La multiplicación vendrá

//Pr. Luis A. Núñez\\

La multiplicación es parte de la promesa de restitución y así como el pueblo de Dios entraría a la tierra que se les dio, de la misma manera, creemos que hay una promesa de Dios  para cada uno de nosotros en toda área. Sabemos que la tierra de la promesa para nosotros es el descanso en Cristo, por vivir bajo la obra consumada, pero en el día a día también está presente la promesa de restitución, en la cual ya hemos entrado por la fe; algunos ya están disfrutando de la misma y otros están a puertas de ello, pero sabemos que Dios es propicio a todos nosotros.

Este año 2026 la promesa de multiplicación va a ser real en toda área de nuestras vidas, va a acontecer de muchas maneras. El verso 13 de Deuteronomio 8 nos muestra que así sucedió con el pueblo del Señor y creemos que así sucederá contigo.

“Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre. Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado. Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza” (Deuteronomio 8:7-17)

Prepara tu corazón

Existe una estadística, por lo menos en EE.UU. que muestra que la mayoría de los ganadores de la lotería, después de obtener el premio mayor, cayeron en la miseria porque no estaban preparados para una prosperidad económica drástica. Estos versos nos advierten que debemos tener un corazón preparado para experimentar una multiplicación sobrenatural. La pregunta es ¿Cómo debemos prepararnos para experimentar esa abundante bendición? Simplemente teniendo un corazón que constantemente reconozca que todo es por gracia. Lamentablemente la tendencia de muchos en la abundacia es enorgullecerse por sus logros y avances, cayendo en el merecimiento. La porción que leímos en la Palabra nos muestra que este orgullo se expresa de la siguiente manera:

  1. Llenándote de orgullo porque olvidaste que fue el Señor quien te bendijo y llegas a creer que eres tú, tu fuerza, tu sabiduría, tu talento, etc.

“Y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien” (Deuteronomio 8:14-16)

Cuando experimentes multiplicación, prosperidad, nunca olvides que siempre fue Dios, Él te libró de toda condenación, te dio vida eterna, te libró de peligros, te sustentó, Él fue todo.

  • Atribuyéndote la victoria, creyendo que fuiste tú y la fuerza de tu brazo, mostrando a todos tu grandeza.

“Y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza” (Deuteronomio 8:17)

Todo lo contrario, lo que debemos hacer es preparar nuestro corazón para creer y entender cada día que solo fue gracia sobre gracia, favor inmerecido.

“Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día”         (Deuteronomio 8:18)

Expresa ese reconocimiento. La multiplicación sobrenatural se manifestará en tu vida, pero reconoce todos los días que es solo Dios quien te provee de todo para alcanzar tus sueños, para llegar a tu meta. Prepara tu corazón para la gran multiplicación.

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