//Pr. Eliud Cervantes\\

Hay sabiduría divina “guardada” para cada una de tus necesidades
Estas semanas vimos que Cristo Jesús es para nosotros “poder de Dios y sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:24). Y en estos tiempos complejos e inciertos que vivimos, lo que necesitamos no es más conocimiento ni estrategias, sino sabiduría divina que sólo se puede encontrar en nuestro Señor Jesús.
“¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!” (Salmo 31:19 NVI)
Esta frase “que has guardado” nos muestra algo hermoso: Dios, en Su amor, ya ha preparado Su sabiduría y bondad para nosotros antes de cada desafío que enfrentaríamos. Por tanto, hay sabiduría que Dios ha reservado para sus hijos. Ya sea en la crianza de los hijos, el matrimonio, la salud, el ministerio o el trabajo, existe un recurso celestial al que podemos acceder, mucho más allá de todo lo que este mundo puede ofrecer. ¡Solo tenemos que acercarnos a Él y recibirlo!
En momentos de presión o necesidad, puede ser tentador recurrir a la sabiduría natural que están en libros, videos o podcasts de autoayuda. Sin embargo, las Escrituras nos advierten que no debemos depender únicamente de la sabiduría del mundo: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, …” (Salmo 1:1). Ahora, el consejo de malos no necesariamente proviene de personas inmorales o malvadas. De hecho, puede provenir de quienes parecen morales, exitosos e inteligentes. Pero si alguien no tiene a Dios, entonces su consejo, por muy persuasivo o experimentado que sea, está desconectado de la verdadera Fuente de sabiduría.
Hay torrentes de sabiduría divina en Su Palabra
Cuando vamos a la Palabra del Señor, vemos que la sabiduría de Dios no se limita a una sola forma, en realidad encontramos diversas torrentes de sabiduría, cada una con su propio propósito y para satisfacer necesidades y situaciones específicas de nuestra vida, las cuales las encontramos cuando lo estudiamos en el hebreo y griego:
- Palabras de sabiduría en el Antiguo Testamento (hebreo):
- Sakal : Sabiduría que trae buen éxito (Josué 1:8).
- Hakam: La capacidad de tomar decisiones sabias y justas. Ej: Salomón.
- Binah : Discernimiento y percepción. Mirar más allá de lo que está en la superficie.
- Madda : Conocimiento interior profundo. Sabiduría del Señor que nos guía desde dentro.
- Palabras de sabiduría en el Nuevo Testamento (griego):
- Sofía: Sabiduría general; comprensión divina de los caminos y propósitos de Dios.
- Sunesis: La capacidad de establecer conexiones entre dos verdades espirituales.
- Phronesis: Sabiduría práctica para la vida diaria, buen juicio y prudencia.
Querido Radical Libre ¿sabes qué es lo precioso de todo esto? Cada una de estas torrentes es un don de Dios, no algo que alcanzamos mediante el intelecto o el esfuerzo. Ya sea que necesites discernimiento, claridad, sabiduría práctica o perspicacia para el liderazgo, hay una torrente específica de sabiduría en la Palabra de Dios para tu situación.
Ejemplos de la manifestación de estas fuentes de sabiduría divina son la vida de José y Salomón. José fue exaltado a la diestra del Faraón, donde se convirtió en el administrador de la provisión de Dios tanto para Egipto como para las naciones vecinas. José estaba lleno de sabiduría divina, pero esta sabiduría iba más allá de la simple interpretación del sueño del faraón. José también discernió lo que debía hacerse y ofreció una solución práctica, inspirada por el Espíritu, para los años de hambruna (Génesis 41:33-38). Gracias a esto, Egipto se salvó y muchas vidas se salvaron (Génesis 41:53-57).
Salomón era famoso por su sabiduría, lo cual lo llevó a poseer grandes riquezas y reinar en paz. Y todo eso lo recibió de Dios. De igual manera hoy tenemos acceso a esas fuentes de sabiduría en la persona de Jesús.
“Así excedía el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría. Toda la tierra procuraba ver la cara de Salomón, para oír la sabiduría que Dios había puesto en su corazón. Y todos le llevaban cada año sus presentes: alhajas de oro y de plata, vestidos, armas, especias aromáticas, caballos y mulos” (1 Reyes 10:23-25)
Lo único que tenemos que hacer es acercarnos a Él. Cuando nos acercamos para recibir su sabiduría y descansar en su obra terminada, los dones que Él ha depositado en nosotros comienzan a fluir. No porque nos esforcemos por actuar, sino porque permanecemos en Él.
La persona de la sabiduría es Jesús
Todo creyente conoce a Jesús como su Señor, su Pastor y Salvador, y es todo eso. Pero también es la sabiduría personificada. En su amor, Dios decidió depositar toda la sabiduría en su Hijo “En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento” (Colosenses 2:3). Esto significa que la sabiduría no es algo que llevamos dentro. No reside en nosotros, sino en Cristo. Y los tesoros de la sabiduría no están ocultos para nosotros, para mantenernos a distancia; están escondidos en Cristo para nosotros, para que nos acerquemos a Él.
Por tanto, la recibimos cuando estamos en contacto con Él cada día. El deseo de Dios siempre ha sido la intimidad y la comunión. Él sabe que si nos diera toda la sabiduría que necesitamos de una sola vez, ¡dejaríamos de acudir a Él! Por eso no nos la da simplemente en el regazo y nos deja seguir nuestro camino. En cambio, nos la da día a día, momento a momento, mientras caminamos en dependencia de nuestro Señor Jesús, Aquel que es la sabiduría misma .
Amado Radical Libre durante esta semana, sigue buscando a Jesús como tu fuente de sabiduría y de todo lo bueno. Acude a Él para todo lo que necesites, ya sea paz, claridad, alegría o fortaleza. Al aferrarte a Él, que encuentres que Él es más que suficiente en cada situación ¡¿Amén?!
Preguntas para compartir:
- En momentos de necesidad ¿por qué no debemos recurrir al consejo de “malos” y sí a la sabiduría divina?
- ¿Qué tipo de sabiduría, de la que aprendimos, te impactó más?
- Si en Jesús están “escondidos todos los tesoros de la sabiduría” ¿de qué manera práctica podemos recibirlo?

