Viendo la fe como Dios la ve

 

//Pr Eliud Cervantes\\

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1)

Algunos de nosotros vemos esta fe apenas como una creencia. Pero ¿qué tipo de creer estamos teniendo? Eso es muy importante. Hoy vamos a hablar sobre un versículo muy conocido:

“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá (lo tendrán)” Marcos 11:24

Observen que la palabra dice “os vendrá” o “lo tendrán” [versión KJ] lo cual está en tiempo futuro. Ustedes deben primero creer cuando oran, debes creer que vas a recibir, que lo vas a tener. La mayoría de nosotros vemos este versículo a la inversa, cuando oramos nos revisamos y vemos el dolor y decimos “Dios no respondió mi oración”. Nosotros queremos tener antes de creer que lo tenemos, pero la manera de Dios es diferente, la voluntad de Dios respecto a la fe es que tú debes creer y después vas a tener.

Con Dios se camina a través de la fe, Dios se mueve a través de la fe, sin fe es imposible agradar a Dios. Dios observa donde hay fe. ¿Recuerdan aquel relato donde Jesús vio aquel paralitico que estaban bajando del techo? (Marcos 2:5) Ahí no dice que Él los vio, dice que Él vio su fe, Él buscaba fe. Dios también busca nuestra fe.

Puedes tener sentimientos, pero no te guíes a través de ellos, no permitas que tus sentimientos decidan cómo va a ser tu día. Hoy quiero enseñarles acerca de la fe, que la vean desde el punto de vista cómo la ve Dios, desde la realidad de Dios.

Cada uno de ustedes haga una petición, escríbanlo en algún lugar y vamos a marcar este versículo de Marcos 11:24. Hoy día será el día donde el Espíritu conciba en ti un milagro. Al igual que la concepción se realiza en un momento y se da a luz nueve meses después, un milagro ocurre en un momento, no se siente, pero se verá. Puede ser un milagro de sanidad para tu cuerpo, o un milagro para tus finanzas, cualquiera que sea el milagro que necesites es un milagro que Dios tiene para ti.

Debemos vivir en el terreno de la fe, porque el diablo vive en el terreno de los sentimientos, por eso siempre va a recordarte tus sentimientos. Cuando tú permaneces en el lugar de la fe, el diablo va a perder.

Al que tiene se le dará más

Ahora quiero exponerles algunas cosas acerca de la fe:

“Porque al que tiene, se le dará; y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará” (Marcos 4:25) Jesús fue quien habló estás palabras, y lo dijo justo después de exponer la parábola del sembrador. Él les estaba diciendo que tuvieran cuidado con qué hacían con lo que habían escuchado.

¿Respecto a que habla entonces? Si tú estás creyendo a Dios por sanidad, tú ya la tienes; pero si comienzas a ver lo que siente tu cuerpo y dices “no todavía no recibo”, al confesar esto, aun lo que tienes te va a ser quitado. La palabra “tener”, en el griego, literalmente significa: “tener”, “poseer”, “ser el dueño”.

Debemos poseer lo que Dios nos ha dado, no importa cómo te veas si apto o no. La humildad no está en tu posición o en la forma que te ves a ti mismo, está en tu confianza en Dios, en creer lo que Dios dice de ti. Si Dios te da algo ¿por qué piensas si lo mereces o no lo mereces? si no se trata de ti, es un regalo de la Gracia de Dios. Así que posee ese oficio de pastor. Es importante que lo que sea que estás llamado a hacer ¡lo poseas! y tu unción va a fluir.

Esto es lo que quiere decir Marcos 4:25. ¿Qué es lo que necesitas? ¿Tienes la bendición? ¿Quieres esa bendición? Si tu respuesta es ¡sí! lo que sea que necesitas, entonces más va a venir hacia ti. Pero si tú dices “no es que no se no estoy seguro, no sé si puedo”, incluso lo que tienes te va a ser quitado.

Ahora, la gente en el mundo no entiende este principio, van a decir ¿quién te crees que eres? En el medio o ámbito de la fe, vas a tener más si tú posees lo que tienes. Si dices que no tienes, lo poco que tienes eso te será quitado.

Tu declaración de fe no es para que la gente la escuche, es para que el Señor la escuche. A la única persona que necesitas impresionar con tu creencia es a Dios, así que no vayas a la gente, no te van a entender.

Fuimos bendecidos con toda bendición

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.” Efesios 1:3

Dios nos bendijo, ¿en qué tiempo está esto? en pasado, Dios nos ha bendecido ya, y ¿cuánta bendición nos ha dado? ¡Nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo!

Ahora la palabra “toda” en el griego es la palabra “pás”, significa “cada especie de algo”, “todo tipo de bendición”. Dios te ha bendecido con cada y todo tipo de bendición. Ahora, la gente piensa que son solo cosas etéreas que no se pueden ver, pero no hay nada más real que las verdades espirituales. Imagínese, Dios es Espíritu y Él produce, genera y le da vida a todo lo que podemos ver. Todo viene del mundo espiritual, así que lo espiritual no es otra cosa que el recurso, la fuente.

Así que Dios nos ha bendecido con toda bendición espiritual incluyendo tu casa, tu auto, tu sanidad, tus finanzas todo lo que es tangible y que es bueno. Todo lo bueno viene de Dios. ¡Amén! ¿Cuántos lo tienen?

Tú tienes que decir ¡sí! con seguridad. ¡Posee tu promesa o bendición! tu eres el dueño de eso y eso le complace a Dios. Pero cuando tú dices “si” con duda, estás diciendo que no confías en Él.

Algunos piensan que la fe es que tienes que creer para que algo suceda, y que cuando crees lo suficiente entonces va a suceder, piensan que no es real todavía, pero si tú crees, entonces va a llegar a ser real. No, no, eso no es la fe. La fe es la perspectiva desde el punto de vista de Dios de que Dios ya te ve con esa bendición. Él te ve ya con una esposa, si no eres casado. Dios ve lo que es la realidad en el reino espiritual.

Tu bendición ya está allí, lo único que tienes que hacer es confesar, proclamar lo que ya es verdad desde la perspectiva de Dios. ¿Y qué significa la perspectiva de Dios? Que Dios vive fuera del tiempo porque creó el tiempo.

Einstein dijo si alguien puede viajar a la velocidad de la luz que son 365 mil km por segundo, si tu pudieras viajar a esa velocidad cinco minutos y regresar, todos tus amigos estarían viejos. La tierra está sujeta al tiempo, pero Jesús murió en la cruz por los pecados en el pasado en el presente y en el futuro porque la cruz está fuera del tiempo.

El ejemplo de Abraham

Dios se mueve en medio de la fe, por eso en Romanos 4:17 dice:

“Como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.”

Te he hecho, puesto, esto está en tiempo pasado. Cuando Dios le dijo esto a Abraham no tenía ni siquiera un hijo de su esposa legal Sara, pero Dios le está diciendo aquí en el versículo 17 “te he puesto”, en tiempo pasado, porque Dios ve el futuro y el presente como uno, Dios ya veía a Abraham con su hijo. El hombre puede ver solo lo que tiene enfrente, pero Dios mira la eternidad, y cuando Dios veía a Abraham veía una multitud. ¡Amén!

Lo que Dios le dijo a Abraham está en tiempo pasado, éste es el lenguaje de la fe, yo te he hecho padre de muchas naciones, y luego sigue diciendo:

“…a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.”

Dios llama a las cosas que no existen en el reino natural como si fueran un hecho. Dios llama a las cosas que no existen para que sean, no existía la luz, pero Dios llamó a la luz y la luz fue hecha. Tú estás hecho a la imagen de Dios, ¿qué es lo que necesitas hacer entonces? Hablar de la misma manera que Él, decir: “yo ya lo tengo”.

Dios cambio el nombre de Abraham que significa “padre de multitudes”. Así que imagínese cada vez que Sara lo llamaba para la cena, ella le gritaba “padre de muchos”, la gente debió pensar ¿qué le pasa a esta señora?”, así es como el mundo ve a alguien como Sara, dicen: “pobrecita mira desea tanto un bebe que le llama a su esposo padre de muchos y ni siquiera tienen uno”.

La Biblia en hebreo tiene solamente dos tiempos o dos formas verbales: pasado y presente. En el hebreo no hay tiempo futuro, en el hebreo hay presente, por ejemplo: “el Señor te bendice”, o en pasado: “el Señor te ha bendecido”. No dice el Señor te va a bendecir. ¡Este es el medio o ámbito de los milagros!

Robert Young dice:

“Los hebreos tenían el hábito de usar el tiempo pasado para expresar la certeza de una acción que está tomando lugar, incluso cuando esa acción pudiera no haberse realizado o llevado a cabo por algún tiempo”.

En otras palabras, Dios le dijo a Abraham “te he hecho padre de muchos” aun cuando Abraham no tenía ni un solo hijo de Sara. El hebreo es el lenguaje original de todas las lenguas, este idioma viene de Dios. Dios dijo en hebreo “sea la luz” y fue la luz, y Dios vio que la luz era buena.

Si quieres ver lo bueno en tu vida, tienes que hablarlo primero. Fíjate que lo que estás diciendo, eso es lo que tienes, aun cuando esta acción no ha sucedido todavía. Veamos la promesa de Dios a Abram.

“He aquí mi pacto es contigo, y serás [futuro] padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto [tiempo pasado] por padre de muchedumbre de gentes.” Génesis 17:4-5

“He aquí mi pacto es contigo y has llegado a ser padre de una multitud de naciones, y tu nombre no es más llamado Abram, sino que tu nombre ha sido Abraham, como padre de una multitud de naciones te he hecho.” Génesis 17:4-5 (YLT

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