Algunos secretos en el liderazgo espiritual

//Pr. Wilber Chávez\\

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1:26-27)

Todos, queramos o no, tenemos ese llamado. Entonces la pregunta no sería ¿Quieres ser un líder? sino más bien ¿Estás liderando? La Biblia está llena de principios de liderazgo y en esta oportunidad quisiera ver contigo, a la luz de la Palabra, el llamado del Señor para tu vida.

Un gobierno de servicio

“Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo” (Mateo 20:25-27)

En este mundo, quien gobierna tienden a sentirse superiores a los demás y corren el peligro de ejercer sobre las personas niveles de fuerza o presión.

  1. Aprenda a servir

“Más entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo” (Mateo 20:26)

Servir es la mejor manera de poder conquistar y crecer en nuestro liderazgo. Existe en el corazón de cada persona una gran satisfacción cuando lideramos. No es solo por el acto de liderar, sino que al hacerlo estamos también sirviendo. Ejemplo: El matrimonio debe de haber servicio.

Cuando las personas están iniciando una relación, lo primero que muestran es su gran deseo de servir a la otra persona (solo que deberían hacerlo para siempre). Ejemplo: Quieren hacer que ella se sienta cómoda, a veces prefieren mojarse con la lluvia antes que ella lo haga, la quieren llevar a comer a lugares bonitos, invierten con un único objetivo, convencerla que desean servirla.

Ellas tienen esa gracia de parte de Dios de ser servidas primero. Más adelante, si ella decide hacerlo, también comenzará a servirlo a él y sin darse cuenta ambos se estarán liderando, es decir, sirviendo.

Cuando hablamos del liderazgo a nuestros hijos, ello también se conquista sirviendo. Los hijos respetan a sus padres porque ellos saben cuánto ellos les sirven, a través del trabajo, el cuidado, etc. Aunque para algunos hijos es más difícil entender y reconocer esto y hay que ayudarles.

En el liderazgo espiritual. Nadie se resiste a ser servido. Servir toca el corazón aun de los más duros. En el mundo existe mucha gente afligida, cansada, desanimada y sin propósito y cuando ellos encuentran a una persona que solo quiere servirles, ellos son atraídos y se les presenta el evangelio. Si deseamos liderar multitudes, entonces nuestra intensidad en el servicio tiene que crecer.

  1. Sirviendo, pero en el descanso

Gedeón llego a tener setenta hijos, muchas esposas y una sola concubina y de ella solo un hijo llamado Abimelec. Este por su sed de liderazgo mató a los otros 69 hermanos y solo dejó con vida a Jotam, este en su tristeza lanzó esta dura palabra en forma de fábula:

“Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre sí, y dijeron al olivo: Reina sobre nosotros. Mas el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en mí se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles? Y dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros. Y respondió la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ser grande sobre los árboles? Dijeron luego los árboles a la vid: Pues ven tú, reina sobre nosotros. Y la vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles? Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: Anda tú, reina sobre nosotros. Y la zarza respondió a los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano” (Jueces 9:8-15)

Servir en el descanso es hacer del servicio un disfrute ¿Cómo es eso posible? Imagina que a ti te gusta el futbol y es tu mayor pasión, entonces viene alguien y te dice que juegues para su club y por ello te pagará. Tú seguirás jugando y al mismo tiempo estarás sirviendo a tu hinchada. Imagina que te gusta cocinar y esa es tu mayor pasión, entonces alguien te contrata para poder cocinar en los encuentros. Allí tu disfrutas de cocinar, al mismo tiempo ganas dinero y sirves a los demás.

El servicio tiene que estar directamente ligado al disfrute, de lo contrario llegará el cansancio y es allí donde muchas cosas pueden terminar.

En la historia que leímos vimos como el olivo, la higuera y la vid ya servían a las personas, pero ese era su deleite, en ello descansaban. Todos perciben a aquellos que sirven en el descanso. Hay una alegría en su corazón, pueden hasta cansarse físicamente, pero hay alegría en su corazón. Todo el mundo desea líderes que los sirvan, pero en su descanso, disfrutando.

  1. Cuidado con servir en el esfuerzo propio

Servir en el esfuerzo es servir fuera del propósito del Señor.

En la historia que leímos, vimos que todos tenían descanso en su servir porque servían de acuerdo a su propósito. Cuando deseamos servir fuera de nuestro propósito es allí cuando entra el esfuerzo.

Jóvenes que desean conquistar a una hermana fuera de su realidad, es decir, quieren impresionarlas con aquello que no son. Ejemplo, si no tienes para invitarla al restaurant más caro del Cusco no lo hagas, hay muchos otros lugares bonitos. Caso contrario, el día que ella termine contigo sentirás mucho resentimiento por ella por causa de su actitud. Muchos de esos jóvenes se casan y años después la esposa les dice: “hace tiempo que no me llevas a esos lugares caros”. Cuida tu realidad y descansa “todo tiene su tiempo”.

Esposos que desean alegrar a sus esposas con aquello que no tienen serán llevados a tiempos de fuerte crisis y presión. Ejemplo: si no tienes para comer pizza todas las semanas, entonces solo 1 vez al mes. Si no tienes para ir de vacaciones a las islas del Caribe, entonces tal vez solo a Urubamba. Todo tiene su tiempo.

  1. Cuidado con intentar liderar bajo la fuerza, eso nos convierte en espinas

Vemos en la historia que leímos que la zarza comenzó a colocar condiciones para su liderazgo. Ella quería que todos estén bajo su abrigo sabiendo que ella no los podía proteger.

Cuidado con reclamar honra y respeto si no lo dimos primero, atención si no lo hacemos. Liderar no significa limitar el crecimiento. Esposos que desean que sus esposas les entreguen las economías de su hogar, siendo que ellos no han ganado esa posición. Líderes de célula que creen que ordenando y mandando todo fluirá.

  1. No aceptar una posición de autoridad es rehusar la gracia de servir

Una cosa es buscar una posición y otra es simplemente aceptarla. Buscar una posición nos convierte en espinas, pero no aceptarla nos convierte en personas negligentes.

“Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo” (Juan 3:27)

En la historia vemos que muchos grandes y buenos árboles no quisieron liderar y por causa de ello la zarza tuvo que hacerlo. Es triste ver como las células a veces están abandonadas porque el líder que debería liderarlas no aceptó esa responsabilidad.

Muchos líderes fueron levantados para suplir los escases de personas que quieran asumir esa responsabilidad, personas que a pesar de haber recibido el don de parte de Dios simplemente no quisieron aceptar ese desafío.

Conclusión

Camina en el descanso, sirve en el descanso y cuando llegue la oportunidad de asumir un liderazgo, simplemente hazlo.

Nadie lo hará mejor que tú.

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