//Pr. Luis A. Núñez\\

Empecemos hablando acerca del significado ¿Qué significa Tetelestai? Tetelestai es una palabra griega que significa totalmente pagado o está terminado. Este término se utilizaba en cuatro situaciones:
- Derecho completo a una propiedad: Una persona solo se convierte en propietaria de la tierra después de realizar el pago completo. Cuando el comprador pagó el valor de la tierra en su totalidad, recibía una escritura con la palabra TETELESTAI, lo que significaba que el comprador era el dueño legítimo y absoluto de esa propiedad.
- Conclusión de una tarea: Cuando un hijo recibía una tarea de su padre y la completaba con éxito, el padre decía TETELESTAI, lo que significaba que había completado su trabajo.
- Pago de una deuda: Cuando una persona iba al banco a pagar una deuda por completo, el banquero estampaba en el documento el documento TETELESTAI, que significaba que esa deuda había sido pagada.
- Libertad: Cuando una persona cumplía su condena en prisión se colocaba en la celda la palabra TETELESTAI, que significaba que esa persona había cumplido su condena y ahora estaba libre.
Veamos ahora lo siguiente:
La omnipresencia de Dios
La omnipresencia es un atributo de Dios que la mente humana no logra comprender en su plenitud. Dios está presente en todo lugar, pero la omnipresencia también involucra al tiempo, pues Dios viene de la eternidad y va hacia la eternidad. Por lo tanto, sus planes tienen un origen en la eternidad. La Biblia nos muestra un plan eterno que involucra su amor perfecto, un gran proyecto celestial que por siglos estuvo guardada (misterio).
“Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora…” (Romanos 16:25-26a)
Este es un proyecto celestial guardado para el momento correcto. Este plan inició y se cumplió con Cristo. No entender esto hace que la desmotivación y la pérdida de propósito afecte a los hijos de Dios. Esto lo podemos ver en el relato de los discípulos camino a Emaús, quienes a pesar de haber seguido a Jesús, por las circunstacias, estaban sumidos en la desesperanza, pero Jesús volvió a colocar su mirada en lo más importante.
“Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían” (Lucas 24:25-27)
El apóstol Pablo le dice lo mismo a la iglesia de Efeso, que inicialmente fue fuerte y activa, pero que luego perdió su “primer amor” y se enfrió espiritualmente. La razón de esto radicaba en que perdieron la revelación de Cristo.
“Dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra” (Efesios 1:9-10)
Estamos en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, la dispensación de la gracia, todo se cumplió en Cristo. Todo se centra y se reune en Cristo, por eso el Señor les explicó esta verdad a los discípulos que iban camino a Emaús. Les mostró como todas las escrituras hablaban de Cristo. Mira lo que dice la carta a los Hebreos:
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (Hebreos 1:1-2)
La obra concluida
La obra que desarrolló el Señor Jesús fue completada, por esa razón al cumplir su sacrifio en la cruz dijo “consumado es”, es decir, está pagado.
“Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu” (Juan 19:30)
“Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velodel templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos” (Mateo 27:50-53)
Jesus gritó “¡consumado es!”, la deuda está pagada, eres libre de toda esclavitud. La consumacion de este misterio fue un hecho tan poderoso que en el instante en que Jesús murió hubo un terremoto y se produjo la resurrección de muchos santos, pero además aconteció algo en el templo, algo trascendental, el velo se rasgó de arriba hacia abajo ¡aleluya! acabó el yugo de la ley, del temor y de la separación de Dios. El que se haya rasgado de arriba hacia abajo nos muestra que no tiene que ver con obra humana alguna, fue Dios quien la rasgó. Comenzó una nueva era, una nueva dispensación ¡la era de la gracia!
Cuando Jesús grita en la cruz “Tetelestai”, estaba confirmando que la obra para la que había sido destinado finalmente se había completado. En la cruz somos de Jesús, ya no somos esclavos del pecado, ahora la propiedad de nuestra vida y corazón pasó a manos de nuestro Redentor quien nos compró con su propia sangre.
A causa del pecado, nos hicimos deudores y esclavos de la muerte. Eramos rehenes y por mucho que lo intentáramos, nunca pudimos pagar la gran deuda adquirida al comienzo de la humanidad. Jesús la pagó al derramar su sangre, nos compró de nuevo y ahora Satanás, la muerte y el Infierno ya no tienen poder sobre nosotros. Nuestra deuda fue pagada por Él en esa cruz.
¿Como define esto nuestra vida?
- En nuestra relación con Dios
“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero (verdadero), en plena certidumbre de fe, purificados los corazonesde mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura” (Hebreos 10:19-22)
Esa debe ser nuestra certeza de fe para que en los momentos de debilidad, de flaqueza, de las caídas, creas en el perdón completo. Hebreos dice que por causa del velo rasgado ahora podemos acercarnos con un corazón verdadero ¿cuál ese ese corazón verdadero? nuestra nueva naturaleza.
“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra” (Ezequiel 36:26-27)
- En nuestra posición espiritual ante el diablo y el mundo
“Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él,perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:13-15)
“Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne” (Colosenses 2:20-23)
Levantémonos para creer, para tomar lo que se nos dio, porque todo está consumado.
- En nuestras relaciones interpersonales
“El amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y él por todos murió, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:14-17)
Perciban algo interesante en los versículos 15 al 17, en el versículo 15 es como que se nos dice que Cristo murió para que todos sean transformados en Él y para que los que viven, o sea los que lo aceptaron, los que le entregaron sus vidas, vivan para Él. Además dice que no debemos conocer a nadie según la carne y concluye el verso 17 diciendo “porque ustedes son nuevas criaturas, las cosas viejas pasaron”, esto implica dos cosas:
- La forma antigua de juzgar ahora es diferente, antes era natural, ahora somos nuevas criaturas, Cristo vive en nosotros y por tanto, somos sobrenaturales, entonces nuestro juzgar ya no es natural sino sobrenatural.
- La forma de ver a los demás bajo este principio es según la legalidad en la que estamos, es decir, somos nuevas criaturas.

