//Pr. Luis A. Núñez\\

Todo lo creó por la Palabra.
Gén 1:6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
Gén 1:7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.
Antes de hacer, Él decía, primero expresaba la palabra, pero esa palabra más allá de solo decir haya, lumbreras en el cielo, la palabra que trajo vida y que trajo a existencia todo está relacionado con Cristo, porque Juan dice
Jua 1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Jua 1:2 Este era en el principio con Dios.
Jua 1:3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
Jua 1:4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Todo fue hecho por la Palabra, observa esto la palabra Dijo en el hebreo es un verbo, “amar” y en Juan es un sustantivo “logos”, que procede del verbo decir, entonces ambas están relacionadas, en el Antiguo Testamento muestra que Dios crea el universo a través de su Palabra hablada, y en el nuevo personifica esa misma fuerza creadora y esa persona es Cristo. Es decir el evangelio de Juan nos dice que el “Logos” creó el mundo, es la personificación del “dijo Dios”(amar), de la creación.
Es decir el poder y la naturaleza de Dios se manifestaron en la Palabra que tiene la misma naturaleza de Dios, porque esa palabra era Dios mismo.
Jua 1:12 Mas a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre, les dio potestad ,(autoridad, derecho, competencia) de ser hechos hijos de Dios; (tener su misma naturaleza por descendencia)
Jua 1:13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
Esta potestad, este poder, esta autoridad de ser hijos “teknon”, es el resultado del creer, en su nombre, porque en el momento que creíste, recibiste (lambano), de su plenitud.
Jua 1:16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.
Tanto recibir como tomar en estos dos versículos es “lambano”, es decir recibiste su naturaleza y recibiste su plenitud. Por eso ahora tu vida es gracia y que solo es sustituida por gracia, la palabra “sobre” en el griego denota sustitución, entonces tienes la plenitud, de Dios, tienes la naturaleza de Dios.
Entonces la palabra que sale de Dios produce vida, porque esa palabra está expresada en Cristo, y tu tienes su plenitud, y la palabra que sale de ti relacionada a Cristo, porque tienes su plenitud en tu nueva naturaleza debe producir vida,
Nuestra condición presente y futura
Flp 3:9 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
Esta expresión “ser hallado”, podemos entender de dos maneras, una en la condición de vida diaria, actual, porque tenemos la plenitud de Cristo en nosotros, porque somos hijos de Dios, por el creer y porque nuestra naturaleza fue transformada, todo por la obra consumada de Cristo en la cruz, debemos ser hallados, encontrados viviendo diariamente la nueva vida que tienes en Cristo, que es la obra que hizo Dios en la cruz y por el cual somos lo que somos, “TETELESTAY” (todo está hecho).
La otra condición en la expresión “ser hallados”, esta referida a la segunda venida de Cristo, cuando el venga debemos ser hallados creyendo que El es nuestra victoria, nuestra santidad, nuestra salvación y que ahora el propósito que tenemos es el resultado de lo que El hizo y que nada es por nosotros.
EL AYUNO EN LA GRACIA
veamos como cuestionaron a Jesús cuando le dijeron los discípulos de juan y los fariseos ayunan y los tuyos no,
Mat 9:14 Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?
Mat 9:15 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
Mat 9:16 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.
Mat 9:17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.
Cuando el Señor les explica por qué no ayunan sus discípulos concluye mostrándoles que con su muerte en la cruz (cuando el esposo les sea quitado) comenzaría la nueva alianza en la cual no podemos poner remiendos en el vestido viejo, es decir Jesús llama al ayuno de Juan el bautista que por cierto se comparan con los fariseos un ayuno de la ley (vestido viejo) ni en ese odre viejo (antigua alianza) poner vino nuevo que representa la nueva alianza que se daría con la muerte de Cristo, o lo que el mismo llama “cuando el esposo les sea quitado”. simplemente en este tiempo nuestro ayuno “el ayuno en la gracia” tiene que ver con nuestra necesidad de creer, no es conquistar el corazón de Dios a través del lloro, no es mas bien para creer, que en El tenemos la victoria, es mas bien para que nuestros ojos sean abiertos a su gracia a su favor, por eso dice mientras el esposo esta con ellos no hay necesidad, sabes porque? Porque lo están viendo, es palpable su presencia, pero cuando les sea quitado, su presencia es evidente solo por la fe, es una lucha contra lo natural, por eso vemos un detalle interesante en el A.T.
Éxo 17:6 He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.
La roca fue herida para que saliera agua, pero después de ese acontecimiento para seguir experimentado el agua de la roca no había más necesidad de golpearla sino simplemente le dice que hable a la roca, según la explicación de 1 Corintios 10:4 la roca es Cristo, y ahora después del sacrificio en la cruz lo que tenemos que hacer es creer en la victoria que nos otorgó, en lo que somos en El, en su amor, en su favor, hoy experimentamos el agua de vida en nosotros por la fe, el hablar es una expresión de la fe, la Palabra nos enseña a decir “diga el débil fuerte soy” (Joel 3:10), también podemos ver:
2Co 4:13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé,(B) nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, En este ayuno vamos a ser motivados a hablar, conforme a la fuente que está en nosotros Cristo que es la vida, la plenitud en nosotros, vamos a quitar de nuestra boca maldiciones, vamos a hablar de bendición, vamos a bendecirnos constantemente, vas a bendecir tu vida, tu trabajo, tu familia, todo lo que Dios te dio, constantemente serás grato a Dios.

