//Pr. Luis A. Nuñez\\

La percepción que tengamos de nosotros, de los hermanos y de la gente del mundo determinará nuestras actitudes hacia ellos, cómo los veamos determinará cómo actuamos ante ellos. Por esta razón, para conquistar una generación tenemos que ser como Dios quiere que seamos, tenemos que ver de la manera que Dios ve a las personas.

“Porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz” Salmos 36:9.

Solo hay una forma de ver correctamente las cosas, es a través de la luz de Dios; es como las figuras 3 D, la única manera de ver correctamente esas figuras o imágenes es con los lentes 3D, si no es así, no lograrás ver lo que está allí de forma correctamente.

2 Corintios 5:15-17 dice:

“Y él por todos murió, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas”.

Existe una diferencia entre dos palabras que se usan en el griego, estas son el ginosko y el oida, básicamente el ginosko se refiere al conocer progresivo, mientras que el “oida” sugiere plenitud de conocimiento o determinación absoluta (conozco perfectamente). Ahora, en este versículo se usa el verbo “oida”, entonces la idea que se comparte es “a nadie podemos determinar o juzgar de manera absoluta por apariencia o por alguna conducta”.
Esta palabra también es traducida como “ver”, es decir, ves y determinas, ves y juzgas. Perciban algo interesante en los versículos 15 al 17, en el versículo 15 se nos da entender que a través de la muerte de Cristo todos somos transformados en El y los que viven, o sea los que lo aceptaron, los que le entregaron sus vidas, viven para El, entonces no debemos “conocer a nadie según la carne” y concluye el verso 17 diciendo “porque ustedes son nuevas criaturas las cosas viejas pasaron”, es decir, la forma antigua que tenías de juzgar ya pasó, ahora somos diferentes, nuestra forma de juzgar antes era natural, ahora somos nuevas criaturas, Cristo vive en nosotros y por tanto somos sobrenaturales, entonces nuestro juzgar ya no es natural sino sobrenatural.

1. NO DEBO DE CONOCERME A MI MISMO SEGÚN LA CARNE

La Biblia dice a “nadie”, entonces esto primeramente me incluye a mí, no debo conocerme, no debo juzgarme, no debo determinarme, no debo verme según la carne.
Si yo me veo según la carne voy a quedar deprimido ¿Por qué? Porque de esta manera voy a abrir puertas para la condenación; tenemos que tener visión a los hechos espirituales. La Biblia es para nosotros un espejo, no para ver solo nuestros errores, sino para ver la Gloria de Dios en nosotros, debemos mirarnos en este espejo, no según la carne sino según nuestra nueva naturaleza. “Yo soy una nueva persona”.
El diablo quiere que dejes de mirar el mundo espiritual al cual ahora perteneces, para que así veas todo según la carne; pero la Biblia dice que “a nadie” debes conocer según la carne.
Cuando tú eres llenado de fuerza y valor en una prédica y luego sales dispuesto a todo, lo que pasa en realidad es que el predicador te mostró un espejo para que a través de este te veas según el Espíritu. No estamos hablando de algo motivacional, porque las predicas no son charlas motivacionales, nuestra respuesta viene cuando somos expuestos a la luz de la Palabra. Es la revelación de la Palabra.

Veamos 1 Juan 4:17 “En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo”.

Esta es la realidad espiritual y aunque muchos no nos sentimos así, somos desafiados a no seguir nuestros sentimientos, sino a la Palabra.
Tú tienes la naturaleza de Cristo, una naturaleza divina, eres como un huevo o cigoto (embrión). Tienes todo el ADN de Cristo en ti. (Ejemplo: el cuento del patito feo que se convirtió en cisne, pues eso eres tú).
¿Cuántos son nuevas criaturas en Cristo? y ¿Por qué no se nota todavía? Tiene que ver mucho con un tema de alimentación, es como en un panal donde existen las abejas obreras y la reina, la reina es así por el tipo de comida que tiene, de la misma manera tu serás transformado por el alimento de la Palabra.
Jesús se presenta como puerta y como camino (Juan 14:6, Juan 10:9), entonces nunca más digas soy una basura, un estropajo, pues como Él es, así eres tu aquí en la tierra, solo tienes que descascararte para ser lo que ya eres.

2. NO DEBEMOS DE CONOCER A NUESTROS HERMANOS EN CRISTO SEGÚN LA CARNE

Si vemos a los hermanos según la carne también quedaríamos deprimidos, tenemos que verlos con la realidad espiritual. La Biblia dice que todo cristiano ya tiene la capacidad de tener todo en Cristo. El problema está en la falta de entendimiento de quien soy o en la perdida de identidad. Podrás escuchar: “Pero es que hay unos hermanitos…” lo que sucede con ellos es similar a lo que sucede con las águilas, cuando son polluelos hacen sólo 3 cosas: comer, dormir y eructar, pero ellos no fueron diseñados para quedarse en el nido, algunos cristianos piensan esto y sólo esperan comer, no saben que en ellos hay un gran potencial. No hacen nada, solo dormir en el ejercicio de la fe y eructan solo críticas, pero nosotros tenemos que verlos con los ojos de Dios y mostrarles su realidad espiritual, “nunca mas carnalmente”, tenemos que verlos en el potencial que tienen en Dios, como en la ocasión en la que Jesús llamó a Simón de “piedra”, pero te preguntarás ¿Cómo? ¿Si después de eso negó al Señor y le cortó la oreja de un soldado? Es que Jesús no lo vio según la carne sino lo vio con el espíritu, vio a un Pedro predicando y a miles convirtiéndose a través de él.

Romanos 14:10 dice: “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo” Aquí vemos dos problemas:
El primero es asumir la posición de juez: El juez siempre está fuera del asunto, solo para para observar, para decidir, para condenar; por lo tanto el peligro de ser solo juez es no mirar la viga que esta en nuestro ojo y solo mirar la paja en el ojo del otro, es necesario buscar a Dios constantemente para tener sus ojos.
El segundo es menospreciar al hermano: Por alguna razón, por posición social, económica o intelectual, todo menosprecio determina nuestra conducta, que generalmente se manifiesta en rechazo. No podemos ver a nadie así, tenemos que verlo como lo que son, una nueva persona en Cristo. Mira a tu iglesia, tu célula, tu red, de manera sobrenatural, expresa vida, declara sobre ellos aquello que la Biblia dice. Un día Dios llevo al profeta Ezequiel a ver un valle de huesos secos y secos en gran manera, y le dijo: “Háblales” (Ezequiel 37:1-11) esos huesos eran la casa de Israel, es decir el pueblo de Dios. Nunca mires a tu célula según la carne, míralos en la luz de Dios. El éxito del proyecto “Célula fuerte” empieza en como los ves.

3. NO DEBES CONOCER, VER A LAS PERSONAS SEGÚN LA CARNE

Corintios 5:19 dice: “Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación”

Jesús ya llevó los pecados de todos los hombres, son ellos los que no quieren recibirlo; aquello que Jesús hizo por ellos en la cruz es lo que predicamos, las buenas noticias, en el mundo espiritual. Tu familia fue salva, esa es una realidad, de la cual tienes que tomar posesión. Hablar, llamar a las personas de hombres de Dios. Mirarlos así, llamarlos así, pues Jesús murió por ellos. Tenemos que ver a las personas siendo lavadas por la sangre de Jesús, por esto la palabra de Dios dice “cree” en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tú casa. Tú necesitas de esta realidad, llamar así a las personas. Cusco era conocido por ser cementerio de pastores y líderes, durante muchos años escuche que se decía “esta gente es dura de corazón, es idolatra” pero Cristo murió por ellos, en ellos había una generación bendita, cuanto más pecadora era una sociedad, más es su gracia, entonces la figura cambió, empezamos a decir “ Que bueno que estamos en el lugar de mayor idolatría del PERU”, esto es lo que permitió que la sobreabundancia de su gracia se manifestara; ahora Cusco es cuna de pastores y líderes, de aquí saldrá gente para todo el mundo, millares vendrán a los pies de Cristo, porque Él murió por ellos, aquí están los futuros líderes, allí en las discotecas, ellos ya no son pecadores o hijos del diablo, allí están los futuros hombres y mujeres de Dios; entonces tenemos que luchar y buscar las estrategias para que ellos oigan. ¡Amen!.

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