//Pr. Luis A. Nuñez\\
Este es uno de los libros menos leídos y la razón es porque habla de genealogías, entonces, es muy probable que muchos lo estén leyendo por primera vez. Para la mayoría de la gente de hoy la lectura de genealogías resulta aburrida y quizás hasta inútil, pero para los judíos era esencial. Ellos conservaban registros precisos de sus vínculos familiares por muchas razones, uno tenía que saber a qué tribu pertenecía y además sus relaciones familiares, porque se suponía que la propiedad debía permanecer dentro de la tribu. En situaciones cuando un pariente redentor rescataba a un pobre, tenía que demostrar que en verdad era un pariente cercano (Véase el libro de Rut.) El primogénito recibía el doble de la herencia que los otros hijos. Por supuesto, los sacerdotes y levitas tenían que demostrar que eran de la tribu de Leví o no se les permitía servir.
En la porción bíblica que compartimos al inicio habla de los descendientes de Judá, pero de pronto en medio de la mención de diferentes personajes y su genealogía llega el turno de Jabes cuyo nombre significa “dolor” ¿Por qué su madre le puso ese nombre? Probablemente porque dio a luz con mucho dolor, otros comentaristas dicen que significa “el que produce dolor”. Es interesante notar que los hebreos ponían nombres a sus hijos con un significado principalmente profético, muchos en estos tiempos ponen nombres raros a sus hijos, prefieren colocar nombres que no existan en todo el Cusco y sean exclusivos de sus hijos o nombres que suenen bien junto con el apellido, pero los hebreos ponían nombres que marcaban el carácter de sus hijos, por ejemplo, Jacob, el significado de su nombre era usurpador, efectivamente este nombre marco su carácter ¿Qué llegó a ser Jacob más tarde? Exactamente lo mismo que su nombre significaba. A Jesús no le pusieron su nombre porque a si se llamaba el artista de moda de esa época, le pusieron Emanuel, que significa “Dios con nosotros” y hasta el fin estuvo y estará con nosotros y el mismo lo dijo “he aquí estaré con ustedes hasta el fin”.
Ahora imagínate que un día descubres que un niño te dice que se llama Ccopa (“basura” en quechua), algunos padres (muchas veces padres egoístas) ponen nombre a sus hijos como resultado de una inclinación cultural, por ejemplo: huallpa o runtu, tal vez es muy autóctono o muy auténtico, pero ahora imagínate todos los días llamar a tu hijo ¡basura! (ccopa), ¡Gallina! (huallpa) o de ¡Huevo! (runtu).
Ahora imagínate en el caso de Jabes, en el colegio todos los días lo llamaban ¡Jabes! es decir, “dolor”, así se llamaba, claro hay mujeres que se llaman Dolores, pero hombres no ¿te imaginas? Algunos dicen que fue tal vez la persona menos interesante en la Biblia, pero noten que en el capítulo 4 se menciona a los diferentes personajes y los hijos que tuvieron, sin embargo, en el versículo 9 se hace un paréntesis y se corta la genealogía para nombrar a Jabes, nombra a todos, pero de pronto se habla acerca de quién era Jabes, un hombre que había marcado algo fuera de los normal, “Jabes fue mas ilustre que sus hermanos”.
Pero ¿Qué hizo que Jabes fuera mas ilustre que sus hermanos? ¿Qué fue lo que hizo que el “dolor” fuera mas ilustre? no fue un héroe de la Biblia como David, tampoco un Josué o un Sansón. Jabes solo hizo una oración simple, pero de acuerdo con el corazón de Dios, el resultado es que Dios respondió esa oración y esta respuesta lo convirtió en el más ilustre entre sus hermanos. ¿Cuantos oran y esperan respuestas a sus oraciones? todos deseamos que Dios responda nuestras oraciones. En el V.10 dice: “Dios le otorgó lo que le pidió”. Ahora, si Dios respondió a Jabes ¿Significa que me va a responder también? ¿Qué debo hacer?, tienes que orar como Jabes.
1. Oh si me dieras bendición
Otras versiones dice “Oh si me bendijeras muchísimo”. Esta es la primera parte de su oración, talvez estaba pasando por un momento difícil por sus antecedentes ¿Por qué Dios respondió esta oración? porque Dios siempre quiere bendecirnos, no existe un momento en el que Dios no quiera bendecirnos, la palabra bendición significa bienestar para nuestras vidas, Él quiere nuestra prosperidad en toda área de nuestras vidas, proclama esto cada día. Cuando estés en una situación difícil eleva una oración “Dios bendíceme muchísimo”, Dios quiere prosperarte en todo, Dios le otorgó a Jabes todo lo que pedía y como iglesia vamos a decirle a Dios de la misma forma “bendícenos muchísimo”. Es decirle a Dios ¡Todo lo que tienes para mi yo lo quiero! ¡Tú tienes lo mejor para nosotros! es colocarse en sus manos, es como decirle a alguien: “haz como tú lo quieras hacer, de la manera que lo haces” eso es depositar confianza en TODA SU PALABRA.
La palabra “bendecir” viene de “bien decir”, es decir, Dios tiene una expresión de bien para nosotros y la expresión de Dios es su Palabra, Cristo es el verbo o la Palabra, su Palabra es la expresión de bien para nosotros, por lo tanto desear su bendición es desear que su Palabra sea viva en nosotros, todo lo que Dios tiene en su palabra es bendición; cuando Él te dice “Ama a tu enemigo” o cuando te dice “Ve a arreglar con quien tiene algo contra ti” ¿Es porque te odia? ¡No! porque es lo mejor para ti.
Cuando te dice “No se ponga el sol sobre vuestro enojo” ¿Es porque te quiere humillar? ¡No! es porque es lo mejor para ti. Cuando te dice “Traed vuestros diezmos y ofrendas” ¿Es porque te quiere empobrecer? ¡No! es porque te quiere bendecir abundantemente.
Es decir, desear bendición es desear todo lo que Él tiene para ti.
2. Ensancha mi territorio
Un significado interesante de la palabra territorio es “lugar donde nos movemos” ¿Cuál es tu territorio? Tu territorio es tu trabajo, tu negocio, tus proyectos, etc. y la Biblia dice que Dios te otorgo los otorgó. Jabes le dijo “Extiéndeme más, llévame más allá” Dios va extender nuestras tiendas, en la iglesia y en nuestras vidas, Dios va ensanchar mi territorio. Si tú tienes un negocio, dile: ¡ensancha mi territorio, extiende mis fronteras! Es decir, es creer en El, es entender que en Él tienes una visión mayor de todas las cosas, es hacer tesoros en el cielo ¡Aleluya!
Déjame ilustrar con una historia: Un hombre se fue a la presencia de Dios y encontró cajones en el cielo, intrigado por este descubrimiento, le pregunta a un ángel ¿Para quién son esos cajones? El ángel le responde: “Cada baúl es para cada uno de los hijos de Dios”. El hombre le vuelve a preguntar ¿Yo también tengo mi baúl? ¡Por supuesto! Responde el ángel y le muestra su cajón, pero se da con una sorpresa ¡Estaba lleno!, lleno de bendiciones, pero que durante su vida no quiso recibirlas ¡Imagínate esto! llegar allá y mirar todo lo que Dios quiso darte y tú no recibiste, no lo recibiste porque preferiste pasar el tiempo de tu vida queriendo mucho, pero queriendo aquello que no estaba de acuerdo con las bendiciones de Dios. Si esta historia fuera real yo personalmente quisiera llegar y encontrar mi baúl vacío, porque recibí todo lo que tenía que recibir, El quiere ensanchar nuestro territorio, Él quiere bendecirnos muchísimo. Proclama así: “Este año es el año de bendición, de ensanchar mi territorio” y dile al Señor ¡Concédeme gracia ante las personas! Eso es entender y creer que Dios tiene para ti lo mejor.
Jeremías 29:11 dice: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” Necesitamos creer en Él y en lo que Él es ¿Cómo podrías imaginar que Él no quiere que prosperes o que ensanches tu territorio? Él quiere bendecirte y si crees verás su gloria y experimentaras esa bendición. El problema es creer que Dios no quiere bendecirnos o crees que quiere mal para ti, que quiere castigarte, esa no es la naturaleza de Dios. Muy a menudo actuamos frente a alguien en función de lo que creemos de ese alguien, cuando tenemos parejas de matrimonios con problemas sexuales les decimos que deben orar por su vida sexual y casi la mayoría nos dicen: ¿Así? ¿Dios escucha esas oraciones?
¿Por qué no puedes pedir a Dios y creer? ¿Es porque piensas que Dios te va condenar por materialista? Puede llegar un pensamiento del diablo y decirte: “¿No estas contento miserable ambicioso?” Frente a esto necesitas entender que Dios te dice, una vez más ¡Hazte tesoros en el cielo!
3. Que tu mano este conmigo
Jabes pidió que la mano de Dios estuviera con él, es decir, que Dios esté con nosotros, el poder de Dios manifestándose con nosotros, querer que Él esté con nosotros, que extienda su mano ¡Dios responderá esta oración! porque esa es su voluntad.
Necesitamos su mano para guiarnos, para sostenernos, para aferrarnos a Él, es decirle “Señor, tu eres mi seguridad” esa es una oración que tiene que ver con la confianza en Dios, eso es creer en su gracia, es creer que solo con Él estoy seguro.
Si tu mano está conmigo no me hundiré, lograré muchas cosas, si la mano de Dios esta contigo vas a lograr muchas cosas a lo largo de tu vida. Cuando Pedro se estaba hundiendo ¿Qué fue lo que encontró? ¡La mano de Jesús! si su mano esta conmigo aunque sea alguien con los problemas de Pedro no me hundiré ¿Cuantos son como Pedro? en algunos momentos damos pasos firmes, pero a veces nos hundimos principalmente cuando dejamos de creer, pero si la mano de Dios esta conmigo Él me sostendrá y si aún estas errando, aun así la mano de Dios estará contigo y te sostendrá. Los niños pequeños (tus hijos) cuando cogen tu mano en la calle se sienten y están seguros. “Oh si tu mano esta conmigo”, los niños se vuelven traviesos, hacen piruetas y se cuelgan, pero si lo soltaras ¿Qué pasaría?
4. Líbrame del mal para que no me dañe
Si el mal es todo lo que no viene de Dios, entonces implica que esta oración cuando pides ser librado del mal en realidad no quieres nada que este lejos de Dios y por eso le pides líbrame del mal, quita de mi todo lo que no viene de ti para que no me dañe, es decir, eres plenamente consciente de que el mal te daña, no juegas con el pecado. Este clamor habla de alguien que quiere vivir una vida de santidad, no es alguien que consiente el pecado en su corazón.
Ningún pecado es el resultado de un click, es un proceso. Santiago 1:13-15 dice: “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte”.
Colosenses 3:5 dice que debemos hacer morir “nekros”, habla de una acción que comienza en el deseo, no quiero el mal, no contemplo el pecado.
También vivimos una guerra espiritual, antes de salir de casa dile: “Líbrame de todo mal, libra a mis hijos de todo mal” Nuestros hijos están expuestos a un mundo de mal, por esto todos los días dile “Líbrame de todo mal” La anterior semana vimos que Satanás quiere zarandearnos como a trigo, él usará artimañas para quitarnos la paz. Librarnos del mal no siempre es evitar enfrentar las luchas, sino es hacernos salir airosos de esas luchas, de las consecuencias de ese mal.


