//Pr. Wilber Chávez\\

Normalmente cuando vez una novela o película vez que a cada momento parece que la situación se complica más para el protagonista. Normalmente Dios actúa así también en nuestra vida, pero no por una cuestión emocional sino si para enseñarnos. Realmente servir a Dios y andar por fe, no es para débiles. Esas situaciones permitirán que el Señor pueda manifestarse en nuestra vida. Es por ello que la oración debe ser lo primero que tengamos que hacer y no lo último. Ej. Persona que pasa por problemas económicos, hace de todo, usa sus tarjetas de crédito, se presta de amigos y familiares, vende algunas cosas que tiene y ya cuando no tiene más que hacer, dobla sus rodillas y ora. Pero ojo debemos orar según su voluntad.

  1. PEDID Y SE OS DARÁ

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”.  Mt. 7:7-8

La primera cosa que debemos hacer para recibir es pedir. Para pedir solo debemos evaluar dos detalles: Pedir algo específico y segundo pedir de acuerdo a su voluntad.

“Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”. Stg. 4:2-3

Muchos creen que solo deben pedir ser bendecidos, más el Espíritu Santo es un caballero, el no hará si mi corazón no está allí. Hay dos lados de esta manera de pensar, un lado donde la gente cree que la bendición vendrá automáticamente porque es creyente y otro que simplemente que la bendición no vendrá porque Dios no los quiere. Debemos ser específicos y creer en la bondad del Señor. La segunda cosa es que lo que queremos debe venir de un deseo profundo.

“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” Jer. 29:13

Nos habla de una secuencia de aumento de intensidad (Zaqueo, la mujer con flujo, el ciego Bartimeo, etc.). En tercer lugar, confía que es Dios quien quiere darte. Cuida mucho tu concepto de Dios. A Él le importa tu necesidad, aun con las cosas que tu creas que son insignificantes y por último, debemos orar de acuerdo a su voluntad.

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.  Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”.  1 Juan 5:14-15.

  1. LA RESPUESTA ES POR LA GRACIA MEDIANTE LA FE

La bendición no es para el que merece más para el que confía en la gracia de Dios. Dios no consulta tu pasado para poder responder tu oración, no esperes merecer para ser muy bendecido. Cuando intentamos agradar a Dios por nuestro esfuerzo simplemente salimos de la gracia. La ley dice hazlo y la gracia dice, yo lo hare por ti. En Colosenses 2: 6 dice “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él”, que, así como lo recibimos debemos andar en Él. Es decir, en fe, creyendo todo el tiempo.

  1. NO NECESITAS NEGOCIAR CON DIOS

Un día un hermano decidió hacer un voto de usar ropa de un solo color por un año por causa de un pedido de oración que había hecho. Existen otros que lo hacen más complicado aún. Me pregunto ¿Qué gana Dios con todo ello?… Ahora si deseas hacer negocios porque no dices… Voy a tener más paciencia con mi esposa a pesar de todo, jugare 1 hora al día con mis hijos. Vendré 30 minutos antes a los cultos y reuniones de células… etc.

Cuando damos un regalo buscamos algo que esa persona desea ¿Y Dios? ¿Será que en vez de una sonrisa y satisfacción él quiere verte llorar y sangrar? ¿Qué concepto tienes de Él?

La verdadera guerra espiritual no se gana con nuestras fuerzas sino dependiendo completamente de él. La verdadera guerra es Dios luchando por nosotros. Cuando luchas, luchas, pero cuando oras, Dios lucha por ti, ese es el secreto de la guerra espiritual. No tengas miedo… deja que Dios actué en tu vida.

  1. COLOQUE SU EXPECTATIVA EN DIOS

Mateo 9:29 dice “Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho”.

Es decir, según a la expectativa que tengamos de Dios podremos ver nuestras oraciones siendo respondidas. En hebreos aun la biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios. Por ello necesitamos crecer en fe.

En Lucas 17:5 Los discípulos piden a Jesús que pueda aumentarles la fe. Pero la respuesta del Señor Jesús no fue la de satisfacer su petición más si mostrar que la fe puede crecer. Dios la hace crecer colocándola a prueba, la fe es como un musculo que cuando más lo ejercitas crece más. ¿Qué hace el Señor para ayudarnos a crecer en fe? ¿Cómo lo hace? A través de las dificultades

“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”. 1 Pedro 1:6-7

Una vez preguntaron a un trabajador de metales como sabía que ya no había más impurezas en la plata y el respondió que se llegaba a ese punto cuando veía su rostro reflejado.

“He aquí te he purificado, y no como a plata; te he escogido en horno de aflicción”. Isaías 48:10. y “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”. Stg. 1:2-3

Ten elevadas expectativas de la bondad de Dios. Ej. No pienses mal, solo hay dos opciones: andar con miedo o con fe. EJ. En la batalla de David y Goliat la gente tuvo miedo porque Goliat era un gigante, pero David vio que él era grande y por lo tanto no fallaría con su honda.

CÓMO TENER UNA SANA EXPECTATIVA

  1. Comienza tu día con fe “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré”. Salmos 5:3

Estudios dicen que los 10 primero minutos de tu día determinan como será tu día. No lo hagas viendo las noticias que te traen casi siempre malas noticias, por el contrario, haz declaraciones con fe.

  1. Ve las circunstancias de forma positiva. Romanos 8:28 dice que todo coopera para bien. Ej. Tomas Edison con 67 años su laboratorio se incendió en vez de llorar y lamentarse el comenzó a decir que, así como se quemaron las cosas buenas también las malas y equivocadas se quemaron. Cada vez que algo malo acontezca no veas lo que pudiste haber perdido mira a los cielos y comienza a imaginar lo que Dios hará en tu vida ahora.
  2. Entrega tus problemas al Señor. 1 Pedro 5:7
  1. Camina con personas de fe. “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”.  1 Cor. 15:33 Existen tres tipos de personas, el pesimista, el optimista y el hombre de fe. Historia del viento contrario del barco.
  1. Recuerda tu futuro. En el futuro vencemos. Ganamos la batalla. Ej. Historia de misioneros llegados de áfrica a Inglaterra.

“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”. Efesios 3:20

CONCLUSIÓN

El Señor nos está llevando en este tiempo a orar como nunca… Una de las más grandes marcas del cristianismo fue y seguirá siendo la oración, un arma tan poderosa que muchas veces hemos descuidado. Hoy es tiempo de que como Iglesia nos podamos levantar a orar y buscar más del Señor. Oremos en todo tiempo, de mañana, de tarde, de noche, en casa, en el trabajo, en la célula etc.

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