Temores que impiden que tengas expectativas

//Pr. Luis A. Núñez\\

Hemos hablado acerca de la fe y que debemos crecer en ella, el crecimiento en la fe implica llegar a un nivel tal, que a pesar de las circunstancias o lo que naturalmente vemos, debemos creer en una gran verdad: “Dios está con nosotros”. Cuando no llegas a confiar plenamente en esta verdad es porque tus expectativas de bendición, de ser aceptado o aprobado, tus expectativas de creer plenamente son estorbadas o destruidas por la manera como ves a Dios, por eso es necesario ver a Dios a través de la Palabra para saber en realidad como es Él.

La luz que nos hace ver la luz 

El Salmo 36  nos muestra que el corazón del hombre es malo, pero que David ve a Dios como alguien lleno de misericordia y eso solo es posible cuando lo ven a través de la propia luz de Dios.

“Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, de que su iniquidad no será hallada y aborrecida. Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; ha dejado de ser cuerdo y de hacer el bien. Medita maldad sobre su cama; está en camino no bueno, el mal no aborrece. Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia y tu fidelidad alcanza hasta las nubes” (Salmos 36:2-5)

Mientras se describe el corazón perverso del hombre en estos primeros versículos, es lógico esperar que luego irá a emitir una expresión de castigo, pero nos desconcierta su expresión, pues para ser este un hombre que vivió en la dispensación de la ley en el Antiguo Testamento, la expresión es maravillosa: “La plena misericordia de Dios”. Veamos:

“¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. Serán completamente saciados de la grosura de tu casa y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. Porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz” (Salmos 36:7-9)  

¿Cómo era posible ver a Dios de esta manera en un medio donde todos lo veían de manera diferente? los profetas hablaban del castigo y David habla del corazón de Dios lleno de misericordia ¿cómo es que David veía eso en Dios? Esto solo es posible a través de la propia luz de Dios, es como el prisma que nos permite ver la composición de la luz blanca, solo a través de este prisma podemos ver que la luz blanca está compuesta de colores, sin este instrumento nadie podría imaginar como es la luz en si, de la misma manera, la Palabra es la luz misma de Dios, la que nos permite ver quién es o cómo es Dios.

La sombra no muestra la realidad

Todos los objetos proyectan una sombra, pero la sombra no nos permite saber con exactitud cómo es el objeto, nos da solo una idea y cuanto más intensa es la luz proyectada sobre ese objeto la sombra nos permite ver un poco mejor la forma del objeto, pero no nos lo muestra con exactitud, la única forma de saber en si cómo es un objeto es viendo el mismo objeto, la sombra entonces nos muestra solo una aproximación de la realidad. El capitulo ocho de Hebreos nos habla acerca de sumo sacerdote del Antiguo Testamento como mediador y hablando de Cristo se expresa de la siguiente forma:

“Los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte” (Hebreos 8:5)

La forma cómo se desarrollaba el servicio, los objetos del tabernáculo, los sacrificios y la ley, eran solo sombra de la realidad, la única manera de ver la realidad es a través de Cristo, por eso este capítulo nos muestra eso, es decir, al Antiguo Testamento no puede reflejarnos la realidad, la realidad está en el Nuevo Testamento que muestra a Cristo. Ver el Antiguo Testamento sin la luz de Cristo es mostrar lo que no es, querer hablar del carácter de Dios solo a través del Antiguo Testamento no nos muestra a Dios como es, la única manera es a través de Cristo.

Basados sobre esta verdad, el Antiguo Testamento también nos muestra las consecuencias del pecado del hombre cuando vive su propia justicia, mostrada por la ley y cómo esta consecuencia es cambiada por la justicia de Dios, que es Cristo. Miren lo que nos dice Hebreros:

“Porque seré propicio a sus injusticias y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades. Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer” (Hebreos 8:12)

No es que Dios haya cambiado, sino que ahora, en Cristo, es posible ver la realidad de quién es Él y segundo, Él nos muestra que en tu justicia eres condenado y en su justicia eres perdonado ¡Aleluya! Es en esta verdad que entenderemos muchas cosas que antes solo veíamos como sombra.

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