Bendecidos en tiempos difíciles

//Pr. Luis A. Núñez\\

              La Biblia dice que en esa región “hubo hambre”, eso habla de crisis, de tiempos difíciles, tiempos de toma de decisiones, de cambios de estilo de vida, de salir de la comodidad, de presiones, etc. Isaac representa a todo hijo de Abraham y en un sentido, nosotros somos Isaac, entonces si Isaac fue bendecido en tiempos difíciles, nosotros también, pues somos parte de la descendencia de Abraham en Cristo.

“Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente descendientes de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gálatas 3:29)

            Este texto se refiere a cada uno de nosotros, por tanto, nosotros somos bendecidos como Isaac en tiempos de crisis, debemos creer que seremos prosperados, la prosperidad es parte de nuestra herencia, pues somos hijos de Abraham. Tú eres bendecido y necesitas andar en ese entendimiento. El problema en muchos es creer que la bendición se expresa a través de cero adversidades, cero contratiempos, cero problemas, pero el Señor Jesús nos dijo algo que jamás debemos pasar por alto.

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33) 

            Primero se nos muestra que hay necesidad de paz y esa paz solo la podemos tener en Cristo, solo en Él. Nada va a producir en ti la verdadera paz, no se consigue verdadera paz escapando de un ambiente incómodo, ni huyendo de los problemas, solo en Cristo. Jesús dijo “la paz os dejo mi paz os doy y no es como la que el mundo les da”. Luego nos dice: “en este mundo van a tener aflicción”, presiones, tribulaciones, lágrimas, etc., pero confíen. Las adversidades solo serán oportunidades para ver que Dios está contigo, de que su gracia te sostiene, tienes que mirar las cosas a través de esa luz, la luz de Cristo, “en tu luz veo la luz”.

            Elías fue alimentado en tiempos difíciles, en tiempos de desánimo, por un cuervo. Todos desearíamos ser alimentados por una paloma y si es blanca mejor. El punto es que muchos dejan de disfrutar la bendición por mirar al cuervo, no mires al cuervo, mira la bendición de Dios para tu vida cada día. Probablemente el cuervo no es lo que querías, pero la bendición viene a través de él ahora.

            Veamos algunos aspectos importantes:

  1. La herencia requiere espera hasta tomar posesión de ella 

             Gerar es una región que está cerca a los que hoy es la Franja de Gaza, en los versículos 2 y 3 el Señor le dijo a Isaac “no vayas a Egipto, yo te voy a dar estas tierras”, pero en ese momento la tierra era de Abimelec, eso significa que en algún momento Dios iría a transferir la posesión de aquella tierra a Isaac y a su descendencia. La transferencia de riqueza sucede muchas veces en la Biblia y también sucede en nuestros días. Un ejemplo de esto es la salida de Israel de Egipto, pero esto no nos debe dar una imagen de Dios como un Robin Hood, que le roba a los ricos para dar a los pobres, simplemente es que Él toma lo que es suyo, para dártelo en su tiempo, como hijo que eres.

              Pongamos un ejemplo, supongamos que viajas y al regreso te enteras que tu casa ha sido invadida, la casa es tuya aun, claro que sí, pero tienes que entrar en un proceso judicial. Dios sigue siendo el propietario de todo, pero Él actúa en la legalidad, por eso es necesario que comiences a llenar tu corazón de fe y digas “este lugar es mío, las bendiciones son mías”. No dejes que estas crisis maten tus sueños, mantén vivas tus ilusiones. Recuerda que eres hijo amado, esa identidad debe hacerte retornar cada día a tu Padre celestial, a creer en Él y en lo que tiene para ti.

  • En este tiempo no desciendas a Egipto

             Dios le dijo a Isaac “no desciendas a Egipto”. Tú vas a experimentar bendición si estás en la posición correcta. Estar en la posición correcta es resultado del creer. La posición cierta se encuentra en un versus contra la lógica natural, por lo general la voluntad de Dios está fuera de un patrón de lógica natural, por eso los pasos que damos son de fe. Mientras sepas que estás bajo la voluntad de Dios puedes confiar, aun cuando tus ojos vean lo contrario.

              ¿Cómo era la tierra de Egipto? Veamos en Deuteronomio 11:10-12: 

“La tierra a la que vas a entrar para tomarla no es como la tierra de Egipto, de donde habéis salido, donde sembrabas tu semilla y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza.La tierra a la que vais a entrar para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo;una tierra de la que cuida Jehová, tu Dios. Siempre están sobre ella los ojos de Jehová, tu Dios, desde el principio del año hasta el fin”

              Egipto representa todo lo que es hecho en la independencia de Dios. En otras palabras, el Señor le dice: “en Egipto ustedes andaban mirando al suelo”, en Egipto se sembraba con el pie, mirando al suelo, en Egipto no llueve, depende solo del suelo, pero Canaán es la tierra de los montes y de la lluvia. Egipto es un lugar que no espera lluvia, la lluvia nos habla de dependencia de Dios, pero en Egipto confiamos del suelo. Dios quiere que dependas de Él, no quiere que andes por vista, sino por fe ¡Esa es la diferencia! Los hijos de Abraham esperan la lluvia, pero el mundo no espera lo que viene de lo alto. Los tiempos de dependencia son épocas de transformación.

¿Recuerdas por qué la ventana que había en el arca era en el techo? (Génesis 6:16) Era para que mirasen solo al cielo y no alrededor. Dios no quería que Noé mirase a su alrededor, es decir, la muerte y las circunstancias, Él quería que solo mirasen a los cielos. Camina mirando al cielo y dependiendo de Dios, confiando en Él.

             Cuando Jesús tuvo en sus manos los panes y los peces no miro a la gran multitud y las limitaciones de los recursos, aunque los discípulos si lo hicieron, Jesús miró a los cielos y dando gracias lo repartió (Mateo 14:19), se produjo el milagro ¡Aleluya! Miremos siempre a los cielos.  

  • Somos bendecidos a pesar de nuestras fallas

            La Biblia nos cuenta que Isaac mintió, eso es terrible, la mentira es del diablo. Su mentira fue fruto de desconfianza, pues, aunque Dios le había prometido que le daría esa tierra, a Él y a su descendencia, tuvo miedo a que lo mataran. Hay quienes piensan que, si cometes un error Dios te abandona, pero no es así, recuerda, la bendición es para quién no merece.

El Salmo 23 nos muestra al salmista diciendo: Él me guía por sendas de justicia, donde hay pastos verdes”, pero después dice que: “aunque ande en valle de sombra y de muerte”, Dios no le dice: “Oh, que pena, ahora sufre, pues tomaste tu propio camino”, la Biblia dice que Él deja las noventa y nueve para ir tras la que se descarrió, somos nosotros los que sufrimos las consecuencias, pero Dios nunca nos abandona. Este mismo salmo dice: “tu vara y tu cayado me infunden aliento” ¿Cómo es eso? es como si un niño dijera a su padre, cuando ve la correa o el san martín “cada vez que veo la correo me animo”, naturalmente no es así, pero esto se refiere a que sabemos que la corrección de nuestro Dios es una muestra que Él nos ama. Un ejemplo de eso es el hijo pródigo (Lucas 15:13), él reconoció que tenía que volver a su casa cuando tuvo hambre; el hambre no es de Dios, pero muchas veces estas necesidades hacen que las personas se den cuenta que necesitan de Dios. Hubo gran hambruna, pero en la casa del padre había abundancia, en época de hambre el padre tenía al buey engordado, el hijo pródigo falló, pero el Padre no desistió de él.

  • Somos bendecidos a pesar de las circunstancias

Sembró en una época de sequía, él tenía la bendición de Dios. Tú eres hijo de Abraham, por tanto, la bendición está contigo, la promesa es para los que creen, Dios nos va a sorprender cada día. Muchos esposos creen que su esposa es el problema, pero es importante que entiendas que si quieres prosperar tienes que arreglar ese matrimonio. Las estadísticas dicen que quien se divorcia cae en pobreza, el diablo quiere dividir el matrimonio y estorbar la prosperidad en toda área de nuestras vidas, pero Dios nos acompaña a pesar de toda circunstancia adversa.

Mira tu vida, desde que conociste a Dios eres próspero, pero no confundas prosperidad con ausencia de problemas. Las circunstancias pueden decir que morirás de hambre, pero tú experimentarás prosperidad comiendo maná del cielo y un día pisarás y poseerás la tierra que fluye leche y miel ¡aleluya! Isaac recogió a ciento por uno, cien veces más de lo normal y en tiempo de sequía, en tiempo donde no se siembra, él recogió cien veces más.

  • Prosperidad viene acompañada de persecución

En el verso 13, vemos a esas personas con envidia y es que es inevitable que haya persecución, que hablen mal de nosotros, pero cuando hablen mal es señal de que eres hijo de Abraham. “Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, aunque con persecuciones, y en el siglo venidero la vida eterna” (Marcos 10:29-30)

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