//Pr. Eliud Cervantes\\

Hoy quiero contarles la historia de la estatua de Daniel y Nabucodonosor de una manera muy sencilla para que puedan aplicarla a sus vidas. No me detendré en la interpretación de la profecía; solo quiero mostrarles el camino hacia la elevación divina.
PRIMER PUNTO: UN PROBLEMA DIFÍCIL Y APARENTEMENTE SIN SOLUCIÓN
Eso dejó a los sabios en pánico, es así hoy en día, hay personas que se consideran sabias, inteligentes y cultas, pero no tienen las respuestas para afrontar los desafíos de la vida (Ro 1:22). La Biblia dice que la sabiduría y el conocimiento te ayudan a mantener la estabilidad en un mundo cada vez más desorientado, un mundo que busca respuestas y soluciones pero que simplemente no puede encontrarlas.
“Él será la seguridad de tus tiempos, te dará en abundancia salvación, sabiduría y conocimiento; el temor del Señor será tu tesoro.” (Isaías 33:6)
Queremos ser como los hijos de Isacar, que supieron comprender los tiempos: “De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos”. (1 Crónicas 12:32)
Hay muchos misterios en la vida: ¿Por qué la persona que amo sufre de esta enfermedad? ¿Qué está pasando con mi negocio? ¿Por qué le está pasando esto a mi ministerio? El mundo puede dar respuestas generales, pero la respuesta del Señor es personalizada. Puedes ser muy inteligente, pero, ante todo, debes tener la sabiduría de Dios.
La gente del mundo no conoce la verdadera luz, sino solo la luz natural. En el Tabernáculo, al acceder al Lugar Santo, ya no había luz solar. La única luz allí era la del candelabro, la luz de la iglesia. Ahí es donde nos encontramos hoy. El mundo solo tiene luz solar, luz natural. Tú y yo tenemos la luz del Espíritu Santo. Es el mismo Espíritu Santo que reveló el misterio de la visión, o sueño, a Daniel; ¡el mismo Espíritu! Él tiene las respuestas y las soluciones para tu vida.
No te límites a la sabiduría terrenal. Tiene su valor, pero es mundana. Busca el conocimiento y la sabiduría de Dios. Si algo no está en la Biblia, entonces pertenece a la sabiduría del mundo. ¡El conocimiento de Dios es superior! Los sabios que rodeaban a Nabucodonosor no tenían la respuesta, a pesar de ser los más renombrados de la tierra. Ej: Reina Saba – «Salomón le contestó todas sus preguntas; y nada hubo que el rey no le contestase» (1 Reyes 10:3).
SEGUNDO PUNTO: LA ORACIÓN DE DANIEL Y SUS TRES AMIGOS
Esta es la primera vez que vemos a Daniel y sus tres amigos orando juntos. Hasta entonces, las oraciones en la Biblia se realizaban individualmente: Abraham, Noé y otros oraban solos. Esta es la primera mención de la oración en comunidad.
Daniel tenía un problema, le pidió tiempo al rey, fue con sus amigos y les dijo: «¡Oremos! ¡Oremos juntos!». Cuando estés pasando por dificultades, busca personas que compartan tu fe para orar contigo. Cuando dos personas llenas del Espíritu se encuentran, la unción se activa. Cuando María saludó a Isabel, Isabel fue llena del Espíritu Santo.
¡La oración es poderosa y transforma las circunstancias! Daniel conocía este secreto. “No tenéis lo que deseáis, porque no pedís.” (Santiago 4:2). Los discípulos estaban en la barca. Jesús caminó en medio de la tormenta, y solo uno de ellos preguntó: “…Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: «¡Ven!»” (Mateo 14:28-29)
Pedro fue el único que caminó sobre el agua. Los demás no lo hicieron porque nunca se lo pidieron. Dios le dijo a David: «David, ¿por qué te casas con la mujer de otro hombre? Si lo que te doy no te basta, puedes pedírmelo y te daré más».
“Y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.” (2 Sm 12:8)
¿Sabes lo que esto significa? Que puedes pedirle a Dios más plenitud, más intimidad, más satisfacción. ¡Lo que sea, puedes pedírselo! No le pongas límites a Dios. Él se encarga de todo. Dios tiene acceso a los pensamientos más íntimos del hombre más poderoso, como fue el caso de Nabucodonosor. En el libro de Daniel, leemos qué pensamientos vinieron a la mente del rey mientras estaba en la cama: “…He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama: Estando tú, oh rey, en tu cama, te vinieron pensamientos […]” (Dan 2:28-29).
Nabucodonosor no era adorador del Dios de Abraham, pero el Espíritu Santo lo visitó debido a su posición. “Estando tú, oh rey, en tu cama, te vinieron pensamientos por saber lo que había de ser en lo por venir; y el que revela los misterios te mostró lo que ha de ser.” (Daniel 2:29)
¿Sabías que Dios puede darte ideas sobre el futuro? Puede que te pida que ores por algo antes de que suceda, porque Él, que revela los misterios (secretos), te hace saber lo que está por venir. Dios puede revelarte el futuro. No lo sabrás todo, pero puedes interceder por lo que está por venir, por lo que sucederá de ahora en adelante. El Espíritu Santo pondrá pensamientos en tu mente acerca de lo que vendrá de ahora en adelante.
EL TERCER PUNTO: LA REVELACIÓN DEL PROPÓSITO DE DIOS
Hemos llegado a la parte principal de la profecía bíblica, hemos llegado al plan de Dios. Dios le dio a Nabucodonosor dominio sobre los animales salvajes y sobre todos los lugares donde viven los hombres (la tierra), así como sobre las aves (el cielo, el aire), pero no sobre el mar (Daniel 2:37-38).
Siempre hablamos del aire, la tierra y el mar, pero el mar está ausente en este pasaje. ¿Sabes por qué? Porque un humilde carpintero pasaría por el Mar de Galilea y diría: «…ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti». (Mt 17:27). Él podía caminar en medio de la tormenta, caminar sobre el mar cuando había tempestad. Ningún otro rey jamás caminó sobre el agua.
Nabucodonosor soñó con una estatua: cabeza de oro, pecho y brazos de plata, vientre y muslos de bronce, piernas de hierro y pies en parte de barro y en parte de hierro. Cada parte correspondía a un imperio mundial. Aquí vemos que se mencionan cuatro metales; es una imagen metálica.
Desde el oro de la cabeza de la estatua hasta sus pies, que son en parte de barro y en parte de hierro, se observa un deterioro, una degradación de los materiales. El oro es un buen metal. Luego viene la plata, el bronce, el hierro y, finalmente, el hierro y el barro.
Todo lo que es de origen humano comienza bien y termina mal. Incluso si eres creyente, si empiezas a confiar en tus propias fuerzas, en tus propios esfuerzos, comenzarás bien y terminarás mal. Fundamenta tu matrimonio en la roca, la Roca sólida: nuestro Señor Jesucristo.
En Cantar de los Cantares 5, tenemos una descripción del Señor. Comienza mostrando que la cabeza del Señor es como el oro: Su cabeza como oro finísimo; Sus cabellos crespos, negros como el cuervo. (Cantar de los Cantares 5:11)
Pero la descripción continúa hasta el versículo 15, mostrando sus pies: Sus piernas, como columnas de mármol fundadas sobre basas de oro fino; Su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros. (Cantar de los Cantares 5:15)
Comenzamos por su cabeza, que es de oro más finísimo, y bajamos hasta sus pies, que también son de oro puro. Todo lo que el hombre hace comienza con oro y termina en parte con hierro y en parte con barro. ¡Pero con el Señor, todo es oro de principio a fin!
EL CUARTO PUNTO: LA PROMOCIÓN DEL HOMBRE DE DIOS AL SIGUIENTE NIVEL
Daniel y sus amigos fueron ascendidos al siguiente nivel (Daniel 2:46-49). ¿Qué es lo que sucede cuando seguimos la sabiduría de Dios? La gente del mundo verá a nuestro Dios. ¿Y nosotros queremos que eso suceda? Pero no podrán ver a nuestro Dios cuando somos como ellos.
Las historias de Dios a menudo se repiten. José tenía diecisiete años cuando interpretó el sueño del faraón. José tenía diecisiete años cuando fue vendido como esclavo en Egipto. David tenía diecisiete años cuando fue ungido por Samuel. Dios tiene una manera de obrar, y sabio es aquel que entiende los caminos de Dios, la manera en que Él actúa. Él nunca cambia. “Sus caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras”. (Salmo 103:7)
Daniel y sus tres amigos acabaron siendo ascendidos; ¡fueron exaltados! Sabemos que, antes del regreso de Jesús, el mundo se oscurecerá cada vez más; ¡pero la gloria del Señor brillará sobre la iglesia con mayor intensidad!
La luz no se ve desde lejos si todo a su alrededor está iluminado. Una noche estrellada no se puede apreciar si hay luces por todas partes. En la ciudad, por ejemplo, es casi imposible ver las estrellas. ¿Por qué? Porque no había mucha luz alrededor. Por lo tanto, cuando el mundo está oscuro, tu luz se verá desde lejos.

