//Pr. Williams Sagarvinaga\\

Muchas veces Dios está llamando a cada uno de nosotros, y siempre estamos contestando a cualquier parte menos al lugar indicado. Cuando Samuel fue llamado, él tenía al sumo sacerdote Elí, y Dios lo llamó directamente. Aunque contestó y fue, no pudo percibir que era el Señor quien lo llamaba; por eso fue el sacerdote quien le dijo que, cuando escuchara otra vez el llamado, estuviera presto a contestar y acudir al llamado de Dios en su vida.
Cuando el Señor te llama, no es para hacer pequeñas cosas; es para que entiendas que Él tiene preparadas para ti grandes cosas, como Samuel. Por eso tienes que responder y acudir al llamado que el Señor está colocando en tu vida.
1. DIOS ESTÁ LLAMANDO
Romanos 8:30 — Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó.
Estamos predestinados delante de nuestro Dios; por eso es que vivimos bajo la gracia de Dios en estos tiempos. Somos hijos llamados a hacer la obra de Dios en estos nuevos tiempos. Eres el profeta que el Señor eligió para llevar las buenas nuevas en nuestra tierra. ¿Piensas en lo que hasta el día de hoy tienes en tu vida? ¿Crees que fue por tu mano? No fue porque Dios ya te había elegido para ser un sacerdote de este tiempo.
Juan 10:14 — Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.
Conocemos la voz de Dios. Cada uno de nosotros conoce la voz de nuestros padres, familiares y de todo aquel que es cercano a nuestras vidas. Siempre estamos atentos a algún detalle en ellos: la forma de caminar, de hablar o cualquier detalle. ¿Cómo no estar atentos a la voz de nuestro Dios? Él mora en nuestras vidas, está con cada uno de nosotros, habita en nosotros, pero no queremos ir donde Él. Él conoce cada detalle en nuestras vidas, y también conocemos lo que le agrada a Dios; solo que deseamos ir a otro lado y creer que es la voz de alguien menos la de Dios.
2. HOMBRES FIELES
Necesitamos ser fieles con el encargo que Dios puso en nuestras vidas. Cada uno de nosotros somos llamados y tenemos que ser fieles en cada tiempo que tenemos. En la intimidad con Dios, siente que Él te engríe cada día; entonces entiende una cosa: tenemos que serle fieles.
2 Timoteo 2:1-2 — Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 2 Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
Encargo es lo que tenemos tú y yo. Cada uno de nosotros necesita la fidelidad; es como el matrimonio, donde una de las partes más importantes es la fidelidad del uno al otro. Confía, porque el Señor nos dio un encargo en nuestras vidas. Seamos gratos delante de Dios. No dejes que nadie contamine tu vida y seamos infieles, porque, aun si fuéramos aquello, Él permanece fiel con nosotros.
Romanos 16:10 — Saludad a Apeles, aprobado en Cristo. Saludad a los de la casa de Aristóbulo.
Recuerda que puedes escribir una historia diferente. Es lo que nos muestra la Palabra: salir aprobados.
1 Corintios 4:1-2 — Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. 2 Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.
No solo eres llamado; también eres un administrador de las cosas del Señor. Recuerda que eres el amado del Señor y Él te coloca en una posición en nuestras vidas.
3. ENCARGO EN NUESTRAS VIDAS
1 Timoteo 4:10 — Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.
Salmos 37:5 — Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.
Camina confiado en Dios; siempre está a tu lado. No creas que estás solo. Todos somos parte de Dios y Él está con nosotros a cada momento. Trabaja en la viña del Señor. No mires a quién; solo dedícate a tener ese encargo en tu vida. Confía en cada cosa que te dio como encargo y verás grandes resultados.
4. CONFIANZA EN DIOS
Jeremías 17:7-8 — Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8 Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.
Tu confianza tiene que estar puesta en Dios. Confía; acaso, ¿no te ha dado todo hasta el día de hoy? Siempre puso pan en tu mesa y, en los momentos de angustia, te dio todo. Cuando pensaste en lo peor, siempre estuvo a tu lado. Somos bendecidos en Él. No dejes que el momento te aleje del Señor. Vamos a caminar juntos de la mano de Él.
5. SOMOS ESCOGIDOS
2 Timoteo 2:10 — Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.
Él lo hizo todo por nosotros, murió y resucitó para darnos la victoria. Solo tienes que creer en lo que va a hacer hoy contigo. Ya está consumado todo. Tetelestai. Ya no tienes que hacer un sacrificio, pues Jesús lo hizo todo en la cruz.
CONCLUSIÓN
Colosenses 3:12 — Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;
1 Pedro 2:4 — Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa.
Somos amados por nuestro Dios. Nos dio vestiduras nuevas, pues somos escogidos y amados por Él. Este mundo no te quiere, pero Él sí te ama y te llama. ¿Qué le dirás en este día? Que tu respuesta sea: «Heme aquí, Señor; tu siervo escucha. Haz de mí un hombre fiel para tu obra».

