//Pr. Eliud Cervantes\\

Yo nací en un hogar cristiano y asistíamos a una iglesia tradicional muy pequeña. En esa época, recuerdo que teníamos la costumbre de entregar los diezmos en el día de la Santa Cena, una vez por mes. Ellos hacían eso porque tenía la convicción espiritual de que el diezmo es algo que está íntimamente relacionado al pan y al vino.

¿Por qué decimos eso? Por causa de la primera mención del pan, del vino y del diezmo el cual está en Génesis 14 cuando Abrahán es bendecido por Melquisedec que le trae pan y vino y él como respuesta le entrega el diezmo de todo.

Entonces, en la primera mención del pan y del vino, también hay la primera mención del diezmo. Gn 14:17-23

La ley de la primera mención es un principio de la hermenéutica, que determina que la primera mención de cualquier asunto en la Biblia determina su sentido en líneas generales en el restante de las Escrituras. Por eso, la primera mención del pan, del vino y del diezmo juntos ciertamente es importante para nosotros.

El rey de Sodoma y el Rey de Salem

Cuando Abrahán regresó de la batalla contra los cuatro reyes que habían llevado cautivo a Lot, él recuperó a todas las personas y todas las riquezas de Sodoma. Fue en ese momento que el rey de Sodoma y también Melquisedec rey de Salem salieron a recibirlo. No es casualidad que esos dos reyes fueron a recibirle a Abrahán al mismo tiempo.

¿Por qué Melquisedec apareció a Abrahán aquí y no en otro momento? Creo que la razón de eso es porque ese fue el momento que el rey de Sodoma vino a tentar a Abrahán. Entonces, era esa hora que Abrahán necesitaba de la ministración de Melquisedec. Por eso Melquisedec trajo pan y vino para nutrir a Abrahán.

Después de una gran batalla, Abrahán estaba cansado y débil y ése es el momento en que somos más propensos a caer en la tentación, pero el Señor en la persona de Melquisedec trajo pan y vino para fortalecer a Abrahán contra las tentaciones del rey de Sodoma.

El rey de Sodoma dijo a Abrahán que él podría quedarse con todas las riquezas, pero Melquisedec bendijo a Abrahán diciendo que Dios es creador de los cielos y la tierra. El diablo puede ofrecer riqueza, pero solo Dios posee todas las cosas y es a Él que lo sirves. No es que Abrahán no quería ser rico, él apenas no quería enriquecerse a la forma del rey de Sodoma, él prefirió entregar el diezmo de todo lo que poseía. Nos enriquecemos entregando el diezmo.

La primera razón de la caída de Lot es que él no tenía una fe propia, sino seguía la fe de otro; pero la segunda razón es que él siguió al rey de Sodoma en lugar de seguir a Melquisedec. No se menciona que Melquisedec haya ofrecido pan y vino a Lot que también estaba allí. Eso nos muestra que Lot no tenía revelación de la Cena del Señor.

La comunión del Cuerpo no es ofrecida a todos. Es solamente para aquellos que poseen la fe del tipo de Abrahán. El diezmo no es para todos, es solo para los creyentes del tipo de Abrahán. Abrahán trajo de regreso todos los bienes de su sobrino, pero Lot no entregó el diezmo y al final todo fue destruido en Sodoma. Él ciertamente murió pobre.

Ni todos están aptos para entregar el diezmo, sino solo aquellos que han experimentado la bondad de Dios y han entendido que el Dios Altísimo creó los cielos y la tierra. El diez por ciento son apenas la declaración de que Dios es nuestra fuente.

Abrahán tuvo la revelación de que él no necesitaba seguir al rey de Sodoma para ser rico. Él sabía que servía a un Dios creador de todas las cosas. La mentalidad natural piensa que Dios quita de unos para dar a otros, pero la verdad es que Dios es tan rico que él tiene más que suficiente para bendecir a todos los que le buscan. Infelizmente Lot no tuvo esa revelación y siguió al rey de Sodoma. Por un momento tuvo riqueza y posición, pero al final no.

Entregar el diezmo es la respuesta espontánea de aquel que entendió el pan y vino. Tanto el pan como el vino expresan el amor de Dios demostrado en la cruz. Cuando entendemos ese amor, simplemente entregamos el diezmo como respuesta a ese amor. Es por eso que Abrahán podía decir a su sobrino: “puedes escoger donde ir”. Él sabía que servía al Dios Altísimo creador de los cielos y tierra. No hay nada que temer ni retener cuando conocemos un Dios tan rico.

Abraham repitió al rey de Sodoma la misma frase que Melquisedec le había dicho. Él venció la tentación del rey de Sodoma porque fue primero ministrado por Melquisedec. Él no acepto las riquezas de Sodoma.

Abraham sabía que sería muy rico, por eso no quería que nadie pensase que su riqueza procedía del rey de Sodoma. Él quería que todos sepan que su riqueza procedía del Dios Altísimo que creó los cielos y la tierra.

Aquel que posee la fe del tipo de Abraham puede decir confiadamente: «Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.» Salmos 23:6 RVR1960

Más tarde Dios mismo vino para destruir la ciudad de Sodoma. Lot había escogido al rey equivocado. Después de eso no se menciona más a Lot en la Biblia. Su memoria cesó y él y su esposa se tornaron apenas una advertencia para que no caigamos en el mismo error (Lc 17:32).

El orden de Melquisedec

Hoy nuestro sumo sacerdote es el Señor Jesús. Pero las personas podrían cuestionar, cómo él podría ser sumo sacerdote si Él era de la tribu de Judá y el sacerdote debería venir de la tribu de Levi? La respuesta es muy simple. Mucho antes de que haya sacerdotes en Israel había un sumo sacerdote en Jerusalén llamado Melquisedec (He 5:6, 10).

Algunos creen que este Melquisedec era una teofanía, una manifestación de Cristo en forma humana en el Antiguo Testamento, otros creen que era un hombre común escogido para ser un tipo de Cristo. Eso no hace mucha diferencia, el punto central es saber cuál es el significado de ese hombre (He 7:1-4)

En este tiempo de la gracia nosotros aún entregamos el diezmo. Abrahán vino y entregó el diezmo de todo lo que poseía a Melquisedec. Ese Melquisedec que es un tipo de Cristo trajo a Abrahán pan y vino representando comunión.

Nosotros aun hoy podemos practicamos la comunión con el pan y el vino porque estamos debajo del sacerdocio de Melquisedec. No practicamos las cosas de la ley representadas por el sacerdocio levitico, sino como hijos de Abrahán aun estamos debajo del sacerdocio de Melquisedec.

La biblia no dice que somos bendecidos con la bendición de David o con la bendición de Daniel, sino dice que somos bendecidos con la bendición de Abrahán. Nosotros somos hijos Abrahám y Abrahán se acercó delante de Melquisedec con las manos llenas.

El objetivo primario del diezmo no es hacernos prosperar, aunque eso ciertamente sucederá, pero el objetivo primario del diezmo es proclamar cuán grande es el Señor Jesús. Esta es una parte importante de nuestra adoración. Nosotros sabemos que Melquisedec es Cristo y la manera como demostramos la grandeza del Señor es entregando el diezmo.

Si el sacerdocio de Melquisedec es eterno entonces el pan, el vino y el diezmo también son perpetuos. Hebreos 7:8 dice que “Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.” El pan y el vino son para dar testimonio de la muerte del Señor, pero el diezmo es para testificar que él vive eternamente. Quien recibe el diezmo de Abrahán es el propio Señor Jesús, aquel que vive eternamente.

El diezmo bendecirá a las futuras generaciones

Es por eso que Hitler odiaba tanto a los judíos. Ellos tenían envidia porque no importaba donde los judíos estaban, ellos siempre se enriquecían. La simiente natural de Abrahán siempre parece que acaba con el dinero en las manos. Ellos aún no entienden quién es el que coloca el dinero en sus manos, pero nosotros sabemos, es Jesús quien los está bendiciendo por causa de Abrahán.

Abrahán era un diezmista. Él dio un décimo de todo lo que él tenía a Melquisedec, que era el propio Señor Jesús. Este acto afectó sus generaciones futuras. Pablo dijo que:

“Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos; porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.” (He 7:9-10)

¿Cómo eso es posible si Levi era bisnieto de Abrahan? Lo que el Señor está diciendo es que el diezmo tiene el poder de afectar las futuras generaciones. Cuando Abrahán diezmó, Dios contó con si su bisnieto Leví hubiese diezmado también, y por causa de eso Leví fue bendecido. Esa es la gracia de Dios, su bendición que recorre generaciones.

Cuando tienes revelación de que el Señor es la fuente de tus bendiciones, entonces darás el diezmo con corazón lleno de gratitud por su provisión. La gratitud es el resultado espontaneo de aquel que entendió el significado del pan y del vino. Pero mientras más entendemos el amor de Dios manifestado en la cruz, más nos disponemos a entregar nuestro diezmo.

Descargar Audio



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *