Creemos por eso hablamos

//Pr. Luis A. Núñez\\

El anterior domingo hablamos de la importancia de entender que somos los profetas del Nuevo Pacto, Dios avala y garantiza lo que hablamos conforme al pacto en el que estamos, cada profeta debe hablar conforme al pacto en el que está. Dios te llamo para traer a existencia lo que Él estableció a través del hablar, porque Dios es así, ese es su carácter (Romanos 4:17) le fe se expresa por el hablar.

Veamos algunos casos mostrados en la Palabra:

En Mateo 8 vemos al centurión expresando “solamente di la palabra” y además explicando la forma en la que cree, al punto que el propio Señor Jesús se maravilla.

En Mateo 9:2 vemos a 4 hombres haciendo un agujero en el techo para bajar a su amigo paralítico, es obvio que ellos dijeron “debemos llevarlo hasta Él, pase lo que pase, porque Él lo sanara”.

El apóstol Pablo en Romanos 1:11-12 dice que quiere ver a los hermanos para comunicarles (hablar) un don espiritual, para ser confortados por la fe. También el apóstol Pablo expresa en 2 Corintios 4:13 “conforme a lo que está escrito hablé, porque creí”

Hoy podemos decir que todos tenemos el espíritu de la profecía y Dios avala todo lo que hablamos conforme al pacto en el que estamos.

Por eso veamos la actitud del Señor Jesús en el siguiente hecho (Lucas 9:51-56)

Elías era un profeta del antiguo testamento, su boca traía el mensaje de condenación, de juicio, no obstante, ese ya no es el espíritu de la profecía del Nuevo Testamento, recuerden que en Apocalipsis, la Biblia dice que el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía, es decir, aquellas palabras que expresan todo lo que somos y tenemos en Jesús, es la profecía de hoy, es así que Jesús les pregunta ¿no saben de que espíritu son? yo no he venido para destruirlos, Él vino para salvarlos, esto es gracia inmerecida, no por obras.

LOS MAYORES PROFETAS DE LA HISTORIA

Es interesante también recordar que el Señor quiere mostrarte que la posición que tienes ahora (de ser amado, justificado, ministro del nuevo pacto, ministro de la reconciliación, profeta del nuevo testamento) fue ganada por el Señor Jesús en la cruz para ti y te ha colocado en una posición mayor que los otros profetas, los del antiguo Testamento, incluso mayor a la de Elías (Lucas 7:28).

El Señor nos colocó en la posición de ser profetas mayores a los del Antiguo Testamento ¿por qué? Porque ahora hablas conforme al plan establecido por Dios a través de Cristo y por el cual se cumplirá el propósito eterno de Dios, porque tu has conocido y experimentado la gracia de Dios en Cristo. Porque todo su plan de redención, su mensaje lo colocó en tu boca, por eso dice que te dio un encargo, estableció en nosotros la palabra de la reconciliación (2 Corintios 5:19). Por eso es necesario que tu corazón sea conquistado por la revelación de su gracia, por esta razón hablamos constantemente de esa gracia maravillosa. Miren lo que dice la Lucas 6:45:

“El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca”.

Todo lo que tu hablas muestra o evidencia lo que llena tu corazón, también puedo decir que muchas cosas  que suceden en tu vida proceden de tu corazón. Podemos decir que mucho antes de que todo esto suceda una imagen surgió en tu corazón. Las cosas que vemos se originan en el corazón porque  es la fuente.

Es muy importante que cambies lo que esta en tu corazón, sobre todo de las cosas erradas que hay dentro de ellas  (Job 3:25). Job expresa que lo que mas temía le aconteció, es decir, antes de que suceda algo esto le producía temor angustia, pero esto es incorrecto, aun no había acontecido, pero él creó imágenes en su corazón de aquello y esto le produjo temor, él construyó una situación, mantuvo una imagen, una circunstancia y efectivamente, eso es lo que sucedió.

ABRAHAM, EXPRESIÓN DE FE POR EL HABLAR Abraham es el ejemplo más impresionante de la fuerza, de la imagen en el corazón. Abraham era un hombre bendecido, pero él tenía un problema, no tenía hijos. (Génesis 13: 14-16) Dios sabía cómo se sentía Abraham, sabía que estaba abatido por lo que le dio una imagen. Él le dijo que su descendencia sería como el polvo. Mientras él caminaba con la cabeza baja él veía el polvo que ahora se había convertido en una imagen de fe, una gran descendencia.Abraham ahora podía mirar al polvo y ver la cara de los incontables hijos y descendientes que Dios le iría a dar, lo curioso es que aun no tenía ninguno ¿Que estaba Dios haciendo con él? Estaba cambiando la imaginación en su corazón, cambiando lo que el veía dentro de si. Antes de declarar mira y ve lo que confesarás Hemos enseñado mucho acerca de la confesión de la Palabra de Dios. Esto es bueno, pero es necesario ver la importancia de cambiar las imágenes en el corazón.  En Génesis 15 vemos que Abraham se había olvidado de la imagen que el polvo representaba, el sueño de tener una descendencia grande, aquella imagen dejó de ser un sueño continuo, entonces el Señor habla nuevamente con él y le dice: «Yo soy tu escudo!» Ve el poder de esa imagen. Dios quería que Abraham lo viera como un escudo que lo protegía continuamente (Génesis 15:1-5).Abraham se volvió a ver sin hijos, como yo y usted todavía luchaba con las imágenes en el corazón. Necesitamos hoy llenar nuestro corazón del futuro que esperamos tener, a tus hijos siendo prosperados, tus sueños en Dios, lo sueños de ver a las personas que amas rindiéndose a los pies de Cristo, necesitamos ver grandes iglesias, pastores llenos del Espíritu, provisión financiera, gloria de Dios.Antes de que el milagro pudiera suceder, Dios quería cambiar las imágenes en el corazón de Abraham. El Señor entonces le dice: «Cuenta las estrellas del cielo ¡así será tu descendencia!” Muchas veces necesitas cambiar la imagen en tu corazón antes de que el milagro suceda.Ahora observa esto, cuando Abraham cumplió 99 años de edad, Dios se le apareció y le dijo que su nombre ya no sería Abram, sino Abraham, que significa «padre de multitudes» (Génesis 17:1-5). Al cambiar el nombre a Abraham, Dios estaba llevándolo a la confesión. La confesión es importante, pero debes entender que antes de la confesión Dios tuvo que poner una imagen en el corazón de Abraham para que él tenga fe. Nosotros intentamos hacer confesiones sin antes cambiar lo que vemos en el corazón, pero no funciona así en la Palabra de Dios. Primero cambiamos la imagen en el corazón y después hacemos la confesión. Pablo dice en 2 Corintios 4:13 “Y por lo tanto tenemos el mismo espíritu de fe, como está escrito: creo; Por eso lo dije. Nosotros creemos también; por eso también hablamos». Esto a veces puede demandar tiempo. En el caso de Abraham fueron 25 años para que cambie lo que había en su corazón, pero una vez que cambió comenzó a confesar y tres meses después Sara quedó embarazada ¿Cuál es la base para decir que fueron tres meses después? Porque Dios apareció a Abraham cuando tenía 99 años y dijo que el niño nacería en un año (Génesis 18:10) e Isaac nació cuando Abraham tenía 100 años (Génesis 21:5) ¿Y qué sucedió en esos tres meses? Dios cambió el nombre a Abraham y a Sara. Abraham había cumplido la primera parte del proceso ¡creer en Dios! formar una imagen, una visión, pero ahora él necesita también confesar, Dios entonces cambia su nombre. Abram significa «un padre grande» o «un padre exaltado», pero ahora el Señor dice que su nombre sería Abraham que significa «padre naciones» o «padre de multitudes».Cuando Abraham se presentaba, él ahora decía: «mi nombre es padre de naciones» ¿Es cierto? ¿Muy bonito? ¿Y cuántos hijos tienes? Él tenía que decir: «todavía no tengo ninguno, pero seré padre de multitudes». Imagínese a Sara llamándolo a la hora de la comida: “¡Padre de naciones, la comida está en la mesa!» Esa fue la segunda parte del proceso, ahora que Abraham cree, también confiesa.¿Qué ves desde tu corazón? Ve a tu familia bendecida. Te ves lleno de vigor, de salud y de unción. Ves a tu iglesia y a tu célula llenas de discípulos y del poder del Espíritu. Mírate dentro del mover de Dios en nuestra generación. Ve tu vida llena de prosperidad y de provisión. ¿Cuál es la imagen que tenemos de nosotros mismos? En proverbios 23:7 la Biblia dice: «Porque como te imaginas en tu corazón así eres». Mira, tú eres lo que imaginas ser. Necesitamos llenar nuestra mente con las imágenes verdaderas de la Palabra de Dios. Tu no eres lo que tus padres dicen que eres, lo que otros dicen que eres, tu eres lo que Dios dice que eres. En Números 13:33 tenemos un ejemplo interesante del poder de una imagen equivocada. Los espías fueron enviados por Moisés para ver la tierra prometida y al retornar dieron el siguiente informe: “También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes. Nosotros éramos, a nuestro parecer, como langostas, y así les parecíamos a ellos”Ellos se veían como langostas y veían al enemigo como gigantes. La imagen que tenían de sí mismos era la de langostas. Esto explica porqué no pudieron alcanzar muchas cosas, ya que las langostas son insignificantes. El gran problema es que muchos no saben quiénes son en Cristo. No se ven como Dios los ve y por eso ceden a las amenazas y engaños del enemigo. Tu te conviertes en lo que imaginas sobre ti mismo. Si nos vemos como débiles, así lo seremos, si nos vemos como langostas, es eso en lo que nos convertiremos.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba