//Pr. Eliud Cervantes\\

Estamos en el mes de febrero, algunos lo conocen como el “mes del amor” debido a las celebraciones que se dan a mediados de mes. Sin embargo, pocos conocen lo que realmente es el amor, y mucho menos entienden las etapas o estaciones que tiene ese amor y al no entender esas estaciones del amor, tampoco se preparan para poder vivir cada una de esas estaciones.
El problema de no entender esas estaciones y no saber enfrentarlas, trae graves consecuencias en nuestra vida emocional y algunas de ellas con consecuencias que nos acompañarán por el resto de nuestras vidas. Ej: embarazos, hijos, matrimonios forzados, etc.
La palabra de Dios nos enseña que el amor tiene ciertas características. El apóstol Pablo en 1 Corintios habla sobre ello y quiero resaltar un punto que es conveniente que lo podamos recordar en estos días.
Es muy probable que aquí estemos reunidos diferentes tipos de personas en relación a los sentimientos: hay adolescentes, jóvenes, solteros, casados, con hijos, etc., sin embargo, el principio que vamos a hablar se aplica a todos y las diferentes áreas de nuestra vida también.
El amor espera
El apóstol Pablo dice que el amor: “todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” 1Co 13:7
La primera cosa que quiero abordar, dentro de lo que estaremos hablando en este mes sobre el amor, es la importancia de saber “ESPERAR”. Yo lo estoy llamando de la “ESTACIÓN ELPÍZO”, porque “espera” en griego es la palabra “elpízo”.
La estación “elpízo” nos habla de un tiempo de espera. Y una de las más grandes pruebas para poder disfrutar de todo en esta vida es la ESPERA. Desde las cosas más simples, hasta las más significativas tienen su tiempo de ESPERA.
Para poder obtener rábanos, lechugas, cilantro, basta con esperar de 25 a 40 días. Pero, hay una planta única en el mundo que florece solo UNA VEZ en su vida, y está en el Perú. Se llama “Puya Raimondi” o “Reina de los andes”, es una bromelia gigante. Florece a los 80 a 100 años y luego muere, produciendo millones de semillas. Por tanto, para poder ver los frutos y flores tenemos que saber esperar.
Hay poder en la espera, hay recompensa cuando sabemos esperar.
Discerniendo el tiempo para lo que se quiere
Lo mismo se aplica a nuestra vida emocional o sentimental. La palabra del Señor nos dice que hay tiempo para todo en esta vida:
“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” Ec 3:1
Cuando la Biblia dice que “todo”, es porque se refiere a todos los aspectos de nuestra vida. Y todavía habla de “todo lo que se quiere”, es decir, hay la necesidad de que queramos las cosas, lo cual nos habla de pedir a Dios. Dios no nos dará las cosas que no “queramos o pidamos”; pero para eso tenemos que aprender a discernir los tiempos de Dios para nuestras vidas.
“El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio.” Ec 8:5
Cuando aprendemos a discernir los tiempos de Dios, entonces sabremos disfrutar de las cosas en el momento correcto. Responderemos de manera adecuada.
En la palabra de Dios hay muchos ejemplos de hombres de Dios que no supieron esperar ni discernir el tiempo de Dios para sus vidas y las consecuencias fueron muy grandes. Un gran ejemplo de esto es Abraham. Él tenía una promesa, pero no supo esperar en Dios, confío en sus estrategias o fuerzas, y la consecuencia fue el nacimiento de Ismael. Ismael es fruto del tiempo incorrecto y la fuente incorrecta.
Otro ejemplo es el caso de Moisés. Cuando Dios lo llamó, él quiso cumplir el propósito de Dios de liberar a su pueblo en sus fuerzas y no en la dependencia del poder de Dios. Él tuvo que pasar 40 años en el desierto hasta que finalmente diga que no sabía hablar. Fue allí que Dios lo llamó y pudo liberar al pueblo de Israel.
Tiempo de espera es preparación
¿Qué hacer en ese tiempo? El tiempo de estar soltero o espera, debe ser un tiempo de entrenamiento. Todo lo que conquistemos en ese tiempo lo llevaremos durante toda la vida. Son como los cimientos de una construcción. Muchos ven el tiempo de la adolescencia, la juventud, como una etapa apenas de “disfrutar y vivir la vida”; sin embargo, es mucho más serio de lo que creemos.
Durante esa tiempo de espera y entrenamiento, necesitas aprender a vivir sin reservas el propósito de Dios para tu vida: lidera, invierte, y desarrolla tu vida natural.
Hay dos áreas que debes enfocarte en ese tiempo: Área profesional – en que tendrás sustento y recursos para avanzar en la vida, y el Propósito de vida – en la cual tendrás convicciones y certezas bien establecidas para el resto de su vida.
Aprender a incluir la “eternidad” en esta etapa tan especial de tu vida. No vivas apenas fantasías, delante de las propuestas, escoge siempre el “propósito de Dios”. Estás siendo entrenado para ser un padre o madre de familia, un esposo o esposa, etc.
La palabra “adolescencia” en latin significa “crecer, desarrollarse o madurar”, entonces un adolescente está en una etapa de “desarrollarse” y no está apto para tomar decisiones, pues no tiene la madurez ni los valores firmados y establecidos.
Por tanto, el amor que piensa, proyecta los pensamientos hacia muchos años adelante.
Una espera con expectativa segura
Ahora, cuando hablamos de espera, muchos confunde la espera con una actitud de tristeza o incertidumbre. Sin embargo, la palabra de Dios nos muestra que “esperar” en Dios no es algo incierto, es una certeza del bien.
“todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” 1Co 13:7
Como les dije al comienzo, la palabra “espera” es “elpízo” en griego y cuyo significado es “esperar o confiar”, deriva de “elpis” que es “esperanza”, lo cual es una expectativa o confianza segura más que un simple deseo vago.
Y ¿Por qué podemos esperar con esa confianza? Porque nuestra confianza no está en lo que podamos hacer o tener, sino en el “Dios de esperanza”. En Aquel que es fiel para cumplir sus promesas para nuestras vidas. Es por eso que podemos vivir seguros y felices esa etapa de nuestras vidas. Por tanto querido joven, disfruta de la “estación elpízo”.

