Que todos tus días sean Contados

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//Pr. José I. Galdos\\

calendario“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,
Que traigamos al corazón sabiduría.” Salmo 90:12
aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.” Efesios 5:16-17
La Palabra nos enseña que contar y considerar nuestros días es sabiduría. Contar nuestros días en el calendario es algo simple, pero la forma como Dios cuenta nuestros días es diferente. Algunos días son contados por El y otros son días perdidos a sus ojos. Los días contados, son los días en que fuimos aprobados por El.
Definitivamente los días que aún no teníamos a Cristo en el corazón no fueron contados. La Palabra dice que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, simplemente no fueron considerados delante de Dios. Tu cumpleaños a los ojos de Dios es el día que reconociste a Jesus como tú señor y salvador.
Pero aún siendo creyentes, no todos nuestros días son considerados por Dios. Me gustaría mencionar qué días no son contados por el Señor.
1. Dios no cuenta el tiempo que no lo servimos Desde el día que Israel salió de Egipto hasta el día del inicio de la construcción del templo, habían pasado 480 años.
En el año cuatrocientos ochenta después que los hijos de Israel salieron de Egipto, el cuarto año del principio del reino de Salomón sobre Israel, en el mes de Zif, que es el mes segundo, comenzó él a edificar la casa de Jehová.” 1 Reyes 6:1
Pero cuando leemos el libro de los Hechos de los apóstoles, vemos que Pablo menciona lo mismo pero con una cuenta diferente. El menciona 573 años desde la salida del pueblo hasta la construcción del templo.
“Y por un tiempo como de cuarenta años los soportó en el desierto;
y habiendo destruido siete naciones en la tierra de Canaán, les dio en herencia su territorio.
Después, como por cuatrocientos cincuenta años, les dio jueces hasta el profeta Samuel.
Luego pidieron rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años.
Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.” Hechos 13:18-22
La descripción de Pablo es clara, veamos:
40 años en el desierto.
450 años con los jueces.
40 años del reinado de Saul.
40 años del reinado de David
3 años años hasta comenzar la construcción del templo de Salomón.
Si vemos las citas de 1 Reyes 6:1 y la de Hechos 13:18-22 veremos que hay una diferencia de 93 años. ¿Cómo podemos explicar esa diferencia? Pablo hace el conteo desde una perspectiva histórica, pero en 1 de Reyes es la forma en la que como Dios realmente ve la historia. Una cosa es como nosotros contamos y otra es como Dios cuenta.
Encontramos esos 93 años de diferencia en el libro de Jueces. Vemos que por 5 veces el pueblo se desvió de los caminos y fueron entregados en las manos de sus enemigos. Haremos el conteo:
8 años en Jueces 3:8
18 años en Jueces 3:14
20 años en Jueces 4:2-3
7 años en Jueces 6:1
40 años en Jueces 13:1
La suma es exactamente 93 años. Significa que todos los días que no servimos al Señor y estamos fuera de su voluntad no son contados. Definitivamente, éxito en la vida no es dinero, fama, viajes y todo lo que el mundo ofrece, éxito es saber que tus días están siendo contados por Dios.
2. Dios no cuenta el tiempo que le resistimos. El tiempo para llegar a la tierra prometida era rápido, pero el pueblo de Dios demoró 40 años. Existe un desperdicio espiritual en el tiempo que estamos resistiendo al Señor.
“En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mismo día llegaron al desierto de Sinaí.” Éxodo 19:1
“Once jornadas hay desde Horeb, camino del monte de Seir, hasta Cades-barnea.” Deuteronomio 1:2
Es triste ver que tuvieron que pasar 40 años. Tiempo que le resistimos a Dios es tiempo perdido. Lo resistimos no,aceptando sus planes en nuestras vidas, resistiendo su propósito. El resultado es que lo que podemos resolver en pocos días, son resueltos en mucho más tiempo.
3. Dios no cuenta los días vividos en la carne. “Y Agar dio a luz un hijo a Abram, y llamó Abram el nombre del hijo que le dio Agar, Ismael.
Era Abram de edad de ochenta y seis años, cuando Agar dio a luz a Ismael.” Génesis 16:15-16
“Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.” Génesis 17:1
Como vemos en estos dos pasajes, Dios no habló con Abrahma por 13 años. Esto fue por causa de la independencia de Abrahma. El propósito de Dios era Isaac y no Ismael. Los días que vivimos en independencia de Dios son días vividos en la carne. Era un tiempo de aparentes frutos pero no era lo que Dios había determinado. Días que vivimos en independencia son días que no son contados por Dios.
4. Dios no cuenta los días en el pecado. Los años también pueden ser robados por causa del pecado. Proverbios 5:8-10
Días en el pecado son días robados por el cruel y no considerados por Dios.
5. Buenas noticias para los que perdieron días en la presencia de Dios.  “Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.” Joel 2:25
Mientras que el enemigo roba, nuestro Dios restituye. Esto es maravilloso. No es tarde.
Dios quiere restituir todos los años que el enemigo te robo y los perdiste en las cuentas de Dios. La forma como El lo hace es por medio de su presencia. El la presencia de Dios y su Palabra nuestros días son aumentados y multiplicados y de esta forma restituidos.
“Hijo mío, no te olvides de mi ley,
Y tu corazón guarde mis mandamientos;
Porque largura de días y años de vida
Y paz te aumentarán.” Proverbios 3:1-2
“De mañana sácianos de tu misericordia,
Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
Alégranos conforme a los días que nos afligiste,
Y los años en que vimos el mal.
Aparezca en tus siervos tu obra,
Y tu gloria sobre sus hijos.
Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros,” Salmo 90:14-17
Por medio de su presencia y palabra todos nuestros días perdidos pueden ser restituidos, y no sólo restituidos, sino también aumentados y multiplicados. Es tiempo de restitución!!!

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