El camino al reino

//Pr. Wilber Chávez\\

“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”  (Mateo 11:12)

Todos tenemos un propósito. Nuestro Dios no nos llevó a la deriva, nos ha conducido en un camino con grandes propósitos, pero el mayor camino por el que nos va conduciendo es a su reino. Todos vamos rumbo a ese camino y hoy este día hablaremos sobre este camino.

El Reino de los cielos es el mayor premio 

Jesús lo menciona muchas veces:

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33)

“No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino” (Lucas 12:32)

“Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos” (Mateo 19:14)

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17)

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3)

Pero este premio ya nos será entregado al final de los tiempos, después de la gran tribulación, será un gobierno maravilloso. No durará 5 años como un gobierno presidencial, sino será 1000 años. Allí no habrá vacancias, ni disoluciones, simplemente Cristo estará en el gobierno de todo.

“Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar, y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años” (Apocalipsis 20:1-4)

Es un camino, mencionado aun desde la antigüedad

“Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón” (Hebreos 11.24-26)

 Moisés aun sin haber visto a Jesús, ya tenía puesta su mirada en el galardón, que no es otra cosa que el premio del Reino.

Los caminos del Reino – Una violencia espiritual 

“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan” (Mateo 11:12)

Los caminos del Reino, no son nada fáciles, pero al decir esto, me refiero a que esa dificultad no es para nuestro espíritu, sino para nuestra carne, esa naturaleza antigua que vive en nosotros e impide que podamos crecer e ir hacia adelante.

¿Por qué sufre violencia? Porque es algo que va cambiando en cada tiempo y solo los violentos son aquellos que se mantienen en esa posición. No habla de solo llegar a un punto, sino de mantenerse.

Los caminos del Reino – Una posición que va cambiando 

“Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo. El le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre” (Mateo 20:20-23) 

La realidad es una posición que no es estática, sino que va cambiando cada vez.

Historias del Reino – Parábola de la perla de gran precio 

“También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró” (Mateo 13:45-46)

Un mercader: 

Nos habla de un hombre que sabe de negocios, el mayor negocio que la Biblia nos enseña es la edificación de la casa de Dios. En Lucas 2:49 el Señor Jesus nos muestra el verdadero negocio “Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”

El mayor emprendimiento en la vida de una persona es la obra de Dios, no entendió nada. Si un empresario natural cuida de sus empleados, cuantos más será nuestro Dios.

En este mundo el Señor no edifica clínicas, hospitales, escuelas o puentes, el Señor solo edifica una cosa y eso es la Casa de Dios. El mayor negocio del mundo.

Busca buenas perlas:

No es alguien que solo busca cosas, sino que busca perlas. Las perlas de por sí son muy extraordinarias, podría concluir que hoy en día muchos de nosotros ni siquiera tuvimos la oportunidad de conocer una. El reino de los cielos nos habla de personas con visión de algo mayor y mejor.

El Reino de los cielos exige detalles, mayores niveles de excelencia. Este hombre podría buscar animales u otras cosas, pero no, el buscaba perlas, las perlas son preciosas, maravillosas, son de gran valor. Así es todo aquel que desea alcanzar el reino, buscará siempre aquello que es lo mejor, alguien que tendrá visión de mayores cosas y valiosas.

Busca buenas perlas:

Una cosa es buscar las cosas maravillosas, otra cosa es buscar entre ellas a la más maravillosa. Los caminos del reino van más altos de los patrones naturales del Reino, son incomparablemente más altos. Este mundo jamás lo podrá entender.

Un hombre del reino, no solo busca un día casarse con una mujer, sino que su deseo es casarse con la mejor (que él considere). Una mujer del reino no se conformará con un “peor es nada”, sino que siempre esperará por la promesa del Señor.

Que, habiendo hallado una perla preciosa, FUE Y VENDIÓ TODO LO QUE TENÍA y la compró.

Una decisión de dejar atrás el pasado. En nuestro pasado, podemos encontrar derrotas, así como victorias. Son muchas cosas las que dejamos a atrás, a veces amigos, a veces ex pretendientes, a veces ex alternativas, etc.

Quien busca el reino, nunca está atado al pasado, por el contrario, está listo para buscar y encontrar lo mejor del Señor. Hoy es posible que hayas encontrado algo bueno, pero se vienen mejores tiempos. Porque hablamos del cortejo, porque es el camino hacia lo mejor sin destruirte en el intento.

A veces el mayor enemigo de lo mejor es lo bueno. Dios tiene para ti caminos mucho más altos.

Que, habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía Y LA COMPRÓ.

Comprar habla de pagar un precio. Alguién podría preguntar: “Pastor ¿pero aquí en la Iglesia nos enseñan que ya no tenemos que pagar un precio, sino que todo es por gracia?”. La gracia siempre buscará el mejor camino. Es como querer unos bonitos zapatos, pero no tengo dinero para pagarlos, entonces alguien viene y me lo paga, eso es la gracia.

Hay mucho precio por pagar, el Señor pagará todo eso, pero tenemos que ir por ese camino, el camino de la gracia. Solo la gracia nos permitirá alcanzar y poder caminar por los caminos recios del reino. 

Hay un reino maravilloso que nos espera. Será la gracia del Señor que nos llevará a conquistarlo. No permitas que el pasado y tu falta de carácter sean un obstáculo. El Señor está contigo, créele, Dios te llevará camino a su Reino.

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