Actitudes que nos ayudan a disfrutar aún más la gracia de Dios

//Pr. Wilber Chavez\\

Hoy en día después de escuchar tanto del Señor, de su gracia y de su amor, aun se nos hace difícil creer que somos santos, justos y que es el propio Dios aquel que nos justifica y lucha por nosotros. Es por ello que me gustaría enumerar algunas actitudes que nos ayuden a disfrutar aún más de la gracia y el favor de Dios.

Ej. Como te sentirías si un día estabas con mucha hambre y decides por causa de ello no esperar hasta la hora del almuerzo y te compras unos 10 panes, dos tamalitos y una botella de agua y de pronto recibes una llamada de alguien diciéndote que te invita a almorzar a restaurante buffet… por respeto vas, ves mucha comida, pero por alguna razón (que ya sabes cuál es) no puedes comer mucho. ¿Cómo te sientes? Es de esa manera que muchos de nosotros podemos sentirnos también. Dios derrama sobre nosotros de su abundante gracia a cada día, pero muchas veces, actitudes nuestras no permiten disfrutar esa abundante gracia y favor en nuestras vidas en cien por ciento. Es por ello que me gustaría presentarte algunas actitudes que debemos de tener para disfrutar aún más la gracia del Señor.

  1. APRENDER A SOÑAR LOS SUEÑOS DE DIOS

La gracia es el favor inmerecido del Señor. Pero como esa gracia puede manifestarse en nuestras vidas sino tenemos sueños. ¿Cómo Dios puede satisfacer los deseos de nuestro corazón si simplemente no los tenemos? Es como querer un armar y no ir a la guerra, es como tener dinero y no saber cómo gastarlo.

La Biblia muestra que hubo un hombre que disfruto abundantemente del favor del Señor. El se llamaba “José”. Antes de él experimentar todas las travesías en su vida, que al final lo llevaron a ser el gobernador de todo Egipto la biblia nos muestra que el, soñó. Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado (Génesis 37:6-10)

La vida nos muestra que todo era normal y rutinario en la vida de José sino hasta el día que comenzó a soñar, sus hermanos le comenzaron a tener envidia y aun sus padres estaban preocupados, después de soñar José es arrojado a un pozo, vendido como esclavo, calumniado, prisionero, para luego interpretar sueños y pasar a ser el gobernador de todo Egipto y de esa manera ser usado por Dios para proteger a toda la humanidad de esa época.

Los sueños deben iniciar desde aquellos que creemos son más pequeños. Recuerda que para Dios no hay algo muy grande o muy pequeño, basta con que sea importante para ti ello lo hace importante para él. Para nosotros sueños pueden ser también metas imposibles por las que venimos orando mucho tiempo.

Para soñar es necesario tener espacios en nuestro día a día para hablar con Dios y permitir que el coloque sus sueños en nosotros. En Génesis. 24:63 leemos que Isaac había salido a meditar al campo, a la hora de la tarde… Todo aquel que desea soñar los sueños de Dios es necesario que aprenda a separar espacios de tiempo para que sea Dios mismo transmitiendo sus sueños en esa persona. Es caminando con Jesús que sus sueños nos son transmitidos.

  1. APRENDER A ESPERAR EN EL SEÑOR

Isaías 40:30-31

Muchos dejan de disfrutar de la gracia simplemente porque dejan de esperar, y entran en aquello que es contrario, la desesperación, que no es otra cosa que la falta de confianza. Muchos al no confiar completamente en el Señor intentan usar su brazo para que las cosas sucedan y es allí que salen de la abundante gracia. La biblia dice en Jeremías 17:5

Quien no aprendió a esperar difícilmente podrá disfrutar de la abundante gracia y favor de nuestro Dios porque antes que Dios actúe en su vida, la persona ya actuó creyendo que nadie más lo haría y de esa manera anula el mover de Dios en su vida.

Algunos hermanos me preguntan diciéndome ¿Pero cuando es el tiempo? A lo que yo respondo. No lo sé. Solo Dios sabe el tiempo, lo que nos resta mientras esperamos es continuar con aquello que estamos haciendo, siendo cada día excelentes, con nuestro corazón confiado en el Señor sabiendo que en el tiempo cierto, las cosas van a comenzar a darse pero esta vez por la gracia del Señor siendo manifestada.

Quiero contarte ahora la historia de un Rey no quiso esperar en el Señor y peor que ello, se desesperó por causa de las circunstancias. El nombre de esa persona era el Rey Saúl.  1 Samuel 13:8-13

En esta historia podemos percibir como Saúl no espero en Dios y cómo fue su desesperación por causa de las circunstancias hacia alrededor que le obligaron a andar por la fuerza de su brazo. Desagradando de esa manera al Señor.

  1. CONFIANDO EN LA BONDAD Y GENEROSIDAD DEL SEÑOR

Dios es justo y su justicia es mayor a la que nosotros podamos imaginar. Nunca intentemos acércanos a Dios confiados en nuestra propia justicia más si con la Justicia de Dios en Cristo. Pero nuestro Dios tiene un atributo que para nosotros es algo mucho más valioso aún. Su generosidad.

La Parábola de los trabajadores de la viña que está en Mateo 20:1-16. Nos muestra un poco de esa generosidad.

Si observamos esta parábola como mucho cuidado vamos a percibir que los primeros que fueron a trabajar con el Señor convinieron en el monto que sería pagado pero los otros no lo hicieron. A los primeros les pago lo acordado, pero a los otros les pago como si ellos hubiesen trabajado todo el día, inclusive a aquel que trabajo solo una hora el Señor le pago como si hubiera trabajado todo el día, eso muestra la generosidad del Señor. ¿Pero entonces porque no pago más a los que trabajaron desde el primer momento? Porque simplemente ellos no confiaron en la generosidad del Señor antes ellos convinieron con él para asegurarse el monto que les pagaría.

Normalmente cuando tú decides alquilar un cuarto o departamento el dueño de la casa hace contigo documentos y fija el precio de ante mano, todo ello por una simple razón. NO CONFIA EN TI. Eso no está mal, es algo muy normal en todo el mundo, el detalle es que con Dios muchos de nosotros somos así. Creemos en el pero no estamos confiando en su generosidad. ¿Te imaginas que pasaría o cuanto les hubieran pagado si el padre de familia de esta parábola al contratar a los primeros, estos en vez de convenir con el hubiesen dicho “Señor pagamos de acuerdo a tu generosidad”? Creo que sería mucho más.

Aun la biblia nos enseña a confiar en la bondad del Señor, Dios es bueno y es importante que tú y yo confiemos en su bondad. La biblia dice en Mateo 7:11.

Es importante que en este tiempo aprendamos a disfrutar aún más de la bondad del Señor, confiar en el plenamente y a pesar de las circunstancias nuestros ojos permanezcan en el sin dudar ni por un momento de su bondad, tal vez muchas veces no entendamos la situación, pero decidimos creer en su bondad.

  1. NO LLEVES CARGAS QUE DIOS NUNCA COLOCÓ EN TU VIDA

Por causa de un mal entendimiento del corazón de nuestro Dios, creemos que el es alguien muy duro y que espera solamente que podamos equivocarnos para traer sobre nuestra vida castigo. Y sin querer muchas veces automáticamente cuando haces algo malo traemos sobre nuestras vidas autocastigos o simplemente cuando deseamos algo creemos que debemos algo para merecerlo. Es por ello que colocamos en nuestra vida cargas y responsabilidades que Dios nunca las coloco creyendo que así cumpliremos aún más la voluntad del Señor y lo agradaremos más.

Esta es la historia de Jefté (Jueces 11:29-35)

Antes de todo solo quiero aclarar que el holocausto que se refiere Jefte aquí no se refiere a que él iba a matar a su hija en una ofrenda de sacrificio, sino que la consagraría al Señor completamente y ella no podría casarse ni tener hijos. Eso debido a que el Sacerdote una vez celebrado el holocausto comía junto con el ofrendante, obviamente el sacerdote no podría comer carne humana (eso es abominación), por otro lado, también la Biblia en Levítico ya estipulaba los animales que debían de ofrendarse y allí no había la opción de una persona. Además, al final de esa historia la lamentación de su hija es por causa de su virginidad y la tristeza de Jefte es por causa de que no tendría más descendientes siendo ella su única hija.

Con esta historia no quiere traerte tristeza a tu vida, no es mi intención más si decirte que muchas veces llevamos cargas a nuestra vida que el Señor nunca nos pidió llevar. Jefte aquí en la historia hizo un voto a Dios, el cual el nunc le pidió, Dios ya le estaba dando victoria a su vida, aun así, el hizo ese voto lo cual trajo tristeza a su vida.

No coloques cargas en tu vida que Dios nunca pidió que las lleves, no intentes ser el súper héroe de tu familia permite que Dios actué en sus vidas.

Dios en este tiempo, está derramando mucho de su gracia para que realmente podamos ver COSAS MAYORES… Es tiempo de tener las actitudes correctas para poder disfrutar de esa abundante gracia.

Soñar, esperar, confiar en su bondad y generosidad, sin tener que llevar cargas que él nunca nos pidió.

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