significa “el salvador”, es decir, es el único que me salvará, entonces creer en su nombre es creer en lo que Él es ¡TU SALVADOR!

¿Realmente que significa esto?

Primero, que toda la humanidad estaba destituida de la gloria de Dios, de la vida de Dios. Romanos 3:23 dice: “Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”. Muchas cosas representan su gloria, entre ellas su presencia misma, la presencia de Dios, que genera vida y al estar el hombre destituido de su gloria, de la vida de Dios, ciertamente el hombre estaba muerto, la Biblia muestra esto en Romanos 5:12: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”. Es decir, el hombre solo tenía una vida biológica, lejos de Dios, separado de Dios, eso recuerda lo que el Génesis dice en la Biblia:

“Tomó, pues, Jehová Dios al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo cuidara. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás” (Génesis 2:15-17)

Dios le dijo al hombre que el día que comiera de ese árbol ciertamente moriría, no era por el comer una fruta, sino por la decisión que el hombre tomó, la decisión de vivir independiente de Dios, de vivir bajo sus propias decisiones. La condición del hombre desde Adán hasta ahora es que está muerto para Dios, sin la vida de Dios y ¡Para eso vino Cristo!, para solucionar ese problema.

“Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:17)

¿Cómo así?

El Carácter de Dios.

Dios es un Dios justo, pero también es un Dios de amor. Por un lado, estaba la condenación del hombre por causa de su pecado (justicia) y por otro, su amor hacia el hombre, entonces por el amor a la humanidad decide que su hijo muriera en lugar de esta humanidad. Esa fue la solución celestial para la humanidad.

“Y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados” (Romanos 3:24-25) 

Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. ¡Por su herida habéis sido sanados!” (1 Pedro 2:24)

Por eso cuando Jesús estaba en la cruz dijo “Dios mío, Dios mío porque me has desamparado”, la razón del abandono del Padre al hijo es simple, era el pecado, Jesús se hizo pecado y Dios Padre es Santo, Santo, Santo, no tiene comunión con el pecado.

 “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21)

OBTENIENDO LA SALVACIÓN

La manera de obtener esta salvación es a través del creer, si crees no te perderás:

De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16)

La palabra “pierda” en el original significa también “destruirse completamente”, ese es el destino de todos sin Cristo, destinados a la destrucción eterna, pero el creer nos libra de esa maldición, la Biblia dice en Juan 5:24: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida”. Volvamos una vez más a Juan 1:12 “a los que creen en su nombre”, creer en su nombre significa creer en lo que Él es y en lo que Él hizo, allí eres salvo de toda condenación eterna, esa es la buena noticia, ese es el evangelio de Dios. Jesús un día dijo que Él es la puerta (Juan 10:9) “Yo soy la puerta: el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos”. La puerta es un elemento físico, por la cual pasamos inmediatamente de un lugar a otro, es decir, si crees hoy mismo pasas de muerte a vida.

Salvación es creer en su nombre, creer que Él es tu salvador ¿Solo eso? Sí, no tienes que hacer nada, no es “pagar” diezmos (El diezmo es la respuesta de los que tienen revelación de este asunto, los invitados no se preocupen de eso), no es dejar tus costumbres, no es nada que hagas, es simplemente que creas, lo otro es una historia que todo hijo de Dios nos contará, porque cuando Cristo entra en la vida de las personas hay transformación,

¿Qué significa todo esto?

Si crees hoy en su Nombre, en la salvación en Cristo y aceptas esa redención, eres hijo de Dios, por tanto, tus pecados son perdonados y con respecto a tus problemas, tienes confianza en Dios, porque ahora Él es tu Padre y no estás solo en esto.

¿Cuántos quieren tomar, recibir y creer en su Nombre?

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