La obra de nuestro Dios en días difíciles

//Pr. Eliud Cervantes\\

  1. En todo tiempo Jesús es nuestro Salvador 

Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:20-21)

 El nombre “Jesús” es Yeshua en hebreo, que contiene una abreviatura de Yahweh, el nombre de Dios en hebreo. Entonces el nombre “Jesús” significa literalmente “Yahweh es nuestro Salvador” o “El Señor es nuestro Salvador” ¡Qué hermoso nombre!

Cada vez que clamas el nombre de Jesús, el nombre que está por encima de todos los demás nombres, estás llamando a Dios mismo para salvarte. ¡La salvación es la descripción del trabajo de Jesús! Sea cual sea el desafío o circunstancia, sea cual sea la crisis en que estés; física, financiera o emocional, puedes clamar el nombre de Jesús y el mismo Dios Todopoderoso te salvará. En días como este puedes y debes clamar a ese nombre y tener la certeza de tu salvación.

Podemos dedicar tiempo para conocer los nombres de Dios, que Él reveló en el antiguo pacto, como Elohim, El Shaddai, El Elyon, Jehová-Jireh, Jehová-Rafá y Jehová-Nissi. Puedes hacer un estudio completo de los nombres de Dios. No estoy en contra de eso, absolutamente; pero todos estos nombres no significan nada para ti si no sabes que el Dios Todopoderoso, Jesús, quiere salvarte primero de todos tus pecados, después, de todos tus desafíos y circunstancias que estás pasabdo. Por eso, estos días es tiempo de clamar también por la salvación de las personas, porque esa es su voluntad.

Dios puede ser Todopoderoso, pero si no estás seguro de que Él está interesado en tu éxito, Su poder no significará nada para ti. Por lo tanto, no es necesario memorizar todos los nombres de Dios del Antiguo Pacto. Lo que necesitas es una revelación completa de que Jesús, en el Nuevo Pacto, es tu Salvador. ¿De qué necesitas ser salvado hoy? Miremos a Jesús en nuestras situaciones, salvándonos, protegiéndonos y supliendo nuestras necesidades.

  1. Jesús es Emanuel, el Dios Todopoderoso con nosotros

 “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel” (Mateo 1:22-23) 

¿Sabías que el nombre de Jesús no es sólo Jesús? Su nombre también es Emanuel, que significa que el Dios Todopoderoso está con nosotros. ¡Qué consuelo saber que nuestro tremendo Dios Todopoderoso, también es nuestro Padre amoroso y está siempre con nosotros! Cuando el Dios Todopoderoso está contigo, las cosas buenas sucederán en ti.

Sabemos que toda nuestra lucha, nuestra fuerza de voluntad, disciplina y esfuerzo propio no pueden hacer lo que la presencia del Señor puede hacer en un instante. ¿Y quién puede decir que mientras ahora estamos hablando de Jesús, y viendo este culto, su presencia no está deshaciendo algo que es destructivo en tu vida?

¿Qué significa decir “Dios con nosotros”? Necesitamos entender esto de la misma manera que el pueblo hebreo entendería. Hay algo hermoso aquí; ¡este es el secreto de Emanuel! La mente judía entiende que cuando el Señor está contigo, el resultado es que tienes éxito en todo lo que emprendas. La Biblia relata que siempre que el Señor estaba con ellos en una batalla, los hijos de Israel nunca eran derrotados.

De hecho, en la batalla de Jericó, la ciudad fue conquistada por ellos sólo con un grito (Josué 6:20) ¿Por qué? El Señor estaba con ellos. Hasta en las batallas en que el enemigo era más numeroso, ellos triunfaban, pues el Señor estaba con ellos. No es diferente con respecto a ti hoy. Cuando la Biblia dice que Jesús está contigo, Él está a tu lado para ayudarte, verte, cambiar la situación a tu favor y hacer que cosas buenas sucedan contigo. Él no está contigo, como algunos creen erróneamente, para condenarte, juzgarte o ¡encontrar tus defectos! Cuando el Dios Todopoderoso está contigo, las cosas buenas sucederán en ti, alrededor de ti y a través de ti ¡Ten la expectativa de que esto sucederá contigo hoy!

  1. ¡Dios está de tu lado hoy! 

¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31) 

Nuestro Dios no solo está con nosotros, sino de nuestro lado. Romanos 8:31 contiene una pregunta retórica poderosa y yo te animo a memorizarla. Desafortunadamente, todavía hay algunos creyentes preguntándose hoy: “¿Dios realmente es por mí?”. Sabes, la Palabra de Dios NO dice: “Tal vez Dios sea por nosotros” o “Esperamos que Dios sea por nosotros”. Ella simplemente dice: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” En verdad, cuando Dios es por ti, ¿qué oposición puede tener éxito contra ti? Cuando Dios mismo lucha a tu favor, es Él mismo quien te defiende, ¿qué adversidad o adversario puede levantarse contra tí? ¡Ninguno! ¡Aleluya!

Dios es por ti hoy a causa de la sangre del Cordero perfecto: Jesucristo

Tal vez alguién se pregunte: “¿cómo Dios pasó a estar de nuestro lado? Aunque yo sea hoy cristiano, todavía fallo y no llego a alcanzar los patrones de santidad de Dios. En algunos momentos todavía pierdo la calma a lo largo del camino y, de vez en cuando, todavía me enfado con mis padres, esposa e hijos. ¿Por qué Dios se quedaría de mi lado cuando fallo? ¿No sabes que Dios es santo?”.

Todas estas son excelentes preguntas. Déjame decirte por qué Dios está de nuestro lado. La respuesta se encuentra en la cruz. La sangre que Jesucristo, el Hijo de Dios, derramó en la cruz, colocó a Dios de nuestro lado. Hoy, ¡Dios está a tu favor aún cuando fallas, porque la sangre de Jesús te lavó dejándote más blanco que la nieve!

¿Has visto la película de Cecil DeMille, Los Diez Mandamientos? ¿Recuerdas lo que sucedió en la noche de Pascua? Los hijos de Israel colocaron la sangre del cordero en los dinteles de las puertas. ¿Qué hizo la sangre? ¡La sangre colocó a Dios de su lado! Ninguna de las familias que aplicaron la sangre en los dinteles de sus puertas necesitó temer la muerte de sus primogénitos. Ahora, piensa en ello por un instante. ¿Los primogénitos de Israel fueron salvados aquella noche debido a su comportamiento y conducta perfectos o se les salvó a causa de la sangre del cordero? ¡Claro que fue por la sangre del cordero!

De la misma manera, Dios no bendice, a un creyente del nuevo pacto, sobre la base de su comportamiento y conducta perfecta. Él está de tu lado hoy a causa de la sangre del Cordero perfecto; Jesucristo. Y por eso es que hoy como creyentes, no tenemos que luchar por nosotros mismos. Vamos a decirlo de la siguiente manera: “Si Dios es por nosotros, ¿quién puede venir con éxito contra nosotros?

Recuerda siempre que Dios está a tu lado hoy por la sangre de Jesús. La santidad y la justicia de Dios que los hombres temen ahora están de tu lado y todos los recursos del cielo son tuyos a causa de la sangre de Jesús. ¿Quién puede tener éxito en venir contra ti? Ninguna enfermedad, ninguna dolencia, ningún acreedor, ninguna acusación maligna, ningún chisme; ninguna arma forjada puede tener éxito en levantarse contra ti (Isaías 54:17).

  1. Dios nos da victoria en momentos difíciles

Cuando estemos pasando situaciones difíciles, Él lo convertirá en algo dulce y nutritivo para ti. Al otro lado de esta circunstancia adversa se encuentra una gran victoria para ti y para los demás. Después de este tiempo oscuro vendrán riquezas y victoria. Dios da canciones y victoria en tiempos oscuros y difíciles.

Hubo un tiempo en que Israel estaba rodeado por el ejército asirio y el rey Ezequías fue superado en número. En ese momento, el rey Senaquerib era el rey de Asiria, y él era un hombre malvado y brutal. Cuando Senaquerib amenazó a Ezequías, Ezequías clamó al Señor, y el Señor le respondió. De igual manera hoy también debemos clamar.

Y aconteció que aquella misma noche salió el ángel de Jehová, y mató en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos” (2 Reyes 19:35) 

En una noche, los enemigos fueron asesinados. Esto es lo que Dios puede hacer en días oscuros. Por eso, en estos días, habrá momentos en los que puedes encontrar a Dios despertándote en medio de la noche. Cuando esto sucede, te despertarás sintiéndote renovado. Dios quiere hablar contigo y darte sabiduría e instrucción para momentos como este, seamos sensibles a su dirección y voz.

No debemos tener miedo a tiempos como este, ni al terror nocturno (Salmos 91:5). Él siempre está contigo, esa es su promesa:

“…porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5)

 

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