//Pr. Luis A. Núñez\\

- Años de vida
“Y Set vivió ciento cinco años, y engendró a Enós. Y vivió Set ochocientos siete años después de haber engendrado a Enós, y engendró hijos e hijas. El total de los días de Set fue de novecientos doce años, y murió. Y Enós vivió noventa años, y engendró a Cainán. Y vivió Enós ochocientos quince años después de haber engendrado a Cainán, y engendró hijos e hijas. El total de los días de Enós fue de novecientos cinco años, y murió. Y Cainán vivió setenta años, y engendró a Mahalaleel. Y vivió Cainán ochocientos cuarenta años después de haber engendrado a Mahalaleel, y engendró hijos e hijas. El total de los días de Cainán fue de novecientos diez años, y murió” (Génesis 5:6-14)
En el capítulo 4 de Génesis se nos habla de los descendientes de Caín, se menciona las grandes cosas que hicieron, pero no se dice nada respecto a cuánto vivieron. Por otro lado, en el capítulo 5 se habla de los descendientes, de ellos no hay mención acerca de lo que hicieron, pero si se dice cuantos años vivieron. Existe un principio en la Biblia y es que años vividos es existencia, es como si Dios dijera “los que hicieron grandes cosas no existieron para Dios”, pero los que engendraron hijos e hijas tuvieron una existencia para Dios.
Hay un detalle más que refuerza esta verdad, incluso con el principio de la restitución. Primero, su existencia fue determinada por engendrar un hijo, pero el propósito de su existencia y los años añadidos fue definidos para engendrar hijos e hijas, entonces si pides años de vida deben estar ligados al propósito de tu existencia delante de Dios. ¿Qué es engendrar hijos e hijas para Dios? obviamente para nosotros hoy son hijos espirituales, hijos en la fe.
- La restitución de la promesa requiere que el velo se retire
“Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma. Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera. Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre” (Génesis 13:10-15)
Dios prometió a Abraham y a su descendencia la tierra prometida, más adelante el pueblo que engendró Abraham a través de Isaac, Jacob y sus hijos, quienes luego dieron origen a las doce tribus de Israel, salieron de la esclavitud de Egipto para tomar esta tierra, en si podemos decir que la posesión de la tierra fue la restitución de la promesa que Dios le dio a ellos a través de Abraham y que cuando llegaron estaba en poder de los filisteos, amorreros, jebuseos, fereceos, arameos, etc. Para que la promesa se concretara Abraham tenía que creer, para que pueda poseer aquello que Dios le dió como promesa tenía que creer y para que esto sucediera Lot tenía que apartarse de Abraham ¿sabes qué es lo que Dios nos quiere decir? Lot significa “velo” y velo es la representación de la ley.
“Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará” (2 Corintios 3:14-16)
Es decir, no hay manera de creer en la gracia y obtener la promesa, no hay manera de ser restituidos en la promesa si el velo no es quitado delante de ti, en otras palabras, necesitas creer en la gracia, en el perdón, en el favor de Dios, pues nada es por merecimiento, solo es gracia y favor.
- Mandamiento o respuesta de fe
“Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan. Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco. Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente. Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo” (Génesis 14:14-20)
Observemos el detalle del versículo 17, este versículo no dice “después de la victoria de Abraham”, sino “después de la derrota de Querdoolaomer”, es como si la Palabra de Dios quisiera resaltar lo que sucedió y lo que sucedió es la derrota de este rey. Lo que sucedió no fue la victoria de Abraham, sino la derrota de Quedorlaomer, esto es porque la victoria no fue de Abraham, sino la del Señor y eso se lo recuerda el propio rey de Salem.
“Y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo” (Génesis 14:20)
La respuesta fue que Abraham le entrega el diezmo de todo. Dos cosas debemos resaltar, uno es que el diezmo fue establecido antes de la ley y segundo es que esto no fue un mandato, sino una respuesta de gratitud y de reconocimiento de que Dios es todo para nosotros. El rey de Salem es una CRISTOFANÍA, la manifestación de Cristo en el Antiguo Testamento. Salem es paz, es decir, el rey de paz, que es Cristo, le entrega pan y vino, los componentes de la Santa Cena que representan la obra de la cruz, de la misma forma como Cristo nos dio la obra consumada y con ello la victoria y nuestra respuesta de reconocimiento frente a esa gracia es darle todo lo que tenemos y el diezmo es eso, darle todo lo que tenemos.
- Como ves la Iglesia
“Salió, pues, Jacob de Beerseba, y fue a Harán. Y llegó a un cierto lugar, y durmió allí, porque ya el sol se había puesto; y tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y se acostó en aquel lugar. Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella. Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente. He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho. Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo” (Génesis 28:10-17)
Esta porción es la primera mención en la Biblia que se hace sobre “casa”, referida obviamente a lo que para nosotros es la revelación de la Iglesia y en esta primera mención se dice que es una escalera que une el cielo con la tierra y eso es justamente la iglesia, la unión del cielo con la tierra a través de Cristo. Cristo unió el cielo con la tierra, eso es la manifestación de la gracia, pero quiero que percibas algo interesante, en el versículo 17 dice que Jacob tuvo miedo y dijo “que terrible es este lugar” ¿Cómo es eso? Veamos primero lo siguiente: La palabra “Yare” en el original significa miedo, terror, pero también significa asombro, estar maravillado, ver algo formidable y la palabra “terrible” en el original es justamente “yare”. Entonces por eso los traductores de la versión Reina Valera 1960 han traducido esta palabra como miedo y terrible, mientras los traductores de la Reina Valera 1999 y de la versión Biblia de las Américas la traducen como “que asombroso es este lugar”, “que sagrado es este lugar”. Ambos tienen razón, en ambos la traducción es correcta, el concepto depende de como lo ven. Los traductores de la Reina Valera 1960 ven la casa de Dios como algo terrible y los traductores de la Biblia las Americas ven la casa de Dios, que vendría a ser la iglesia para nosotros, como algo asombroso.
¿Cómo decides ver la casa de Dios? ¿cómo decides ver la iglesia? como algo terrible porque has tenido experiencias negativas, porque te fallaron o porque las cosas no fueron como pensabas y con base en ello determinas tu comportamiento o ves a la Iglesia como algo asombroso, maravilloso, porque pese a los errores de las personas, la iglesia está llena de gente renacida, nuevas criaturas, gente que gracias a la sangre de Cristo derramada en la cruz, son hijos de Dios y herederos de toda bendición.
Este año tienes que definir como verás a la iglesia, porque eso determinará tu comportamiento hacia ella. La miras como vieron la tierra de la promesa los diez espías, como tierra mala, que no sirve, con gente indeseable, horrible o la miras como la tierra de la promesa, como la vieron Josué y Caleb, como buena tierra.

