Salvación (Primer paso de fe)

//Pr. Luis A. Núñez\\

¿Qué es la salvación? 

La palabra salvación en el idioma original de la Biblia, en el Nuevo Testamento, es “soteria” que significa principalmente libertad, libertad integral de nuestra vida.

¿Libertad de qué?

Al hablar de libertad, hablamos de un tiempo de esclavitud, es decir, cuando decimos que necesitamos de la salvación entendemos que somos esclavos y necesitamos libertad y luego te preguntas ¿de qué soy esclavo? dejemos pues que la Biblia nos responda esto en Juan 8:34:

“Jesús le respondió: de cierto os digo; todo aquel que hace pecado, esclavo del pecado es” 

El siguiente texto también nos habla de esto:

“y él os dio vida a vosotros, cuando estabas muertos en vuestros delitos y pecados en los cuales anduvisteis en otro tiempo siguiendo la corriente en este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:1-2) 

Además revisa los siguientes versículos: Gálatas 4:3 y 5:1; Juan 8:34. Como ves, la Biblia nos muestra que éramos esclavos, es decir, hacíamos lo que el príncipe de este mundo quería que hagamos.

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Élha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” (Juan 8:44)

El resultado de esto es el caos y una crisis en todo el mundo, por esto existen hogares separados, padres y madres alcohólicos, madres solteras, violaciones, drogadicción, rebeldía y todo cuanto sabemos y vemos.

¿Cuáles son las consecuencias de la esclavitud?

La Biblia nos muestra en Romanos 3:23 lo siguiente: “Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios” Estar destituido, es estar fuera de la presencia de Dios, lejos de Él, separados de Él. Esto trajo como consecuencia nuestra muerte espiritual; por esto la Biblia dice que estábamos “muertos”.

“el que en él cree, no es condenado, pero el que no cree ya ha sido condenado porque no ha creído en el nombre del unigénito hijo de Dios y esto es la condenación que la luz vino al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz porque sus obras eran malas” (Juan 3:18-19) 

Creer no es una emoción o un sentimiento, es un principio de fe, de obediencia en función del comienzo de una relación con Dios. Por tanto, al estar separados de Dios, el hombre no tiene este principio de obediencia y hace todo lo contrario a lo que Dios manda (Gálatas 5:19-21). Por lo tanto, el hombre está condenado a una separación eterna de Dios.

¿Qué hizo Dios para salvarnos? 

Para responder a esta pregunta, es necesario recordar que nuestro Dios es un Dios de amor.  

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo”      (Efesios 2:4-5)

Como vemos, este gran amor se manifiesta en su misericordia. Hagamos un paréntesis para hablar acerca de la diferencia que existe entre misericordia y justicia. La misericordia es no darle a una persona lo que merece, mientras que justicia es darle a alguien exactamente lo que merece. Por tanto, Dios se manifestó a través de su amor dándonos aquello que no podíamos conseguir por nuestros medios, es por esto que decimos que la Vida Eterna es por gracia.

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe…” (Efesios 2:9-10) 

Gracia es un concepto distinto, significa recibir lo que no merezco ¿comprendes esto? por su misericordia no recibí lo que merezco y por su gracia recibí lo que no merezco. La gracia existe porque el amor de Dios existe, es por esto que el amor de Dios se ha manifestado a nosotros como gracia. Por esto, el pecado no es un impedimento para recibir la salvación, sino más bien una oportunidad. Romanos 5:20 dice que “donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia”. En Romanos 3:23 dice: “por cuanto todos pecaron”, esto habla de una condición de necesidad, de carencia en toda persona. Como muerto necesito vida, por lo tanto, entender que estamos en la gracia es entender que no merecemos nada, que todo cuanto tenemos, la salvación, la bondad, el perdón, la misericordia y aun la provisión de Dios, es gracia que no merecemos. Dios nos ama tanto que entregó a su hijo para que muriera en lugar nuestro y así ser salvos de la esclavitud del pecado y acceder a una eternidad con Él, a cambio de nada, sóolo es necesario creer.

¿Cuánto durará esta salvación?

Es eterna, Dios te dio algo que nadie podrá quitártelo. Él te constituyó como su hijo: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12). La Biblia no dice que te puso en prueba para ser hijo, sino que te hizo su hijo ¡Aleluya! Y ahora eres hijo para siempre.

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