//Pr. Luis A. Núñez\\

Romanos 15:13

  1. SOMOS SUPLIDOS PLENAMENTE

  “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33)

¿A qué se refiere la Palabra cuando dice que todas las cosas nos serán añadidas? Es como si dijera – busca primeramente la justicia del Reino de Dios o el gobierno de Dios que se manifiesta a través de su justicia y todas las cosas para las cuales necesitas suplemento te serán añadidas – Jesús está hablándonos de necesidades como la comida, vestido, etc. Nos está invitando a que no permitamos que nuestra preocupación esté centrada en nuestras necesidades, antes de eso busquemos la justicia del Reino de Dios.

Sin embargo, es necesario entender de forma correcta este asunto de buscar el Reino de Dios, pues de lo contrario puede convertirse en un argumento más de acusación en tu vida.

La justicia del Reino o la manifestación del Reino a través de su justicia, no es el resultado de tu propia obediencia, buscar la justicia de Dios no es hacerte justo, la Biblia dice que Jesús te hizo justo, es necesario enseñar esta verdad y vivir con osadía, no te preocupes por tu propia justicia, pues para Dios es trapo de inmundicia, para Dios solo es válida la justicia de Cristo. La Biblia dice que el Reino no es comida ni bebida, sino justicia, paz y alegría (Romanos 14:17).

Nota lo que dice Romanos 1:17: “Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”, es decir, la justicia de Dios está en el evangelio y se revela, se manifiesta por la fe. Cuando las personas te ven, ven en ti muchos errores, pero cuando Dios te ve, te ve justo. Él ve la justicia de Cristo en ti, por eso estamos desafiados a creer en que somos justificados no por las obras, sino por fe. Romanos 4:6 dice: “Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras”, otra traducción de este mismo pasaje dice “independiente de sus obras”, nunca llegues delante de Dios confiando en lo que haces, llega delante de Dios confiado en lo Cristo hizo en ti. Romanos 4:6-8 dice: “diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado”, es decir, “Doblemente feliz”, por eso el Reino es justicia, paz y alegría.

Antes de pedir, busca la justicia de su Reino, busca la manifestación de su Reino a través de su justicia y buscar significa querer, desear. No es incorrecto hacer una lista de pedidos antes de orar, pero antes de eso busca la justicia del Reino, declara que eres amado, que todo lo puedes en Él, que Él te justificó, que fuiste aceptado, busca la justicia de Dios por la fe, es decir, cree que eres santo, hijo, amado, cree que si Él que no escatimó a su propio hijo cómo no nos dará juntamente con Él todas las cosas. Proclama el evangelio en tu vida, pues el evangelio es la solución para los problemas en el hogar, en el liderazgo, pues la mayoría de los problemas, por no decir todos, radican en la justicia propia, por eso el evangelio es la solución ¿Cómo así? No tengas miedo, confía en el amor de Dios que se manifiesta en lo que Él hizo por ti y en lo que eres para Él, tendrás paz. Busca la justicia de Dios, aprópiate de esa verdad y cree. Él se hizo pecado por nosotros para que en El fuésemos hechos justicia de Dios,

2 corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”. Dios quiere que creas en su obra redentora, en la obra que Él hizo por ti. Veamos Filipenses 3:9: “y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe”

Humillarse debajo de la mano de Dios es vital porque la gracia es como el agua que solo fluye hacia abajo, sujetarse a Dios es concordar con lo que Dios dice, humildad no es reconocer que no puedes, es reconocer que en Él eres lo que Él dijo que eres.

  1. RECIBIMOS EL FAVOR

 Romanos 5:21 dice: “para que, así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro” ¿Cómo reina la gracia? Solo por la justicia, la gracia reina y el favor se manifiesta, las cosas acontecen sin que te des cuenta, todo se añade, viene el suplir de Dios, cuando la gracia reina las personas vienen de lejos para bendecirte, la gracia reina por la justicia.

La gracia solo se manifiesta donde primero hay justicia, cuando la persona no acepta la justicia de Cristo, niega el don, la gracia no puede reinar, es un decreto divino. Todas las veces que llegas delante de Dios diciendo que mereces alguna bendición, entonces no necesitas nada que venga de Cristo, sales de la justicia, es tan importante ese fundamento, cree en la justicia que proviene de la fe. Dios te llamo para manifestar su propósito a través tuyo, para hacerte su hijo amado, para que nada te separe de su amor, pero el diablo no va quedarse quieto, él va a venir contra ti con el arma llamada acusación, condenación, siempre te dirá que mereces o no mereces, de acuerdo a tus obras, a tu comportamiento.

Tienes que comprender esto, mira lo que dice el apóstol Pablo de los judíos en Romanos 10:1-3: “Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios” Los judíos eran celosos de las cosas de Dios, pero no tenían entendimiento, pero ¿Entendimiento que qué? Simplemente de la justicia de Dios.

Cuando crees en esta verdad, cuando el favor de Dios está contigo, porque crees en su gracia, la vida de Dios fluye a través tuyo, entonces, donde vamos el ambiente cambia, no importa quién cante, quien esté delante, cuando llegues el ambiente cambiará, fluirá vida, esa vida solo fluye donde la justicia reina, donde la justicia es el fundamento, aún las bendiciones aumentan cuando llegas, llegas a un negocio vacío y todo se llena, donde vas eres de bendición.

  1. SOMOS PERSEGUIDOS

Mateo 5:10 dice: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos” Cuanto más confieses que eres justicia de Dios en Cristo más la gracia va a reinar en tu vida, más favor vendrá sobre ti, eso despertará la envidia y rabia de aquellos que no tiene la bendición, porque aún confían en su justicia propia. Vas a ser perseguido, sin embargo, hay muchos niveles de persecución, en Romanos 1:17 dice que el evangelio se revela en la justicia de Dios, tú eres justicia de Dios, entonces serás perseguido, atacado, por el error de los demás, cada vez que alguien peque, pedirán que reconsideres el mensaje que predicas, porque es culpa del mensaje de la gracia ya que este lo llevó a pecar. Serás perseguido, el que vive por la gracia provoca en su vida favor y será perseguido, la gente no soporta el favor en tu vida, produce envidia, solo considera quién mató a Jesús, fueron los religiosos y lo hicieron por envidia, ellos eran rabinos como Jesús, pero no tenían favor, no tenían señales, la gente no los seguía, pero multitudes   seguían a Jesús, ellos pretendían que por lo aparentemente correcto de sus vidas tenían derecho al favor de Dios, pero el favor de Dios estaba lejos de ellos, pero si algo abundaba en Jesús era el favor.

Mira, solo hay dos maneras de presentarse delante de Dios: Llegas sin pecado o con la sangre, Abel llegó con sangre, Caín llego con sus fuerzas, pero sin sangre. Caín tal vez lloró o grito, pero el cielo no se abría, entonces se produjo en él envidia ¿Qué la produjo? Fue el favor que había sobre Abel (Gálatas 4:22-31)

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