La casa de Abinadab y la casa de Obed Edom

//Pr. Luis A. Núñez\\

Todo está consumado, todo está hecho, la obra en la cruz es la obra de Dios completa, es la intervención de Dios por la cual ahora recibimos su naturaleza (Juan 19:30) Él se hizo como nosotros para que ahora nosotros seamos como Él, se hizo pecado y a nosotros nos hizo justicia (2 Corintios 5:21).

Vivir en la obra consumada es vivir creyendo en la gracia, es decir, todo lo que tenemos y recibimos es gracia y no la merecemos, Él lo hizo. En el momento en que la carne interviene se manifiesta la justicia propia, es decir, el esfuerzo propio anula la obra de Dios, Dios no obra donde no lo necesitas.

Por esto solo hay dos formas de vivir la vida con Dios, confiando en tu fuerza o confiando en Él. Cómo decidas vivir producirá un efecto de bendición o maldición en tu vida (Jeremías 17:5-8).

Volvamos a la historia del arca, el arca había sido capturada por los filisteos, esa noticia más la muerte de sus hijos produjo la muerte del sacerdote Eli (desnucado). Se llevaron el arca y lo colocaron junto a su dios Dagón y esto produjo calamidades en medio de ellos, experimentaron cosas que jamás imaginaron, su dios al dia siguiente estaba postrado ante el arca del Señor, luego vino sobre su pueblo tumores que los destruyó. Después de siete meses  decidieron devolver el arca porque estaba causando muchos estragos, entonces consultaron a sus adivinos y sacerdotes, ellos dijeron que lo devuelvan, pero compañado de tumores de oro y ratones de oro, colocado en un carro nuevo, con dos vacas. Es muy interesante la creatividad de los adivinos filisteos.

“Vinieron los de Quiriat-jearim y llevaron el arca de Jehová, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar su hijo para que guardase el arca de Jehová. Desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová” (1 Samuel 7:1-2)

“Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa” (2 Samuel 6:11) También leer 2 Samuel 6:1-10.

El Arca de la Alianza, era un símbolo de la presencia de Dios. Después de estar siete meses con los filisteos, estos lo devuelven porque produjo estragos en medio de ellos, entonces estuvo en la casa de Abinadab (levita), durante veinte años y no pasó nada, bueno, por lo menos la Biblia no nos dice nada al respecto.

Después, el mismo arca permanece en la casa de Obed-Edom (geteo, portero) durante tres meses y cambia su vida, él prospera y toda su casa es grandemente bendecida. El mismo arca que solo ocupaba espacio en la casa de Abinadab trajo bendición a la casa de Obed-Edom. ¡Dios era igual! ¡El arca era igual! ¡La misión era la misma para ambos! pero no se detalla de alguna cosa buena que le sucediera a Abinadab en veinte años y por otro lado, en la casa de Obed Edom sucede todo lo  bueno que te puedas imaginar en solo tres meses. Ya dijimos, en el primer lugar, que una de las razones era la familiaridad, que lleva a perder el valor de la cosas o personas, que lleva a la pérdida de alegría, la familiaridad que lleva a la ingratitud, pero ahora vamos a ver un poco más acerca del porque no hubo bendición en la casa de Abinadad y si en la casa de Obed Edom.

  1. ABINADAB

Empecemos por su nombre, este significa generoso. Este hombre recibe el arca en su casa porque era generoso, no sabemos su posición en medio de los levitas, no sabemos porque no se hizo un sorteo entre los levitas para saber dónde quedaría el arca o porque no se llevo el arca directamente a Jerusalén, entonces lo más probable es que en el momento en el que no se sabía donde llevar el arca, ante el dilema, se presentó “el generoso”. Podemos concluir que él recibió el arca porque era generoso, esto aunque aparentemente pueda parecer bueno o piadoso, en realidad es un problema, porque cuando alguien hace algo solo resaltando sus atributos y cualidades termina en la justicia propia. Permitanme explicar esto, muchos cristianos hacen o sirven porque ese es su atributo, dicen: “yo me congrego porque amo a Dios”, “yo hago esto porque yo soy obediente”, “yo doy mi diezmo porque soy fiel”, esto tarde o temprano te llevará al orgullo, a la justicia propia, te conducirá al merecimiento, es decir, llegas a la conclusión de que mereces porque eres generoso y porque eres generoso las cosas deben hacerse como tu dices. Algo peligroso es hacer algo por Dios solo porque eres generoso.

El resultado es que 20 años estuvo el arca en su casa y no se menciona nada acerca de alguna bendición, entonces lo más probable es que no la haya habido, porque la Biblia no la nombra. Todo el que sirve a Dios solo por un atributo personal termina llenándose de orgullo. Un ejemplo de esto es Pedro (Juan13:36, Lucas 22:31) él le dice a Jesús «mi vida te doy», es una declaración muy piadosa, pero Pedro termina siendo confrontado por el Señor, porque su confianza está en si mismo, en sus fuerzas en sus atributos.

Cuando eres generoso, tu defines como quieres expresar tu generosidad, allí muchos confunden obra de caridad con servir a Dios. Hay quienes asisten a los cultos o diezman y sienten que ya cumplieron con Dios, ellos determinan cuándo, cómo y de qué forma sirven.

  1. Obed Edom

Su nombre significa “siervo de Edom”. Primero quien es siervo de Dios está a su dispocisión, reconoce que todo es su gracia. Observa en primer lugar que el rey David definió llevar el arca a casa de Obed Edom y no a la suya, esto sucedió porque David trasladó equivocadamente el arca de Dios, al estilo filisteo, con irreverencia y falta de respeto, lo cual costó la vida a un hombre llamado Uza, por tocar el arca profanándola. Al recibir el arca, Obed-edom juntamente con su familia cuidaron de ella con gran dedicación, como si fueran anfitriones de Dios y efectivamente lo eran. Sucede lo mismo con los anfitriones de la célula, es necesario que tengan la misma actitud que Obed Edom tuvo con el arca. Ante tal muestra de devoción, Dios bendijo su casa tan extraordinariamente, que en solo tres meses se corrió la voz de su prosperidad. Próspero en solo 90 días. Lógicamente, frente a estas noticias, el rey David fue por el Arca para llevar la bendición a su casa.

Obed Edom escuchó de las plagas que atacaron a las ciudades de Asdod, Gat y Ecrón, mientras el arca estuvo con ellos. También debió escuchar acerca de la mortandad que había asolado a Bet-semes a causa de su curiosidad, pues habían abierto la tapa para mirar dentro y finalmente, debió conocer que Uza había muerto por tan solo tocarlo. Por eso, Obed-Edom recibió el Arca del Pacto con temor y la guardó y cuidó con mucho esmero (2 Samuel 6:11).

Él aceptó servir, no porque era merecedor, de hecho no lo era. Probablemente el sobrenombre de Edom era por un cliché, muy parecido a «Jabes» que significa “dolor” esto porque se dice que su madre había muerto cuando daba a luz o alguna cosa o circunstancia que relacionaba su nombre con el dolor, sin embargo, a pesar de esto, fue más ilustre que todos sus hermanos «solo por hacer una oración». Regresando a Obed Edom, históricamente los descendientes de Jacob fueron los israelitas, pero los descendientes de Esaú fueron los edomitas,  estos constantemente eran hostiles con los israelitas. Alguna cosa estigmatizó a Obed Edom, porque lo relacionaron con Edom, tal vez esto lo hizo constantemente acosado, quizas lo eligieron como conejillo de indias para saber si Dios seguía o no enojado, lo cierto es que él no recibió el arca porque fuera generoso,  apenas era un siervo de los edomitas, no merecía nada. Una muestra de ese carácter es que era colocado en varios servicios y vemos que su servicio era el resultado del reconocimiento de la gracia.

 

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