//Pr. luis A. Núñez\\
Esta porción de la palabra nos muestra que hay un hombre bendecido y otro maldecido ¡que impresionante! Podemos ver entonces que la Biblia explica de manera asombrosa y clara cuando es que puedes llegar a ser maldecido. La Biblia dice que el hombre que confía en el hombre es maldito; sin embargo, esta expresión es de manera general, es decir que cuando dice que el hombre que confía en el hombre es maldito también se refiere a si mismo, aquel que pone su confianza en la fuerza propia, en el esfuerzo propio; es decir, podemos leer el versículo de la siguiente forma: “maldito es el hombre que confía en el hombre y que se apoya en su propio esfuerzo”.
Hay solo dos formas de vivir, la primera es depender y confiar plenamente del favor inmerecido del Señor, mientras que la otra es depender de nuestros esfuerzos. Este hombre, el que acarrea maldición sobre si, “será como una zarza en el desierto, no se dará cuenta cuando llegue el bien”, es decir, los que confían en su propio esfuerzo tienden a ser arrogantes, no pueden ver las cosas buenas que están delante de sus narices, no aprecian a sus cónyuges, niegan a sus hijos y cuando aparecen las bendiciones en su camino simplemente se las pierden. En cambio el hombre bendecido es aquel que confía en el Señor, su confianza esta en El, entonces siempre estará firme, siempre estará animado, porque su fuerza viene del Señor.
Tenemos otra porción en la palabra donde se nos expresa que el hombre es maldito, veamos en Malaquías 3:6-11:
Primero comienza diciendo que Dios no cambia ¡Esto es impresionante! es decir, la gracia no cambió a Dios, la gracia nos cambió a nosotros, Dios nunca dejó de ser Santo, no es que en la ley era Santo y ahora en la gracia El tolera el pecado ¡De ninguna manera! ¡Dios es Santo, Santo, Santo, por los siglos de los siglos! La diferencia es que en el tiempo de la ley la victoria sobre el pecado se pretendía basada en el esfuerzo propio, pero ahora la victoria es en Cristo, ¡En El es que somos más que vencedores! El que estemos bajo la gracia y no bajo la ley no significa que ahora debemos adulterar, la diferencia es que ahora no adulteramos por aquello que amamos y porque confiamos en su fuerza.
La biblia dice en la ley “no robaras”, esto no significa que ahora en la gracia debemos o podemos robar; ahora que ya no estamos en la ley sino en la gracia, no robamos porque lo amamos y porque confiamos en El.
Por tanto la cuestión del diezmo no es una cuestión de la ley si no un principio que esta en Dios y que no cambia; es decir, el diezmo le pertenece a Dios en el tiempo de la ley o en el tiempo de la gracia. El hecho que el diezmo este determinado como mandato en la dispensación de la ley no significa que es ley; es por esto que muchos dicen que en la gracia el diezmo ya no es necesario y la desecha ¡El diezmo es gracia! Por favor no confundas esto jamás, la gracia no cambio el carácter de Dios. Veamos Santiago 1:17:
Dios es el mismo por los siglos de los siglos, el adulterio atenta contra Dios en el antiguo como también en el nuevo testamento, los mandamientos no cambiaron. De hecho el Señor nos muestra que su santidad y severidad es mucho más amplia de lo que imaginamos, Mateo 5:27-28.
¿Comprendes lo que dice aquí? su santidad es inalcanzable por tus propios recursos; antes de esto incluso dice: “Oísteis que fue dicho a los antiguos: “No matarás”, y cualquiera que mate será culpable de juicio. 22Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” entonces la gracia no es solo vencer en sus fuerzas si no que aun cuando caes no dejas de ser amado, has sido perdonado, pero lo único que se te pide ahora es creer.
EL DIEZMO
Se dio antes del establecimiento de la ley. En Génesis 14:17-20 aparecen dos personajes, Abraham y Melquisedec, veamos lo que dice: Génesis 14:17-20
Antes de establecerse la ley Abraham llevo el diezmo de todo lo ganado a Melquisedec, pero ¿Quién era Melquisedec? era un rey sacerdote de Salem, los teólogos llegan a la conclusión que era una CRISTOFANIA o la manifestación de Cristo en el Antiguo Testamento. Hebreos 5:7 dice:
“Y Cristo, en los días de su vida terrena, ofreció ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que lo podía librar de la muerte, y fue oído a causa de su temor reverente. 8Y, aunque era Hijo, a través del sufrimiento aprendió lo que es la obediencia; 9y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que lo obedecen, 10y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec”
Hebreos 6:20 dice además:
“Donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”
La Biblia dice que Jesús es el sumo sacerdote según la orden de Melquisedec. Lo cierto es que Abraham tuvo revelación de ese personaje en el Antiguo Testamento y dice que le llevo el diezmo, de todo. Ahora ¿Qué significado tiene el diezmo?
a. El diezmo es gratitud
Desde el inicio de los tiempos ya se hablaba acerca de ofrendar a Dios. Caín y Abel son una muestra de esto, ellos escogieron lo mejor de aquello que produjeron. ¿De donde nace ese sentimiento? simplemente del reconocimiento de la provisión de Dios que los lleva a la gratitud; fue lo mismo con Abraham, el reconoció que la victoria se la dio el Señor, entonces está agradecido y presenta su diezmo, su ofrenda.
(Pv. 3:9-10).
Siempre hablamos de honra hacia los demás, enseñamos sobre honrar a los padres pero de que manera podemos honrar a Dios. Hace unos domingos les dije que hay una manera de mostrar que amamos a Dios y es creyendo en su Palabra, es creyéndole a Él; de la misma manera hay una forma de honrarlo y es con nuestros diezmos y primicias. Es con nuestros bienes. I Cr. 29:13-14.
Cuando David invito a la congregación, a todo el pueblo a ofrendar para la construcción del templo, ellos trajeron oro plata y toda riqueza por familias; David dice: “¿Quiénes somos para decir que te hemos dado? solo te devolvemos lo que es tuyo.
b. El diezmo es dar todo
Si bien el diezmo es el diez por ciento, en realidad el significado no es 1 de 10 o 10 de 100, pues para Dios el diezmo significa todo. Por ejemplo, los diez mandamientos representan a los mas de 600 mandamientos que hay en la ley, si alguien cumple los diez mandamientos automáticamente cumple los otros. Santiago 2:8 en adelante dice que si infringes un mandamiento quebrantas todos. En la parábola de las diez vírgenes estas representan a todo el pueblo de Dios, por tanto el diezmo significa dar todo a Dios.
Es allí que nos preguntamos porque el robar a Dios, es decir el diezmo trae maldición. Observa, si obtenemos el favor de Dios por creer entonces comprenderás que solo da el diezmo quien cree; yo puedo hablar de adulterio, de la corrupción, puedo instruir sobre el pecado, la santidad, pero si hablo de dinero esto cuestionado ¿Porque? porque puedo esforzarme en cumplir y vivir bajo los parámetros de la Palabra y no cumplir con dar el diezmo, porque esto involucra confianza, solo da el diezmo quien confía, por eso en Malaquías dice el Señor “pruébame” es decir ¡si tanto desconfías, pruébame! La Biblia dice que el que basa su vida en el esfuerzo propio es maldito, por eso dice la Biblia “maldito sois con maldición porque no confías” pero el que confía es bendito, experimentará la sobreabundancia.
La maldición es confiar en el esfuerzo propio y la bendición es confiar en Dios, si el diezmo es confiar entonces esa es bendición; observa lo que dice en Deuteronomio 8:11-18
c. El diezmo es fe
El dar (diezmo, ofrenda, primicias) es un principio de siembra que trae consigo recompensa. nos dice Hebreos 11:6 y Lucas 6:38


Amén, siempre existen y existieron personas que se toman, con el diezmo, pues no quieren diezmar, gracias.