//Ob. Silverio Hincho\\

“¡Oh Jehová, Señor nuestro, cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos; de la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, a causa de tus enemigos, para hacer callar al enemigo y al vengativo. Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste. Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas y bueyes, todo ello y asimismo las bestias del campo, las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar. ¡Oh Jehová, Señor nuestro, cuán grande es tu nombre en toda la tierra!” (Salmos 8)
El versículo 5 de este salmo, no es una referencia a una corona literal, sino se refiere a algo que te rodea en todo momento y en todo lugar. La pregunta es ¿en qué momento el hombre perdió esa belleza y autoridad? cuando hombre pecó. Ahora bien, cuando tienes una tembladera en tu mano y le dices: “Detente ¡te ordeno!” es una idea de autoridad equivocada. Por que solo decirlo, sin entender que fuimos creados con autoridad y belleza, probablemente no pase nada.
En la crianza de nuestros hijos, si tú le dices: “No hagas, no toques, no mires, no camines por ahí” es una idea equivocada de autoridad. Lo mejor que podemos hacer con ellos, es llenarlos de gloria y honra como una defensa de este mundo.
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Juan 2:15-16)
Todos los que aman este mundoo las cosas de este mundo, es por que no tienen claro el amor del Padre o comienzan a dudar del amor del padre, creen que no se merecen ser amados por Dios y esto es una idea que Satanás que quiere introducir en la vida de todo creyente.
Entonces ¿cuál es la mejor forma de fortalecer a nuestros hijos espirituales y naturales?
Es edificarlos, construirlos y restaurarlos con el amor del Padre desde dentro, es dedir, desde el corazón. Algo que los va a fortalecer contra este mundo es entender que somos amados y agradables a los ojos de nuestro Padre.
En el versículo 15, la palabra mundo no se refiere a algo físico, sino a la lujuria de los ojos, la carne y el orgullo, además nos dice que “el amor del Padre no está en ellos”, no dice que el amor por el padre no está, lo que quiere decir que las personas aman más este mundo cuando no entienden que somos amados por el Padre por el hecho simplemente de ser hijos. Esto es gracia de Dios.
La mejor forma de fortalecer a nuestros hijos es asegurándoles nuestro amor por ellos, lo mismo sucede con Dios, sin importar lo que hagamos somos amados por que somos hijos y la seguridad en ese amor nos fortalece.Si tus hijos fallan, diles que siempre podrán correr a los brazos de Dios Padre porque los ama. Solo decirles que no pequen no les va ayudar, es através del amor de Dios que nuestra conducta cambiará.
“Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre” (Juan 8:35)
No es lo mismo el espíritu de esclavo al espíritu de un hijo amado. Quiero compartirte un ejemplo, conozco a un padre de familia que tiene una cadena de restaurantes y cuando llega las vacaciones le dice a su que se haga cargo de todo, que cuide el negocio. El hijo es muy minucioso con todos lo detalles, no mide la hora por que todo lo que está haciendo lo hace con un espíritu de hijo y no empleado, tiene un amor por su padre y es por eso que cuida de todo con amor, por que entiende también que él es amado. El espíritu de hijo es diferente al espíritu de empleado, su obediencia es diferente. Leamos lo que dice: Juan 3:16:
“Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”
En este versículo mundo se refiere a las personas, es decir, que nosotros tenemos que mostrar el amor de Dios a todos, pero no puedes dar algo que no tienes, es por eso que tú tienes que tener la revelación de que eres amado, sin importar tu vida pasada y aun cuando peques tienes una nueva oportunidad con el Padre porque Él te ama.
Ahora bien, hoy por hoy hay personas que nunca en su vida leerían una Biblia o irían a un culto, por que, en su mentalidad, sería una pérdida de tiempo para ellos, de hecho, hay personas que podrían considerar ignorancia leer la Palabla de dios, pero si pueden leer la vida que llevas, el versículo que muestras a través de tu vida, es por eso que debemos predicar que hay un Dios que ama a este mundo, pero también hay una iglesia que puede amar a las personas por que somos una familia en Cristo Jesús.
Entonces ¿qué debemos hacer con este mundo? claramente esheredarlo.
“Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa. Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión” (Romanos 4:13-15)
Esto quiere decir que cada vez que quieras heredar este mundo por la ley vas a perder, por que nosotros heredamos este mundo por la gracia de Dios (Por la obra de Dios en la cruz). Satanás está interesado en introducir la ley en la iglesia para que así no heredemos este mundo y no seamos vencedores.
En versiculo 15 nos dice que la ley produce ira, es decir, quien está en ley percibe la ira de Dios y se molesta consigo mismo por que no puede cumplir la ley. No puedes percibir la ira de Dios y el amor de Dios al mismo tiempo. Es por eso que nuestro deber es predicar el amor y gracia de Dios a las personas. Nuestro deber como iglesia es poner a nuestra célula en el amor de Dios, pues de lo contrario, la ley les alejará sutilmente del amor de Dios y abrazarán más las cosas de este mundo, porque se creerán no amados.
En Mateo 4:1-11 podemos ver que Satanás tento a Jesús en el desierto y la Palabra de Dios nos muestra 3 tentaciones claras:
1. Los deseos de la carne, al inducirlo a que convierta las piedras en pan.
2. La lujuria de los ojos, cuando le mostró todos los reinos de este mundo.
3. El orgullo de la vida, cuando le dijo ¡salta!
Pero Jesús nunca cedió ¡Aleluya! Ahora bien, antes de ser tentado en el desierto, Jesús recibió un mensaje de su Padre.
“Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:16-17)
Jesús subió de las aguas del bautizo, Dios el padre le dijo: “Tú eres mi hijo amado” ¿Sabes que significa ser amado? la Palabra dice que, a través de Jesús, Dios tiene complacencia por ti. Para ese momento, Jesús no había hecho ningún milagro, por que el primer milagro fue convertir el agua en vino, entonces Jesús sin hacer un milagro entendió que era amado sin importar lo que haga e inmediatamente se fue al desierto y venció la tentación. Esto es lo que Dios quiere decirte a ti, eres amado sin importar lo que hagas o lo que tengas, no importa los títulos que tengas, eres amado por Dios, por el simple hecho que eres hijo y esto es gracia de Dios.
¿Qué crees que pasará cuando le digas a tus hijos que son amados no por que tengan la medalla o el primer puesto, sino porque son tus hijos? Ellos saldrán a ganar la lucha de la vida, saldrán vencedores del pecado, porque saben que son amados.
Nosotros fuimos llamados a engendrar vida en este mundo muerto y solo con amor puedes engendrar vida. Y es esto lo que hizo Jesús por nosotros.

