El bautizo (Sexto paso de fe)

//Pr. Eliud Cervantes\\

Este es uno de los más grandes pasos de fe que tiene que dar un hijo de Dios después de obtener la Salvación, es comenzar una vida de plena obediencia a Él y a su Palabra. La liberación completa del pueblo de Dios solo se dio cuando ellos salieron de Egipto y atravesaron el Mar Rojo. Nuestra vida es como un territorio y en este territorio damos espacio a quien queremos. De esta forma, al pasar por las aguas estamos siendo bautizados y librados completamente del dominio de Satanás en nuestras vidas.

Jesús nos enseñó a respecto del bautismo diciendo que era muy necesario para la salvación.

“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (Marcos 16.16)

Cuando nos bautizamos estamos mostrando a Dios que le amamos y declaramos al diablo y al mundo que somos libres de su gobierno. Para ser bautizado no existe una preparación especial, pero hay una necesidad de tomar una decisión. Tú decides ser libre del diablo y del mundo y punto final. Para eso no es necesario sentir algo especial o poseer una preparación específica, solo basta una decisión. Tú necesitas salir del territorio del enemigo y eso solo es posible cuando tú te bautizas.

Jesús antes de partir dio una ordenanza, este fue el bautizo (Mateo 28:19), por esta razón, a continuación estudiaremos sobre esto:

¿Qué quiere decir la palabra bautizo? ¿Por qué somos sumergidos?

Bautizo viene de la palabra griega “baptizo”, cuyo significado es sumergir, zambullir, teñir (Marcos 1.5, Hechos 8:36-39). De acuerdo a la traducción del griego, esta palabra quiere decir “meter en” o debajo del agua hasta que quede totalmente sumergido. Era usado para describir el acto de sumergir un pedazo de tela en tinta. Esta era la razón por la cual tenía que haber muchas aguas y por la cual Juan Bautista bautizaba en el río Jordán.

¿Cuándo y por qué debo bautizarme?

Debes bautizarte cuando hayas tomado una decisión consciente y voluntaria (Hechos 8:36-37), considerando los siguientes aspectos:

  • Jesús lo ordenó (no es opcional, aquí el bautizo es el resultado del creer).

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19) 

  • Jesús fue bautizado (Mateo 3:13-17).

“Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó. Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.  Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:13-17) 

  • Es una garantía de una buena conciencia delante de Dios.

El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo (1 Pedro 3:21)

  • Era una doctrina fundamental de la Iglesia Primitiva.

“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas” (Hechos 2:41) 

¿Quiénes deben bautizarse?

Es interesante ver en la Palabra de Dios, el proceso que relata los acontecimientos precedentes al bautizo, mostrando así que la gente oyó, creyó, recibió la Palabra y entonces se bautizó; por lo tanto, el arrepentimiento, la fe y la confesión de salvación siempre preceden al bautizo (son requisitos), esto excluye claramente el bautizo de infantes. Por consiguiente, debe bautizarse aquel que es consciente de haber creído en Cristo y su obra redentora, debe bautizarse aquel que es consciente de la necesidad de obedecer a Dios y su Palabra para tener comunión plena con Él. Veamos pues algunos ejemplos en la Biblia:

  1. El que creyere y fuere bautizado (Marcos 16:16)
  2. Los Samaritanos creyeron y fueron bautizados (Hechos 8:12-15)
  3. El eunuco creyó y fue bautizado (Hechos 8:35-38)
  4. Los discípulos de Efesios creyeron y fueron bautizados (Hechos 19:4-5)

 

Es bueno aclarar una vez más que el bautizo es parte esencial de la obediencia, no es opcional, rehusar el bautizo es vivir en desobediencia a la Palabra de Dios.

¿Qué significado tiene el bautizo? Es una confesión múltiple

El bautizo es una experiencia espiritual, real, porque habla de lo que en realidad sucedió con mi conversión, y a la vez una experiencia simbólica. También podemos decir que es el sello de la confesión de salvación, es una identificación con Cristo; es decir, es una señal externa de una fe interna.

  1. En su muerte (Romanos 6:3-5,11)
  2. En su sepultura (Colosenses 2:12)
  3. En su resurrección (Colosenses 3:1, Romanos(6:4-5)

El bautismo en agua es una declaración externa de que hemos creído en el Señor Jesucristo y ahora estamos en unión con Él. Implica el acto espiritual y simbólico de sumergirnos bajo el agua y resucitar. El Apóstol Pablo explica el significado de esto:

“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva” (Romanos 6:4)

En otras palabras, a través del bautismo en agua, nos identificamos conscientemente con la muerte, sepultura y resurrección de nuestro Señor, y declaramos que tenemos todas las bendiciones de Su obra perfecta y completa. Estamos declarando que nosotros, que una vez estábamos muertos a causa de nuestro pecado, ahora estamos vivos en Cristo, completamente perdonados de nuestros pecados y hechos justos ante Dios (ver Colosenses 2:13–14, Romanos 4:25). Estamos declarando que tenemos Su nueva vida, una vida liberada del poder del pecado (ver Romanos 6:4–7) y una vida de victoria en Él (ver 2 Corintios 5:17 NTV). 

“el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación” (Romanos 4:25)

“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado” (Romanos 6:4-7)

“De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17) 

Y como vemos el gran amor del Señor por nosotros en todo lo que hizo por nosotros a través de Su muerte, sepultura y resurrección, el bautismo en agua también es un momento para celebrar Su amor por nosotros y nuestro amor por Él ante testigos.

Si bien es una celebración y una declaración externa de lo que sucedió en nosotros cuando recibimos a Jesús como nuestro Salvador, también hemos visto a muchas personas preciosas experimentar una transformación interna al dar este paso de fe. Los hemos visto liberados sobrenaturalmente de malos hábitos y adicciones, caminar en la novedad de vida que tienen en Cristo y experimentar una intimidad más profunda con el Señor.

Descargar Audio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio