Pr. Luis A. Núñez

Un peligro al que estamos expuestos es la sutileza del corazón, por eso el Señor dijo:
“El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas” (Mateo 12:35)
Aquí hay un principio, nosotros expresamos lo que está en nuestro corazón. Aquí la palabra bueno es el aghatos que es traducida también como favor, es decir, si el corazón está lleno de reconocimiento, de favor, eso es lo que expresará. Esto se refuerza cuando la Palabra dice que “de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45) y que “engañoso es el corazón” (Jeremías 17:9).
Algunas de las grandes consecuencias que el pueblo de Dios tuvo que enfrentar fueron determinadas por una actitud muy sutil, pero a la vez muy seria, tan seria que definió incluso destinos. Un ejemplo de esto fue la implantación de la ley, pues antes de que esto sucediera, el pueblo dijo “todo lo que has dicho lo haremos”, a través de esta pretenciosa declaración ellos manifestaron confianza en sí mismos; por supuesto esta sutileza fue el resultado de todo un proceso de arrogancia y merecimiento propio que el pueblo de Dios tenía. Otro ejemplo es cuando, a puertas de entrar a la tierra prometida, la noticia de la presencia de gigantes hizo que dijeran ¡No podremos! Esta parece una confesión tan humana, pero delante de Dios es muy perjudicial, por eso, cuidado con tu humanidad, aparentemente frágil y muy sutil, pero que nos lleva a experimentar consecuencias muy serias. Allí fue cuando se definió que el pueblo vagaría 40 años en el desierto, simplemente porque, de manera muy sutil, ellos expresaron que hasta allí fueron autosuficientes, cuando la realidad mostró que solo fue el Señor quien los sustentó, por eso les dijo “¿Hasta cuándo no me creerán?”.
Estamos muy cerca a algunas de las festividades más grandes que este mundo celebra, una de ellas es la navidad y otra el año nuevo. Estas fiestas involucran una serie de tradiciones y manifestaciones que siempre llevan a las mismas preguntas: ¿Puedo armar el árbol de navidad? ¿Puedo decorar con las medias de papá Noel? ¿Puedo usar prendas de color amarillo? ¿Puedo cantar villancicos?, etc.
Veamos, primero Jesús no nació el 25 de diciembre. No hay manera de saber la fecha exacta. Lo interesante es que Dios en su perfecta Palabra, llena de detalles asombrosos, no nos dio la fecha de su nacimiento ¿Por qué será? pero aún más interesante es que si nos dio la oportunidad de saber la fecha de su muerte ¿Por qué será? Entonces yo quiero más bien preguntarte ¿por qué quieres armar tu árbol de navidad? ¿Porque quieres llenar tu sala de adornos de papá Noel? ¿Por qué quieres usar guirnaldas en el cuello de color amarillo? ¿Por qué quieres comer doce uvas a la media noche? ¿Por qué quieres ponerte un calzón o calzoncillo amarillo el primero de enero? ¿Por qué esa tendencia? o quizás simplemente porque te lo regalaron ¿Por qué quieres un árbol en tu sala? Quizás porque es el adorno más lindo y sofisticado de la época ¿Será que sin un árbol de navidad tu sala estará vacía? ¿Por qué quieres vestirte de papá Noel? Quizás porque estás con el espíritu navideño o sin papá Noel no hay navidad.
Una vez más, quiero decirte que guardes tu corazón, no te dejes llevar por la sutileza, no coloques tu confianza en objetos, en fetiches que no tienen nada que ver con Jesús. Siempre les he dicho que disfruten lo que tengan, si la familia está presente reúnete con ella, si tienes pavo o un panetón da gracias al Señor y si no lo tienes no dejes que eso te entristezca.
No te amoldes a este mundo (Romanos 12:2), no te dejes llevar por la corriente, ten un propósito para todo lo que hagas. Si decides iluminar tu casa ¡genial! la verdad es lindo cuanto más iluminado está, pero aprovecha para poner un letrero donde prediques el evangelio. Si quieres celebrar la navidad, entonces celebremos al salvador, recordemos al mundo que Él nació para morir por cada uno de nosotros, para que todo aquel que en Él crea tenga vida eterna (Juan 3:15).
Honrando al Salvador
Hay una manera, según la Palabra de Dios, como podemos celebrar y honrar al Salvador.
“Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra” (Mateo 2:11)
Los magos o sabios (que no eran tres) abrieron sus tesoros, le ofrecieron oro, incienso y mirra, estos eran regalos para los reyes. Ellos recibieron una revelación de que había nacido el Rey de los judíos y decidieron honrarlo con presentes ¿te imaginas a las personas diciéndoles: “Están locos, les han lavado el cerebro, que desperdicio”. El mundo dice creer en Jesús, pero cuando se habla de ofrendas para el Señor, ellos critican, pero en este acto hay un mensaje, el mensaje de la honra, la honra a quien nos dio la vida y esta honra es con presentes, es con lo mejor que tenemos. Veamos algunos detalles más:
“Dad a Jehová la honra debida a su nombre; traed ofrendas, y venid a sus atrios” (Salmos 96:8)
La Biblia dice que los magos vinieron del oriente ¿por qué? La Palabra dice que el cordero era degollado al lado norte del altar y que al lado oriental del altar eran echadas las cenizas.
“Y lo degollará al lado norte del altar delante de Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor” (Levítico 1:11)
“Y le quitará el buche y las plumas, lo cual echará junto al altar, hacia el oriente, en el lugar de las cenizas” (Levítico 1:16)
Las cenizas significan la obra consumada, cuando Jesús murió en la cruz Él dijo todo que todo estaba consumado y esta obra consumada es la esencia de la gracia, Él lo hizo todo en nuestro lugar. Cuando un israelita traía su cordero, el animal era sacrificado en el altar, pero antes el hombre pecador colocaba las manos sobre el cordero y le transfería sus pecados, estos pecados pasaban al cordero y la justicia y pureza del cordero pasaban al hombre. Después de sacrificado, el cordero era colocado en el altar de bronce y consumido por el fuego, de esta forma, el cordero sufría el juicio y la persona se iba con la bendición de Dios.
Por el este sale el sol, lo que quiere decir que cada día debes proclamar esta verdad, todos tus pecados fueron perdonados, tu redención fue consumada, todo fue hecho ceniza. El mensaje de la gracia es el mensaje de la aproximación a Dios, la primera cosa que tú debes hacer es aproximarte a Dios y recordar las cenizas, siempre que vengas ante el Señor y expreses cualquier necesidad que tuvieras recuerda las cenizas, Dios no ve más tus pecados, todos estos están reducidos a cenizas y la obra ha sido consumada.
“Decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar (recibir) el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza” (Apocalipsis 5:12)
Los magos vivieron del oriente que anuncia la obra consumada, las cenizas, para adorar y ofrecer sus tesoros, ellos estaban anunciando que Jesús nació para realizar la obra consumada, ellos venían a abrir sus tesoros porque el cordero sería inmolado, a través de ellos confirmamos porque no hay fecha exacta de su nacimiento y si de su muerte, porque Él nació para morir, su muerte daría inicio a tu vida ¡Aleluya! si hay un nacimiento que Dios quiere que celebremos es tu nuevo nacimiento en Cristo, todos los días.
Repite conmigo: Soy altamente favorecido, soy completamente perdonado, soy eternamente salvo.

