Camino a Emaus (El Camino a la tibieza) – II

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//Pr. Luis A. Núñez\\

lanzamiento-caminoaemausApocalipsis 3:15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! 16Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Ambas condiciones son determinantes y permite tratar el asunto sabes porque es difícil tratar con los virus? Solo vomitas con algo que te produce repugnancia, esa es la expresión que Dios usa para la vida tibia. Ahora esto no es perdida de salvación, no es que Dios deja de amarnos es simplemente repugnancia, (ejemplo de la madre con su hijo borracho limpia su vómito, lo ama pero le da repugnancia).
Veamos que produce esa tibieza.
Lucas 24:13-35
2.- Perder la Motivación .- hay cosas muchas veces desgastantes, a veces puede haber en el camino piedras, espinos, pero no podemos perder la motivación, la palabra  “motivación” viene de motivo, o razón para realizar algo, la motivación esta siempre relacionada a un objetivo que tenemos delante de nosotros, entonces cuando el diablo te roba la motivación o cuando tú la pierdes, en realidad pierdes el objetivo, la motivación está íntimamente ligada al ánimo, a la fuerza motriz que lleva a cualquiera a vencer, estos dos discípulos perdieron la motivación de estar en Jerusalén, estaban caminando totalmente desanimados frente a la vida con Cristo, pero encontraron otra motivación, Emaús era una alternativa a su desmotivación, ¿sabes que es terrible? encontrar personas que perdieron toda motivación frente la vida con Dios y ahora están motivados en otras cosas, quiero que comprendas que no es errado tener otras motivaciones en nuestras vida cotidiana, más bien es la solución a muchas cosas que no salen bien, quise comer un pescado, pejerrey frito pero esta tan caro que me desmotive, entonces voy a comer chiñi frito, esta desmotivación a la que me refiero es la vida cristiana versus qué?, perder la motivación de vida cristiana de relación con Dios y tener otra alternativa, si el mundo es esa otra alternativa es peor,   es tan terrible como el adulterio, pueden adornarlo de muchas maneras pero es igual “terrible”. Esta es una de las razones de la tibieza.
Tal vez creyeron que se demoraba mucho, recuerda que dijeron “ya pasaron tres días”, escucha esto, el tiempo jamás debe ser razón de desmotivación, el tiempo debe ser prueba de fe y señal de amor, la biblia dice “el amor todo lo espera”.  Mientras camines en la palabra y obedezcas a esta, nunca consideres el tiempo como razón de desmotivación, abre la boca para declarar en tu Palabra, lanza las redes, camino en tu palabra, “lámpara es a mis pies tu palabra”, Cuando las promesas no se ven cumplidas, nuestra posición debe ser creer, y si te mueres sin ver tu corona es creer, “bienaventurados los que sin ver creyeron”, Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.(Juan 20:29)  hay una promesa de gloria para los que sin ver creen, a menudo los que creen por ver son movidos a fe, pero de manera temporal, luego su fe se condiciona al ver, muchos verán las cosas acontecer inmediatamente, otros tendrán que esperar el tiempo como un test, (ejemplo del terreno que vendimos todo fue en su tiempo) hoy pedimos perdón por la crisis, por la desmotivación en ese tiempo, valió la pena esperar el tiempo.
Otros creyeron y no vieron Hebreos 11:39-40 no alcanzaron las promesas, esto tiene una ventaja grande frente a nosotros si comparas tu vida con la de ellos pero Dios ha provisto o permite algunas cosas que son mejores que esas, para que en ellas te tornes en vencedor, solo tienes que creer no dejar de hacerlo cuando esto pase, pon tus ojos solo en Cristo,  hebreos 12:2-3.
Su desmotivación era resultado de decepción. “ellos esperaban su libertador” Los discípulos de Emaús esperaban que Jesús libraría a Israel de sus enemigos. Muchos judíos creían que las profecías del Antiguo Testamento señalaban a un Mesías político o militar; no se dieron cuenta que el Mesías vino para rescatar a la gente de la esclavitud del pecado. Cuando Jesús murió, por lo tanto, perdieron toda ilusión, no entendieron que la muerte de Jesús ofrecía la más grande esperanza.
Estos hombres sabían que la tumba estaba vacía, pero seguían sin advertir la resurrección de Jesús porque estaban muy tristes. A pesar de las evidencias, del testimonio de las mujeres y de las profecías bíblicas que se ocupaban de este hecho, no creían. Hoy la resurrección sigue sorprendiendo a muchas personas. A pesar de dos mil años de evidencia y testimonio, mucha gente aún se resiste a creer. ¿Qué más hacía falta? Para estos discípulos fue necesario que el Cristo viviente se pusiera en medio de ellos. Nos decepcionamos cuando las cosas no salen como esperamos, cuando no tenemos una visión más grande de lo que todo esto significa, ¿Qué es todo esto?, tal vez el Señor nos esté diciendo cada día que te desanimas porque la iglesia no era lo que pensabas ¡insensato!, cuando el pastor no era lo que tu pensabas ¡insensato!, cuando la célula no era lo que tu esperabas ¡insensato!, cuando Dios no te dio no te escucho ¡insensato!, tardo de corazón, lento en tu discernimiento, la palabra insensato en el original significa Torpe, sin entendimiento, o muchas veces estúpidos, que fuerte verdad?, pero simplemente es la realidad, como solo porque las cosas no son “como pensabas”, en un momento, puedes echar por la borda todo lo que Dios es, hizo y hace por ti, es una estupidez cambiar un elefante por un mosquito, todo eso es posible por la tibieza, y la desmotivación es el camino a la tibieza, cada vez que estés desmotivado en tu relación con Dios vuelve a Jerusalén, al lugar del propósito, de la unidad de la iglesia, al lugar de la espera de los acontecimientos, al lugar de unción, al lugar de la dirección de Dios.
La Biblia nos habla de un hombre que perdió la motivación, de un hombre que estaba cansado, él era el primogénito, había un gran plan para su vida, pero entro en la tibieza y dijo ¡de que me sirve esto!, su hermano no le quiso dar un plato de lentejas, el tenía hambre, sino más bien le propuso cambiárselo por su primogenitura, esto era tonto, pero acepto, su nombre Esaú, más adelante Dios dice en Hebreos 12:16 Que no haya ningún fornicario o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.  Por una insensatez, por una torpeza por simplemente haber aceptado la desmotivación, por haber entrado en el camino de la tibieza.

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