Actitudes en el año de la aceleración (Parte II)

//Pr. Eliud Cervantes\\

“En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; para que aquellos sobre los cuales es invocado mi nombre posean el resto de Edom, y a todas las naciones, dice Jehová que hace esto. He aquí vienen días, dice Jehová, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán” (Amós 9:11-13)

Este año estamos viviendo debajo de una palabra profética de parte del Señor: Este es el año de la aceleración. Pero la aceleración, como vemos en este pasaje, está completamente relacionada con la reedificación del Tabernáculo de David. Ahora, el Tabernáculo de David es una imagen de la iglesia que está bajo el nuevo pacto de gracia y esta reconstrucción comenzó cuando nació la Iglesia Primitiva, pero continúahasta ahora.

Todavía, hablar del Tabernáculo de David es hablar del único mueble que contenía: El Arca del Pacto. Ahora, como ya vimos el sábado pasado, Dios quiso que el arca del pacto, la pieza más importante del Tabernáculo, fuera la expresión más clara de su Hijo amado, Jesucristo; por tanto, cuando David quiso llevar el Arca, era porque amaba la presencia de Jesús. Por eso me gustaría continuar hablando de algunas actitudes que debemos tener en relación al Arca (Jesús), en este año de la aceleración.

Descansa en Dios y Él va acelerar las bendiciones en tu vida 

En este año de Aceleración, espera que las cosas que le has pedido a Dios basadas en las Escrituras sucedan de manera acelerada. Esto no significa que tendrás que hacer más para lograrlos. Sino que puedes descansar y ver a Dios ser Aquel que llevará a cabo Su aceleración en tu vida.

Romanos 12:2, dice: “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente…” (NVI) Por tanto, no adoptes la forma de pensar del mundo. El mundo nos enseña que debemos actuar rápido para obtener algo o perderás esa oportunidad; pero como hijos de Dios no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu de Dios:

“Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios, para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido” (1 Corintios 2:12) 

Aquí la palabra del Señor nos dice que todo lo que hemos recibido es por Su gracia, es decir, no es por nuestro esfuerzo. Necesitamos en ese año aprender a descansar en Él. Debemos entender que los caminos del Señor no son de estrés sino de paz. “Sus caminos son caminos deleitosos, Y todas sus veredas paz” (Proverbios 3:17). Por eso, mientras más descansas y confías en Él, verás las bendiciones que Él conquistó en la cruz, manifestándose en tu vida.

Coloca en el centro de tu vida a Jesús y fluye sin esfuerzo en los caminos del Señor 

El Tabernáculo de David, su enfoque está en el Arca del Pacto, lo cual nos habla de la presencia de Dios, del propio Jesús, ése era el centro. Y este año, cuando hablamos de levantar el Tabernáculo de David, estamos hablando de colocar en el centro de toda nuestra vida la presencia de Jesús.

El día de su resurrección, Jesús se acercó a dos de sus discípulos y caminó con ellos (Lucas 24). Habían estado hablando unos con otros sobre la crucifixión de Jesús y estaban desanimados porque pensaban que Él sería el que redimiría a Israel. En esencia, Israel estaba en el centro de sus corazones, y Jesús era el medio para un fin (la redención de Israel).

La pregunta en este día es: ¿Qué hay actualmente en el centro de tu corazón? Tal vez estás estudiando, trabajando, orando por tener una relación; pero todo lo que hagamos, debemos hacerlo como para el Señor (Colosenses 3:22). El Señor quiere bendecirnos en todas las cosas, pero estas bendiciones fluyen cuando miramos a Jesús y lo ponemos en el centro de nuestras vidas y corazones.

Este año ten plena libertad de acercarte a Dios para adorarlo y disfrutar de su presencia

La principal característica del Tabernáculo de David es la alabanza y adoración ante un arca descubierta. En el Tabernáculo de Moisés, había muchos pasos o cosas que hacer para acercarse a Dios, y solo el sumo sacerdote podía venir ante el arca del pacto en el Lugar Santísimo. Pero en el Tabernáculo de David, todo el pueblo de Dios podía venir libremente ante el arca para adorar.

“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo” (Hebreos 10:19) 

La característica principal del Tabernáculo de David es la alabanza y la adoración sin restricciones: baile, canto y tocar instrumentos. Esto no es algo que vemos en el Tabernáculo de Moisés y el Tabernáculo de David es lo que Dios está restaurando en todo el mundo en este tiempo.

Construye tu vida sobre la gracia de Dios y sé inconmovible en tiempos de temblor 

David tenía un corazón para buscar el arca del pacto. Él llevó el arca a Jerusalén, también conocida como Sion o la Ciudad de David (2 Samuel 5:7). El monte Sión siempre habla del nuevo pacto de la gracia, mientras que el monte Sinaí habla del antiguo pacto de la ley.

“Ustedes no se han acercado a una montaña que se pueda tocar o que esté ardiendo en fuego; ni a oscuridad, tinieblas y tormenta… Tan terrible era este espectáculo que Moisés dijo: «Estoy temblando de miedo.» Por el contrario, ustedes se han acercado al monte Sión, a la Jerusalén celestial, la ciudad del Dios viviente. Se han acercado a millares y millares de ángeles, a una asamblea gozosa” (Hebreos 12:18, 21-22) 

No nos hemos acercado al monte Sinaí, donde hay muerte tanto para el hombre como para su ganado. Sino nos hemos acercado al monte Sion, el monte de la gracia, donde Dios mismo ahora mora con todos sus ángeles, por eso construye tu vida sobre la gracia de Dios.

“Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles” (Hebreos 12:27) 

En este último tiempo, muchas cosas fueron removidas de nuestras vidas, son las cosas movibles; pero cuando confiamos en Su gracia, permaneceremos inconmovibles. Seremos como el monte Sión.

“Los que confían en Jehová son como el monte de Sion,  Que no se mueve, sino que permanece para siempre” (Salmos 125:1) 

Si estás en el monte Sion, la montaña de la gracia (si crees que has sido salvo por la gracia y dependes del Señor para que te suministre todo lo que necesitas porque Jesús te ha dado una posición correcta ante Dios), no puedes ser sacudido. Pero si estás en el Monte Sinaí, la montaña de la ley (si dependes de tu propio esfuerzo para triunfar en la vida o para merecer las bendiciones de Dios), encontrarás que estás en terreno inestable. Toda la montaña misma está temblando.

Por eso, este año, depende de Su gracia, edifica tu vida sobre esa gracia ¡Aleluya!

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