//Pr. Eliud Cervantes\\
“El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.” 1Sm 3:1
Es muy triste vivir en una época en la que la palabra del Señor es escasa porque Su palabra trae todas Sus bendiciones del cielo a la tierra. Todavía dice la Palabra del Señor que “no había visión con frecuencia”, y es que antes de que Dios haga algo nuevo y bueno en tu vida, te dará una visión. Sin visión, la gente perece.
“Donde no hay visión, el pueblo se extravía; ¡dichosos los que son obedientes a la ley!” Pr 29:18 NVI
La palabra “visión” en hebreo se refiere a una visión profética de Dios mismo que con seguridad sucederá. Puede ser una visión para tu familia, carrera, ministerio o salud en este tiempo. Si es de Dios, sucederá.
No es por falta de dinero o de conexiones que la gente muere. La gente perece por falta de visión profética del Señor. Tener esperanza es tener una expectativa positiva de bien en el futuro, y no podemos tener eso sin tener una visión del Señor.
¿Qué hay en tu visión ahora mismo? ¿Qué estás viendo: oscuridad o luz? Dios quiere restaurar tu visión para este último momento del año para que veas luz, no oscuridad.
El diablo ha privado al pueblo de Dios de visiones positivas, de ver días buenos y hermosos por delante. Antes de que el diablo pueda robarte las bendiciones de Dios, te roba la visión que Dios te ha dado. ¡Dios quiere restaurar las visiones en tu corazón que el enemigo te ha robado!
Un episodio de eso podemos ver en la vida de la nación de Israel, específicamente en la vida de los 12 espías. Esto se encuentra en Número 13:25-30
“Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días. 26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra. 27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. 28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac. 29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán. Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.”
El problema de muchas personas es que tienen vista; pero no tienen una visión. La vista es una cualidad de los ojos, pero la visión es una habilidad del corazón. La persona más pobre del mundo no es la que no tiene dinero, sino la que no tiene visión.
Y hay una gran diferencia entre tener vista y tener una visión. Si quieres ver la casa llena aún en este año, no necesitas vista, necesitas visión. El problema de muchos es que por causa de las circunstancias de este año es que han perdido la capacidad de soñar, han perdido la visión. La buena noticia es que Dios te trajo aquí para devolverte la capacidad de soñar y tener visión. Vas a salir de este lugar con una visión clara.
La historia que acabamos de leer es interesante, porque Moisés envía 12 espías y cuando ellos vuelven de explorar la tierra, habían visto la misma tierra, los mismos habitantes, las mismas ciudades; sin embargo, 10 tenían un informe y 2 tenían un reporte diferente. ¿Por qué? Me gustaría ver contigo algunas diferencias entre solo tener vista y tener visión.
La vista se enfoca en el problema, la visión se enfoca en la promesa
Diez de los espías tenían un reporte basado en la vista y dos de ellos basados en la visión. Muchas veces el más grande enemigo de tu visión es tu vista; porque tus ojos te dicen una cosa, pero tu corazón te dice otra cosa. La lógica te dice una cosa, pero la fe te dice otra cosa. Y aquí tenemos 12 hombres que vieron lo mismo, pero tuvieron un reporte diferente. Mira lo que dice la biblia:
“Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, 7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. 8 Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. 9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis”. Nm 14:6-9
Cuando los 10 espías trajeron su reporte, ellos no hablaron de la tierra prometida, sino de los problemas. Ellos dijeron: hay gigantes, ciudades grandes, amuralladas, son fuertes, no podremos entrar, etc. Los 10 espías hablaron solo del problema y no de la tierra prometida; pero luego vinieron Josué y Caleb, ellos no hablaron del problema, sino solo de la Tierra Prometida: la tierra es buena, hay leche y miel, hay frutos.
Había diez hombres enfocados en los problemas y dos en la promesa. Mi pregunta es ¿en qué estás enfocado? ¿qué estás hablando? Vamos a terminar este año enfocados en la promesa.
Las personas que no tienen visión y caminan por la vista, solo ven problemas. Pero los que tienen visión siempre verán lo que los otros no pueden ver. Quien tiene visión puede ver antes que los demás, puede ver oportunidad. Dios quiere abrir los ojos de tu corazón para que veas todo lo que Él tiene para ti. No importa cuantas carencias tengas, ten una visión. Mas que dinero, estrategias, tú necesitas una visión.
Hay un principio, que todo lo que te enfocas, lo vas a maximizar. Si te enfocas en el problema, vas a maximizar el problema. Si te enfocas en la promesa, vas a maximizar la promesa. Mira lo que dijeron:
“…todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. 33 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.” Nu 13:32b-33
Ellos estaban maximizando el problema y mientras más hagas eso, más pequeño eres tú. Pero Josué y Caleb estaban enfocados en la promesa y cuando hablan de los gigantes dijeron: los vamos a comer como a pan.
Es tiempo de que maximices a Dios, maximices tus promesas, y mientras más hagas eso, menores serán tus problemas.
La vista te paraliza, la visión te moviliza
Una visión dada por Dios, siempre te mueve a la acción. La visión de una casa llena, debe llevarnos a la acción; porque una visión sin acción es una ilusión.
Los 10 espías estaban tan desanimados que quedaron paralizados y no podían entrar en la tierra prometida. Estaban paralizados no solo físicamente, sino en su mente, corazón y espíritu. No vivas por vista, vive por visión que Dios te ha dado. Un líder apasionado es un líder que tiene una visión.
La visión es la fuente que alimente la pasión. No permitas que nada ni nadie te robe la visión. Porque en el momento que roban tu visión te apagan la pasión. Dios te va sacar con visión y con pasión.
La vista de llena de temor, la visión te llena de valor
10 espías preferían morir en el desierto que morir luchando, pero 02 preferían morir luchando que quedarse en el desierto. ¿Por qué esta diferencia? Porque la vista te llena de temor, pero la visión de Dios te llena de valor.
Los 10 espías decían: “…no podremos subir contra ellos” (v.31), es muy difícil, son muy fuertes, son gigantes, somos pequeños; pero Josué y Caleb decían: “…más podremos nosotros que ellos” (v.30). ¡Qué diferencia!
Quiero recordarte que mayor es aquel que está en nosotros que aquel que está en este mundo (1Jn 4:4), todo lo podemos en Cristo que nos fortalece (Fil 4:13). Hay desafíos allá afuera, pero más podemos nosotros que ellos.
Ej: la diferencia entre la gallina (come lo que está en el suelo) y el águila (ve a 3 kilómetros). No somos un gallinero, somos un nido de águila.
No vivimos por vista, vivimos por una visión. No te conformes con vivir en el corral, es tiempo de volar alto y lejos. Tú naciste como águila.
La vista mira el presente, la visión sueña con el futuro
Las personas que caminan por vista, están limitadas por las circunstancias presentes; pero los que tienen visión pueden ver más allá de las circunstancias. Los 10 espías estaban limitados por lo que veían en el presente; pero Josué y Caleb estaban soñando con el futuro.
La vista camina por lógica, pero la visión camina por fe. La vista les decía que es imposible, pero la visión te dice que todo es posible para el que cree. La visión te dice dónde estás, pero la visión te dice a dónde vas.
Una persona sin visión por su futuro, siempre va regresar a su pasado. Fue lo que pasó con el pueblo de Israel, ellos no querían solo quedarse en el desierto, querían volver.
“¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto.” Nm 14:3-4
No castigues tu futuro, consultando tu pasado. Tu pasado no tiene nada nuevo que decir, no determina tu futuro; tu futuro está en las manos del Rey de reyes y Señor de señores. No importa cómo ha estado tu pasado. Dios lo puede cambiar un pasado ruinoso en futuro glorioso.
La persona que tiene visión sabe que el camino del justo es como la luz de la aurora que va en aumento. De gloria en gloria, de victoria en victoria. Hasta aquí hemos logrado grandes cosas en el Señor, pero nuestro futuro es más grande que nuestro pasado. Tus mejores días no pasaron, vienen adelante. ¡Aleluya!

