//Pr. Luis A. Núñez\\
El domingo pasado hablamos acerca de “perdonados por su gracia”, vimos la historia de Pedro, El Señor lo libro de toda condenación y le dijo que lo esperaba allá en Galilea.
Lucas 5:1-11
Pedro fue atormentado por una acusación “era pecador”, no merecía que Jesús estuviera cerca de él, no merecía experimentar sus milagros y Jesús le dice “no temas yo te hare pescador de hombres”. Jesús no se apartó, contrariamente le dijo no temas, yo tengo un gran propósito para ti.
El enemigo es llamado de acusador de nuestros hermanos. Satanás también significa acusador, ese es su principal trabajo, El señala nuestras faltas constantemente. Su meta es traer acusación en la vida del creyente, y su proyecto es no ser detectado, en verdad muchos creyentes confunden la acusación del diablo con el convencimiento del Espíritu Santo, la acción del diablo es siempre muy sutil, pero hoy compartiremos la diferencia entre su acción y la del Espíritu Santo y así desenmascarar toda la obra del maligno.
Leamos juntos Romanos 8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
¿Qué sucede cuando tú tienes conocimiento del pecado?, Condenación, la ley es la base de toda tu acusación y el diablo usa la ley de Dios contra el pueblo de Dios.
Allá en el Edén la primera cosa que sucedió después del pecado fue la acusación y la condenación. Todo comienza con la condenación, una vez que hay condenación viene la vergüenza, la culpa y el miedo, (Génesis 3:6-11), Si subyugamos la condenación podremos vivir realmente como vencedores que reinan en vida.
Muchos piensan que el problema del cristiano es el pecado y el pecado realmente es un problema pero hay algo más profundo que el pecado en un hijo de Dios! es la ley!, 1 Corintios 15:56 porque el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la Ley. Pablo dice enfáticamente que la fuerza del pecado es la ley, si la consecuencia de la ley es siempre condenación eso significa que el sentimiento de condenación y acusación es el que da fuerza al pecado. Podemos decir que la fuerza del pecado es la condenación, así ser libre de la ley es ser libre de toda condenación.
Quien se siente debajo de condenación, está condenado a repetir el pecado siempre, estar debajo de la ley es lo mismo que estar debajo de condenación, no vivamos por la ley pero si por el Espíritu, Romanos 6:14, 4El pecado no se enseñoreará de vosotros, pues no estáis bajo la Ley, sino bajo la gracia. Es decir si aceptas la condenación bajo la ley, las personas pensaran que no tienen más remedio entonces qué más da sigue pecando, pero quien está bajo la gracia sabrá que su oportunidad no termino, entonces se levantara para vencer en Cristo.
Hay personas que piensan que cuando predicamos la no condenación, estamos haciendo que Dios se vea como tolerante con el pecado, la verdad es exactamente lo opuesto de eso.
Cristo fue condenado en nuestro lugar así que el diablo no tiene derecho de condenarnos, ¿Cómo podemos percibir que estamos debajo de acusación?
Veamos algunos síntomas de alguien debajo de condenación
1.- La sensación constante de incapacidad Nadie que acepte acusación puede permanecer en la posición de vencedor, siempre será acusado por el maligno para no realizar nada ni soñar, ni aceptar desafíos, pero podemos rechazar las acusaciones infundadas y también aquellas que poseen una causa. Sabiendo que Él nos ama y nunca dejo de hacerlo.
2.- Están siempre buscando culpables Quien se siente debajo de condenación intenta disminuir esa sensación buscando culpables. Adán comenzó en esto.
3.- Vive escondiéndose de Dios Quien vive debajo de condenación esta siempre escondiéndose para no tener que envolverse en nada, en la vida de la iglesia la mayor causa de no tener más lideres dispuestos es el espíritu de condenación sobre los hermanos.
4.- Sentimiento de conformidad de pasividad La conformidad y pasividad es la actitud de aceptar la condenación por juzgar que es lo que merece. Nunca permitas que el diablo te diga que mereces esa enfermedad, que mereces ese problema que mereces lo que estás pasando porque tu pecaste.
5.- La condenación trae auto condenación. La autoconcepción es un tipo de justicia propia, es una forma de intentar pagar por nuestros pecados pero Cristo ya pago por cada uno de ellos en nuestro lugar. La visión de esto se dio con fuerza en los monasterios, cuando más te lastimes, más te flageles, podrás alcanzar el merecimiento del perdón, pero eso no está en el plan de la gracia,
6.- Sentimiento de inferioridad. Eventualmente el diablo procura disfrazar la acusación con el sentimiento de humildad cristiana y por eso muchos viven debajo de acusación, pensando que eso es alguna virtud. Pablo decía de El “apóstol de Jesucristo”, Pero humildad no es quedar todo el tiempo mirándote ti mismo y descalificándote, humildad es mirar para el Señor y apegarse a su Palabra. Cuando pecamos deshonramos a Dios, pero cuando aceptamos acusaciones lo deshonramos mucho más, No podemos vencer si tenemos una conciencia llena de culpa.
¿Cuántos quieren ser libres de toda condenación?
Para ser libres necesitamos entender la diferencia de condenación del diablo con el testificar del Espíritu Santo, el Señor Jesús dice que Él tenía que ir para enviar al Espíritu santo que vendría para convencer, testificar y atestiguar.
Si sientes condenación, entonces no es obra del Espíritu Santo.
Jesús dijo claramente que el Espíritu Santo vendría para CONVENCER no para condenar Juan 16:7-11, Mas allá de convencer el espíritu Santo esta en nosotros para TESTIFICAR QUE SOMOS hijos Rom. 8:15-16. El coloco en nosotros el espíritu de filiación, y el Espíritu testifica a nuestro espíritu que somos hijos de Dios, el enemigo esta constantemente intentando impedir el testificar de que somos hijos, porque hijos reinan, siervos no reinan, pero los hijos si, el diablo quiere mantenernos debajo de un espíritu de esclavitud, para vivir atemorizados.
Hebreos 10:15-17, El espíritu santo nos TESTIFICA de que fuimos completamente perdonados, aquí el testimonio es para nosotros, y o en nosotros, algunas personas quedan buscando sentir que sus pecados fueron perdonados, pero eso es un gran error.
El Espíritu santo testifica para nosotros y no en nosotros, que nuestros pecados fueron perdonados, nuestros pecados fueron todos llevados a la cruz, de Cristo, por eso hoy el espíritu santo testifica que Él no se recuerda más de nuestros pecados. Quien está testificando sobre el poder del perdón de la cruz no es el hombre y ni un ángel es el propio Espíritu Santo.
Si queremos vivir la vida plena y abundante que el Señor vino a dar, necesitamos vencer toda acusación y condenación. Pero para eso no podemos evidentemente confundir la acusación del maligno con el convencimiento del espíritu, Pablo nos habla de una diferencia fundamental en 2 Corintios 7:10 La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de lo cual no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.
La obra del Espíritu siempre genera vida, pero la voz del diablo trae muerte, Que el espíritu santo llene su vida del santo hablar divino, que lo llene de vida, tú no eres más esclavo del pecado, de la condenación, y del miedo. ¡Tú eres un hijo amados del Señor!. La Palabra salvación no se refiere a la vida eterna que y tienes si no a la salvación de la condenación. Porque hace la comparación con la tristeza del mundo porque el mundo ya hace bajo el maligno y el mundo está condenado por el diablo.
Romanos 8:31-39 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 33¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudes.

