//Pr. Eliud Cervantes\\
“El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia” (1 Samuel 3:1)
Ya vimos que es muy triste vivir en una época en la que la palabra del Señor es escasa porque Su palabra trae todas Sus bendiciones. Y la Palabra del Señor dice que “no había visión con frecuencia” y es que antes de que Dios haga algo nuevo y bueno en tu vida, te dará una visión. Sin visión, la gente perece.
“Donde no hay visión, el pueblo se extravía ¡dichosos los que son obedientes a la ley!” (Proverbios 29:18 NVI)
No es por falta de dinero o de conexiones que la gente muere. La gente perece por falta de visión profética del Señor. ¿Qué hay en tu visión ahora mismo? ¿Qué estás viendo: oscuridad o luz? Dios quiere restaurar tu visión para este último momento del año ¡Dios quiere restaurar las visiones en tu corazón que el enemigo te ha robado!
Primero Dios te da una visión
Cuando Dios da una palabra, generalmente la da en forma de visión. Por ejemplo, hizo esto con Abraham.
“Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande” (Génesis 15:1)
Aquí, Dios se apareció a Abraham como un escudo. La palabra “visión” se refiere a una visión profética de Dios. Este es el tipo de visión que toca tu corazón y hace que la fe brote y el miedo huya. Cuando Dios le dio a Abraham esa visión, Abraham estaba en un punto de su vida en el que estaba desanimado. Él respondió al Señor:
“Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer?” (Génesis 15:2)
Tal vez hoy también le estés preguntando al Señor: “Señor ¿qué me darás, ya que mi célula no crece? ¿ya que acabo de recibir un mal informe? ¿Qué trabajo puedo tener si me han despedido? ¿Qué tipo de futuro puedo tener teniendo esta condición?”
Dios quiere darte una visión nueva y positiva para tu vida. Este es el tipo de visión que el Señor quiere que tengas para tu vida: “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará” (Salmos 1:3).
Es muy importante construir imágenes de fe como ésta para tu espíritu.
Llena tu corazón con imágenes de fe
“El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45)
Cuando se trata de fe, generalmente hay mucho enfoque en decir lo que quieres ver. Pero este versículo nos muestra que de la abundancia del corazón habla la boca. No estamos destinados a decir palabras vacías que no salgan del corazón. Tenemos que cambiar la imagen en nuestros corazones antes de hablar. Dios quiere inundar de luz tu corazón y restaurar la visión que has perdido.
Generalmente lo que falta en el proceso de fe es tener una visión profética del Señor. Mucha gente se concentra en decir las cosas correctas, pero lo que precede al habla es lo que hay en el corazón porque “de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45). Cuando tienes la visión del Señor en tu corazón y la expresas, es cuando se manifiesta el milagro o la bendición.
Lo que ves en tu corazón lo verás en tu vida
Tu corazón se ve afectado por tu visión. ¿Qué visión guardas en tu corazón? Abraham tenía un sobrino llamado Lot, y Lot le causó muchos problemas. El nombre de Lot significa “velo” y es sólo cuando Lot dejó a Abraham que Abraham comenzó a ver lo que Dios quería que viera.
“Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre” (Génesis 13:14-15)
El principio de Dios es este: mírala primero y la tendrás. El diablo quiere perturbar tu corazón con imágenes negativas que te hagan pesimista en tu perspectiva. Él sabe que las imágenes negativas afectarán tu corazón, y una vez que tu corazón se ve afectado, toda tu vida se ve afectada. Es por eso que Proverbios 4:23 nos dice que cuidemos nuestro corazón, porque del corazón brotan los asuntos/fuerzas de la vida.
Y cuando se trata de la salvación de las personas, también es necesario que tengamos una visión correcta, mucho más en días como las que entraremos como Iglesia, como son los Eventos de Evangelismo LIFE HOUSE. Veamos las visiones que tuvieron estos hombres.
La visión de Cornelio (Hechos 10:1-6)
La interpretación principal del texto muestra cómo Dios logró que los gentiles creyeran en el Evangelio por primera vez a través de Pedro, cuando los creyentes judíos sentían que la salvación era solo para ellos. Debemos entender que el corazón de Dios es que todo el mundo sea salvo, es por eso Jesús dijo: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito” (Juan 3:16).
Ahora, cuando Pedro describe la visión de Cornelio a los hermanos en Jerusalén, dice que el ángel envió a buscar a Simón Pedro y le dijo: “… Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro; él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa” (Hechos 11: 13-14). La salvación viene con palabras y un hombre de Dios necesita transmitirlas. Mira que el ángel mismo no predicó, sino que envió a que llamen a Pedro. Estos días también Dios levantará hombres y mujeres que hablen la palabra para que casas enteras sean salvas.
La visión de Pedro (Hechos 10:9-14)
Debemos entender que ahora el cielo está abierto sobre nosotros. Todavía vemos que Pedro al escuchar la orden y responder de esa manera, estaba tomando la visión literalmente, refiriéndose a comer solo la carne; pero los animales de la visión simbolizan a las personas del mundo.
“Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo” (Hechos 10:15-16)
En la palabra de Dios, que algo se repita tres veces nos habla de algo perfecto, estaba estableciendo algo de una vez por todas en la vida de la iglesia. Esta visión que Pedro recibió del Señor es también la visión que el Señor quiere que tengamos en este año de la “Casa Llena”: No llames a nadie común o inmundo.
Cornelio era un gentil que buscaba sinceramente a Dios y Dios envió a Pedro a predicarle. Hoy también hay gente que busca a Dios en los lugares más inverosímiles, pero ¿hay algunos Pedros entre nosotros con la visión de llevarles el evangelio? Este día el Señor quiere extender el “lienzo” ante nosotros.
Todavía, en la cristiandad de hoy, etiquetamos y clasificamos a las personas en diferentes grupos basados en sus pecados. Esto está mal porque todos los pecadores necesitan a Jesús de la misma manera. Cristo murió por todos los pecadores. No puedes ser salvo si no eres un pecador, solo los pecadores califican para recibir al Salvador.
Dios ama y quiere que alcancemos a todas las personas
Si el corazón de alguien clama por el Dios verdadero, el Señor enviará un mensajero. Él enviará Su palabra de salvación a esa persona, no importa dónde te encuentres.
“Y mientras Pedro estaba perplejo dentro de sí sobre lo que significaría la visión que había visto, he aquí los hombres que habían sido enviados por Cornelio, los cuales, preguntando por la casa de Simón, llegaron a la puerta” (Hechos 10:17)
La visión que Dios le dio a Pedro fue simbólica, no tenía que ver con los animales; sino con la gente. Dios le estaba diciendo a Pedro (y por extensión, nosotros) que todos necesitamos a Jesús. Dios nos ha llamado a llevar la palabra de reconciliación a todos ellos (2 Corintios 5:20). El corazón de amor del Señor por las personas es mucho más grande de lo que nos damos cuenta. Él mira a las personas de manera diferente.
“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor” (Mateo 9:36)
Como dije, la interpretación principal de pasaje se refiere a la separación de judíos y gentiles. Creo que la aplicación para nosotros hoy es muy clara, no deberíamos crear una separación entre los diversos tipos de pecadores que existen. No debemos asumir que algunos están más allá de la gracia de Dios. De hecho, donde hay más pecado habrá mucha más gracia superabundante disponible.
Esta hermosa historia termina con muchas salvaciones. Este fue el Pentecostés de los gentiles. Fue el comienzo de la iglesia de los gentiles. Hoy, somos parte de la iglesia gentil que comenzó en la casa de Cornelio. En Hechos 10:19 dice, “Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu…” Escucha al Espíritu hablándote en este nuevo tiempo. Creo que El Señor nos hablará con sueños y visiones proféticas y resultará en mucha salvación. La palabra que está en mi corazón es que experimentaremos algo sin precedentes entre nosotros en medio de las casas.
“Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos” (Hechos 10:24)
Cornelio reunió a sus familiares y amigos cercanos. Éste es el tiempo de acercarnos y comunicarnos con amigos cercanos y parientes e invitarlos a escuchar la predicación de la Palabra de Dios para que también reciben de Dios. Después de eso, Pedro comenzó a predicar acerca del Señor Jesús. Y la culminación de su mensaje fue esta:
“De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre. Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso” (Hechos 10: 43-44)
Cuando Pedro hablaba del perdón de los pecados por medio de Jesucristo, el Espíritu Santo descendió sobre ellos. ¡Dios hizo algo nuevo y sin precedentes! La salvación nunca había sucedido de esa manera antes. No se hicieron oraciones y aun así el Espíritu Santo descendió sobre ellos y los bautizó.
Este año veremos muchas salvaciones sucediendo de una manera sin precedentes.

