Alguien espera por ti

//Pr. Luis A. Núñez\\

El corazón de Dios desvendado

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”       (Juan 3:16-17)

“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios” (2 Corintios 5:20)

Es indudable el amor que Dios tiene por cada persona, Él no quiere que alguien perezca y que todos procedan al arrepentimiento.

Nuestra actitud frente al incrédulo

Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: “¡Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios!” Entonces Jesús le dijo: «Un hombre hizo una gran cena y convidó a muchos.A la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: “Venid, que ya todo está preparado”.Pero todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: “He comprado una hacienda y necesito ir a verla. Te ruego que me excuses”.Otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego que me excuses”.Y otro dijo: “Acabo de casarme y por tanto no puedo ir”.El siervo regresó e hizo saber estas cosas a su señor. Entonces, enojado el padre de familia, dijo a su siervo: “Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos”.Dijo el siervo: “Señor, se ha hecho como mandaste y aún hay lugar”.Dijo el señor al siervo: “Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa,pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustará mi cena” (Lucas 14:15-24)

Observemos lo siguiente:

  1. Los pobres, cojos, ciegos y mancos

El segundo grupo de personas que se menciona aquí son pobres, cojos, ciegos y mancos. Probablemente la mayoría de los discapacitados en ese tiempo eran mendigos, entonces sumado a los pobres, todos ellos expresaban “necesidad”. La invitación fue propicia, pues no tenían afanes, ellos solo tenían necesidades. Aceptaron inmediatamente la invitación y fueron al banquete, no tenían que hacer nada, solo asistir y disfrutar ¡Eso era maravilloso! “Todo estaba preparado”, preparado para disfrutar, para recibir. De la misma manera, Dios ha hecho una fiesta donde eres sorprendido todo el tiempo, fuiste invitado para esta fiesta gratuitamente, la fiesta del Gran Rey ya está pagada y ese es el mensaje ¡todo está listo! la salvación ya está lista, está disponible. La justificación por la fe ya está lista, la liberación, la sanidad, todo está disponible, todo está consumado. Él nos llama a la mesa para comer pan en el Reino de Dios, somos invitados al disfrute ¡Todo ya está listo! Dios siempre fue un Dios de gracia.

Además, noten que el siervo, después de invitar a los pobres, ciegos cojos y mancos, va donde su Señor y le dice “¡todavía hay espacio!” En el banquete del Reino de Dios siempre hay espacio para más invitados, todos entran en la mesa del banquete.

Ponte en la posición del siervo, este siervo tenía un corazón unido al de su Señor, el deseo de su Señor era el de él, sabía que su Señor quería la casa llena y el deseo de su Señor era su deseo. Eso justamente hizo de David un hombre conforme al corazón de Dios. Cuando David percibió el deseo de su Señor por la casa, no pensó en lo que significaría tener la fiesta llena, probablemente mayor trabajo, mayor movimiento, nada de eso, simplemente quería cumplir el deseo de su Señor. Todavía hay espacio para tu amigo, para tu padre, madre y hermanos, todavía hay espacio en la casa del Señor, todavía hay espacio en la iglesia, por eso ¡alguien espera por ti!

  • Trae a los que están en los caminos y en los vallados

Este es un tercer grupo de personas. Nota que en este caso el Señor dice “fuérzalos”, en algunas traducciones dice “convéncelos insistentemente”, en otros dicen “aprémialos”, o “apúralos con insistencia” ¿Por qué? porque estos no se sentían dignos de tremenda honra. Eran extranjeros o personas miserables, no aceptadas en la ciudad por alguna razón, por eso vivían en las afueras. Su condición de tanta miseria los hacía sentirse completamente indignos e incrédulos, así que lo que hacían era rechazar, de primera instancia, esta invitación, entonces había que insistir, convencerlos insistentemente, hasta que entraron en el banquete. Ellos fueron convencidos, pero finalmente entraron en el disfrute. Este es un desafío, insistir con el mensaje de la gracia, para convencer a las personas de que Dios los ama. Este año 2024 somos desafiados a predicar con insistencia, con convicción, con diligencia y con encargo el evangelio de Cristo, el evangelio de la gracia.

Un mensaje al incrédulo

Parábola de la oveja perdida y la parábola de la moneda perdida (Lucas 15:1-10)

Es interesante, ya que en este capítulo el Señor Jesús comparte parábolas que tienen que ver con su gracia, con el perdón. Estos mensajes estaban dirigidos al tipo de publico que lo rodeaban, dice que eran pecadores y publicanos y si bien ambos grupos eran pecadores, la Biblia hace la distinción para ver la forma como se dirije a ellos. Los fariseos llamaban pecadores a todos los que no conocían la ley, es decir, a las personas comunes y corrientes, principalmente criadores de ovejas.

En la primera parábola (v.4-7), se hace referencia al amor de Dios por los pecadores y su deseo porque que se arrepientan. La gente que estaba escuchando ese mensaje era básicamente gente que estaba ligada al pastoreo, la mayoría de los pobladores se dedicaban a eso. Así que de acuerdo a su modo de vida, ellos entienden perfectamente la alegría de encontrar una oveja perdida y Jesús la relaciona con la alegría que se manifiesta en los cielos por un pecador que se arrepiente ¿Te imaginas el rostro de ellos, quienes se sentían incapaces de agradar a Dios pues la ley les había dicho esto, al escuchar a este rabí? este maestro, muy diferente a los demás, les dice que si se arrepienten hay alegría en los cielos y que solo necesitaban creer. 

Sin embargo, no solo había pastores, también estaban los publicanos ¿como podrían ellos entender la alegría de encontrar una oveja? Ese no era su lenguaje, el lenguaje que ellos manejaban era el dinero, así que la alegría de encontrar un dracma perdido si la entendían, así que Jesús les dice que esa misma alegría hay en los cielos por uno de ellos que se arrepiente ¿te imaginas, de la misma manera, el rostro de estos hombres que lidiaban cada día con el desprecio de la gente y la acusación de la ley sobre ellos al saber que si solo se arrepintiesen y creyeran en Dios, provocarían la alegría en los cielos?

Perciban que el interés de Jesús no era condenarlos o decirles lo pecadores que eran, la intensión era conquistar sus corazones. Esa es la estrategia que debemos tener al acercarnos a las personas que no tienen a Cristo, el deseo de conquistar sus corazones, de hablar su mismo lenguaje, de ver algún tema que sea de su interés. Para todo esto debemos pedir sabiduría a Dios para llegar hasta ellos.

Una respuesta de amor

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9)

Dios no retarda su promesa, sino que espera y desea que ninguno perezca. La Biblia nos muestra la historia de David y los tres valientes que le trajeron el agua que tanto anhelaba (2 Samuel 23:15-17). Estos tres valientes estaban atentos a los deseos de su rey y percibieron exactamente lo que él quería e hicieron todo para poder agradar el corazón de su señor. Aquello que más anhela Dios son vidas, hijos e hijas y nosotros estamos atentos y dispuestos a cumplir con ese deseo divino.

No se trata de ganar adeptos para una religión, hablamos de algo maravilloso, es definir el destino eterno de las personas llevándolos a creer en la obra consumada de Cristo. De esta forma respondemos al deseo del Rey de reyes.

Descargar Audio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio