VENCIENDO LA ACUSACIÓN

Hebreos 10:35: “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón”

La anterior semana hablamos acerca de que es necesario que los que se acercan a Dios crean que Él es y que es galardonador de los que le buscan, necesitas tener convicción de lo que Él es. Otra de las cosas que hace perder firmeza en la fe es el ataque del maligno con la acusación, pero Dios nos ha concedido vencerlo, porque en Él somos más que vencedores. Veamos:

Apocalipsis 12:9-11:

“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él. Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, que menospreciaron sus vidas hasta la muerte”

Apocalipsis 12:9 habla de un gran dragón, ese gran dragón es la antigua serpiente, es el diablo que engaña a todo el mundo, fue lanzado con sus ángeles. Ese dragón es la misma serpiente de Génesis que conversaba con Eva, la Biblia nos muestra que fue definido lo siguiente para la serpiente: “Comerás polvo todos los días” (Génesis 3:14) ¿Cómo es eso? Todas las serpientes son carnívoras, su alimento no es el polvo, entonces ¿A qué se refiere con esto? En Génesis 2:7 vemos que Dios tomó polvo (tierra), formó el cuerpo del hombre y sopló aliento de vida, entonces, el polvo es el hombre, específicamente, la carne del hombre. Después del pecado de Adán nuestra carne se convirtió en asidero del pecado.

En Romanos 7:14 el apóstol Pablo usa la expresión “Carnal vendido al pecado”, en Romanos 8:8 dice “Los que viven según la carne no agradan a Dios”, Gálatas 5:17 dice que “el deseo de la carne es contra el espíritu”.

Entonces “el polvo” es la carne del hombre en la manifestación del pecado, entonces lo que alimenta a la serpiente, es el pecado, el pecado es el alimento de la serpiente, cada vez que pecas Satanás es fortalecido. 1 Pedro 5:8-9 dice:

Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. Resistidlo firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo

¿Qué es eso de velar? Observa lo que dice en Apocalipsis, dice que él es el diablo y Satanás (verso 9 del capítulo 12), “diablo” viene del griego que significa acusador, difamador y “Satanás” es adversario o seductor, entonces el diablo acusa,  Satanás seduce, es decir, primero te seduce y luego te acusa, muchos pensamientos no vienen de ti, sino de Satanás, muchas acusaciones y muchas insinuaciones al pecado, Satanás se alimenta del pecado del polvo de la carne de cada creyente, él necesita fortalecerse a través de su alimento que es el pecado en el hombre.

Podemos decir que el pecado pasa por tres etapas o fases:

La primera etapa del pecado es la curiosidad y la segunda es el deseo, cuando se quiere experimentar nuevamente y finalmente, cuando se cede a la tentación, entras a la atapa o estado de esclavitud (Juan 8:34), allí solo Cristo puede liberarte, en ese estado tu mente es esclava. Ten presente ese proceso para no caer en la tentación del maligno.

Dios nos da armas para vencer

  1. La sangre del cordero

Hay poder en la sangre del cordero. Debemos asumir la posición de lo que significa la sangre del cordero, nota que la Biblia dice que lo han vencido por medio de la sangre del cordero, no dice con la sangre, sino por la sangre ¿Qué quiere decir esto? La Biblia nos muestra que el diablo trabaja con la seducción y luego la acusación, ahora podemos decir que la acusación del diablo sucede de tres formas:

  1. Acusa cuando pecas

Es probable que ya hayas escuchado esto: “¿Quién eres para liderar? ¿Quién eres para adorar? ¿Quién eres para levantar tu mano?”. Creyente acusado es creyente derrotado. Confiesa inmediatamente tus pecados y no des lugar a la acusación, no esperes que el diablo use la acusación para destruir tus emociones (1 Juan 2:1). No des espacio a la acusación y la condenación, recuerda que en Jesús tenemos a un abogado, un abogado es el que repele toda acusación, cuando has caído en pecado el Señor te dice que acudas a tu abogado, a tu defensor.

  1. Acusa cuando no haces nada

Otros escucharon esto de parte de Satanás: “¿Por qué no te comprometes? Ah, no estás preparado, no tienes condiciones” ¿Por qué te dejaste engañar con esa mentira? Muchas veces el llamado de Dios es a través de oportunidades, en medio de nosotros quien hace la obra es quien se muestra más disponible, no quien es más capacitado. ¿Recuerdas lo que le paso a Jeremías? (Jeremías 1:6-7) Frente al llamado de Dios, Jeremías expuso sus miedos y limitaciones y dios le dijo “No digas: soy muy joven, no digas que no estás capacitado, lo que yo te diga que hables, eso hablarás” Tienes que creer lo que eres en Cristo, di conmigo “Yo soy una nueva creación, yo soy un líder, un ministro, un miembro del cuerpo de Cristo” ¡Aleluya!

  1. Acusa a Dios, delante de ti

Quizás eso es lo más terrible, cuando Satanás te dice: “¿Ese es tu Dios? ¿Acaso no das el diezmo? Entonces ¿Por qué estás pasando por eso?” Mucha gente queda paralizada por eso, entonces ¿Cómo vencemos esa acusación? Por medio de la sangre del cordero, tienes que vencer por la convicción de lo que eso significa, tienes que tener revelación de lo que eso significa, sangre del cordero es protección, es salvación, sin merecimiento, es por el confiar, es sustitución. La sangre derramada te dio victoria, es la expresión del amor de Dios.

. Romanos 5:9: Justificados por su sangre.

. Efesios 1:7: Redención por su sangre.

. Efesios 2:13: Hechos cercanos por su sangre.

. Colosenses 1:20: Paz con Dios por su sangre

. 1 Juan 1:7, Apocalipsis 1:5: La sangre de Cristo nos limpió de nuestros pecados.

Dios nos dio una poderosa arma para vencer, la obra de la sangre del cordero, es decir, toda acusación y toda condenación es vencida por la convicción de lo que la sangre de Cristo hizo en ti.

  1. La palabra del testimonio de ellos

Yo soy lo que la Biblia dice que soy, yo tengo lo que la Biblia dice que tengo, lo que intimida al diablo es lo que tú hablas, lo que hablas libera fe, creíste y hablaste. Jesús dijo al diablo: “Está escrito, está escrito”. La palabra de testimonio es la palabra por la cual han sido llamados como testigos, testigos de aquello que tienen evidencia, la declaración de lo que tienen, convicción en su fe.

  1. Abandonar la auto preservación

La palabra vida usada aquí, en el griego, significa “Vida natural, almática”, es decir, tu vida en el día a día, tus alcances, tus comodidades, tu confort, el diablo usará tu vida, tu posición, para seducirte con una vida de pasividad, con falta de compromiso, pero una vez logre eso, pasará a acusarte. Muchos no asumen compromisos con la obra porque aman “su vida”, es decir, una especie de auto preservación, no quieres cansarte más, no quieres asumir retos. En el original la expresión “menospreciaron su vida” es “no amaron su vida”, es decir rechazaron esa actitud de auto preservación, esa que no quiere ningún tipo de desgaste, el confort hace que no te involucres en hacer su voluntad. Nota lo que dice Juan 12:24, todas las veces que Jesús dice “De cierto os digo”  es para no dejar duda, no hay más dudas, el grano de trigo o creyente que no muere, no da fruto, queda solo, es decir, no tuvo propósito, no tuvo razón de su existencia, el trigo tiene el propósito de multiplicarse para alimentar, quien ama su vida la pierde, pero si sirve a Dios, el Padre lo honrará, este es un principio espiritual, alguien tiene que entrar en la muerte para que otros entren en la vida.



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