Como ves tus días hoy, así definirás el año que viene II

//Pr. Luis A. Núñez\\

EL MENSAJE DE DIOS PARA ZOROBABEL En el capítulo 3, Zacarías profetiza a Josué, pero en el capítulo 4 no solo revela cuál era el problema de Zorobabel, sino de la misma manera trae una profecía para el. Él simplemente no entendía el momento que estaba viviendo, él atribuía la situación a un problema natural, pero no comprendía que detrás estaba la acusación, la mentira del maligno. A Josué Dios le mostró que tenía que verse como era visto por Dios para vencer toda acusación, para tener un verdadero arrepentimiento tenía que verse como Dios lo veía, es decir, como santo, hoy de la misma manera debemos vernos nosotros, todos los días, como lo que somos por causa de la obra de Cristo. “Él continuó y me dijo: Esta es la palabra de Jehová a Zorobabel: No por fuerza ni por poder, sino por mi Espíritu, dice el Señor de los ejércitos. ¿Quién eres tú, gran monte? Ante Zorobabel serás una llanura; porque él colocará la piedra de remate, en medio de aclamaciones: ¡Hágala gracia y gracia para ella!”  (Zacarías 4:6-7) ¿Quién eres tu gran monte? Para Zorobabel, como gobernador y como líder político, lo más probable es que su deseo fuera reconstruir Jerusalén y el templo, entonces vio las demandas logísticas, las necesidades materiales y observó constantemente el panorama político, debido a la ordenanza del rey, se dio cuenta que, no tenía dinero, no tenía ejército, no tenía capacidad, entonces concluyó que todo era, a la vista, naturalmente imposible. Se levantó delante de él una montaña, un gran monte, que cada día durante 15 años crecía y que talvez no solo crecía, sino que le decía, en tono cada vez más intenso ¡es imposible! ¡no podrás! Por supuesto, esto trajo sobre él la formación de varios sentimientos negativos. Por lo menos podemos enumerar dos principales que tienen que ver con la frustración:

  1. Frustración por falta de recursos

Naturalmente hablando, los recursos son lo primero que miramos ante los desafíos de Dios. Si recordamos la historia en la que los discipulos se acercaron a Jesús para decirle que no había comida para alimentar a los miles de oyentes que se habían reunido para escucharlo, Jesús les dijo: “denles ustedes de comer” (Mateo 6:35-40). Ellos inmediatamente miraron lo que no tenían, dijeron: “ni doscientos denarios alcanzarían para dar de comer a estas personas”. Observa, una montaña se levantó delante de ellos, un gran monte que crece conforme pasan los días. Muchos sentimientos de frustración pasan, sentimientos que te llevan a pensar que Dios no te comprende, sentimientos de injusticia, entonces decaes de la gracia, dejas de creer y ves solo lo natural. Frente a tu célula pudo haberse levantado una montaña y eso te llevó a creer que esto no funciona, que los intentos que hiciste no dieron resultados, nada responde, ni el evangelismo. Los líderes e inclusive discipuladores, pueden decir: ¿Por qué tantos números? ¿Por qué nos presionan? Parejas, matrimonios que a pesar de acompañarlos se separan, etc.  Frente a un proyecto de vida personal también puede suceder, ahora solo ves una montaña.

  1. Frustración por compararte con otros que si prosperan

Hay otros, al rededor tuyo que si experimentan éxitos, que experimentan prosperidad y eso hace  que un sentimiento de incapacidad  y de fracaso entre en ti. La comparación te lleva a creer que eres menos, entonces tu defines tu destino hacia la mediocridad, a la renuncia y entras en un cansancio del alma, dejas de ser feliz. La montaña va creciendo cada vez que miras a otros exitosos, no hay recursos, no hay capacidad.

Zorobabel tenía delante de si un monte, sus ojos veían ese monte, cada mañana se levantaba para ver ese sombrío monte. Es entonces que Dios le envía un mensaje, recuerden que a Josué Dios le dijo: “mira, he quitado de ti tu pecado” Es decir, él tenía que entender primero como Dios lo veía, tenia que ver la obra de Dios en él, lo mismo pasa con Zorobabel, Dios le dice “no es con espada ni con ejercito, sino con mi espíritu” ¡aleluya!, es decir, Dios no envía ángeles para ordenar que quiten la montaña, Dios no le dice al profeta que de una orden para quitar la montaña, Dios le dice a Zorobabel: “es con mi Espíritu, es conmigo, no es con tus capacidades, no es con los recursos, es con mi Espíritu” Confía primero en eso, aun cuando todo diga lo contrario, aun cuando haya un edicto contrario. Es solo entonces, por favor observa esto, es solo entonces, cuando esa revelación viene, una revelación que indica que el monte será llanura. Toda persona que tiene esta revelación sabe que toda montaña será llanura ¡aleluya!.

TUS DÍAS SON DEFINIDOS POR CÓMO VES EL FAVOR DE DIOS EN TI   

Un hijo de Dios necesita la revelación de la justificación, de la revelación de la gracia. Solo así puede experimentar el favor de Dios, nuestros días son definidos no por las circunstancias, sino cómo nos vemos en medio de ellas. Vives aceptando la condenación, la intimidación, la resistencia que ejercen las circunstancias o vives para creer en la obra consumada. Nehemías tuvo, de la misma manera, una montaña delante de él, pero esta se disipó cuando creyó en el poder de Dios. Él dijo “concédeme buen éxito”. (Nehemías 1:1-2, 11). DÍAS GLORIOSOS Dios le dijo a Josué que su destino seria gobernar su casa, cuidar de sus atrios y le dijo a Zorobabel que él colocaría la última piedra, él concluiría un proyecto celestial y además que tú serías influenciado para creer en la gracia. Los que están a tu al rededor reconocerán que es gracia y eso es lo mejor, cada persona que esta a tu alrededor será llevada a creer que es gracia. La piedra de remate era la última piedra en ser colocada en una edificación. Cuando Zorobabel colocara la piedra de remate se producirían aclamaciones: ¡Hay gracia sobre gracia! La obra de edificación sólo puede suceder si entendemos que es por la gracia y no por nuestros propios méritos. Es necesario declarar cada día la gracia sobre nosotros. Mientras creemos merecerlo, la obra queda parada, por que salimos de debajo de la gracia. Decaemos de la gracia cuando confiamos en nuestra justicia propia, cuando confiamos en nuestra propia fuerza para edificar, pero cuando confiamos en la gracia, entonces entendemos que es por el Espíritu del Señor. Para predicar el evangelio debemos ser libres de la condenación que te dice que no tienes autoridad, que tus fallas te incapacitan, que tus errores te hacen inepto, pues aunque es obvio que hay cosas que son tan visibles que te quitarán la autioridad ante las personas, estas no te quitarán la unción o tu posición ante Dios.

¿Quién eres oh monte? El Señor le muestra que es ese monte quien te detuvo ¿cuál es el monte que te detuvo? pues ante ti no es nada, no por tus fuerzas o por tus capacidades, es porque el Espíritu de Dios está contigo, es porque su poder esta contigo que tienes que entender que ese monte es nada. Necesitas creer y levantarte para predicar el evangelio como el ministro que eres. Olvida lo que quedó atrás y prosigue a la meta, porque no es con espada, es con el Espíritu del Señor, es decir, la meta fue determinada por Él.

Este año decide vivir creyendo en su gracia y experimentaremos el favor de Dios. Lo que más debemos desear este año es el favor de Dios y este solo vendrá por creer en su Gracia.

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