Cuatro grandes errores en torno a una crisis (la crisis de Job)

//Pr. Luis A. Núñez\\

Job 1 y 2

Consideraciones importantes antes de abordar esta historia 

  1. Hay acontecimientos históricos en la Biblia que no necesariamente tienen que repetirse en nuestras vidas o tal vez si, pero que si nos muestran algo que nunca cambiará, el carácter de nuestro Dios, los principios de vida, que si deben expresarse constantemente en medio de nosotros.
  2. Hay personas que fueron llamadas a un propósito especifico, leer acerca de personas en medio de la Biblia no significa que todos tenemos el mismo llamado que ellos, pero las respuestas de estos hombres y mujeres, las reacciones que ellos tuvieron nos muestran el deseo de Dios o lo que se espera de sus hijos en medio de cada circunstancia de la vida.
  3. No todos fueron llamados a ser reyes de una nación, no todos fueron llamados a casarse con una prostituta para mostrar la fidelidad de Dios a su pueblo como en el caso de Oseas, no todos son llamados a dejar su trabajo o empresa para ser un misionero, no todos fueron llamados a ser pastores, PERO todos fuimos llamados a ser testigos de su amor, a ser vencedores frente a nuestras circunstancias porque no estamos solos, fuimos llamados a ver su Gloria, fuimos llamados a ser hijos amados y a responder como tal.

“Entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo; a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (Romanos 1:6-7)

“A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:  Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (1Corintios 1:2-3)

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13)

“no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición” (1Pedro 3:9)

“Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles” (Apocalipsis 17:14)

Por lo tanto, a propósito de la historia de Job, no piensen que Satanás está siendo enviado a todos para probarlos con una enfermedad, muchas enfermedades son el resultado del medio en el que vivimos, del tiempo en el que vivimos, muchos son los factores que pueden desencadenar en una enfermedad, pero frente a todas somos más que vencedores en Cristo, somos bendecidos, somos hijos, somos herederos de bendición, somos libres de maldiciones y en todas ellas somos sustentados por su poder y gracia, pase lo que pase siempre veremos su gloria, amor y favor sobre nosotros.

Ahora analicemos cuatro grandes errores, a propósito de esta historia: 

  • El error de Satanás

Fue Dios quien le hizo una pregunta a Satanás, esto habla de la soberanía de Dios y en ese dialogo se evidendia cuál fue el error de Satanás, pensar que Job servía a Dios por interés y por si no fuera poco, Satanás también acusó a Dios de sobornar a Job con bendiciones para mantenerlo fiel.

“Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia” (Job 1:6-11)

¿Cuál es tu actitud en el día de la tribulación, en el tiempo de crisis? ¿Sabes por qué es tan importante reconocer todos los días la gracia de Dios sobre ti? porque cuando reconoces la gracia de Dios sobre tu vida, sabes que no mereces nada y aun así eres bendecido, entonces, en los tiempos difíciles solo esperas en el Señor.

Satanás apeló a la suposición de que Job no reconocía esa gracia, sino que él servía a Dios y le era fiel solo porque recibía bendición ¿Cuál es la señal de alguien asi? Actitudes como el reclamo, el enojo contra Dios, el abandono de la fe son algunas de ellas. Ahora, la respuesta de Job demostró que Satanás estaba errado.

“Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno” (Job 1:20-22)

El día que Job perdió todo, expresó solo una actitud ¡Bendecir a Dios! tuvo la actitud de reconocer siempre que Dios es bueno. Esa era la constante revelación en los Salmos, veamos un ejemplo:

“Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia y su verdad por todas las generaciones” (Salmos 100:4-5) 

Quien reconoce la gracia de Dios no reclama, sino por el contrario, vive en gratitud y espera en el Señor ¿Cuántos recuerdan la historia de los trabajadores de la viña en Mateo 20:1-16? Ellos creyeron que eran merecedores de su salario y por eso creyeron que no era justo que los otros recibieran el mismo salario que ellos, ya que habían trabajado menos. La pregunta es ¿por qué sirves a Dios? ¿por un intercambio de servicio por bendición o por que reconoces constantemente  su gracia?

Satanás le dice a Dios: “Job solo te sirve por lo que das”, pero Job en ese momento reconoció solo la gracia, reconoció que Dios es bueno, que su soberanía expresa bondad y entonces espero en el Señor. El profeta Habacuc tuvo esa revelación, en Habacuc 3:17 él dice: “aunque la higuera no florezca”, es decir, aunque no haya nada, con todo me alegraré en el Señor, en el Dios de mi salvación ¿te imaginas el mundo espiritual en ese momento? el infierno se estremece, no entiende como es que ellos adoran aunque las cosas no están bien ¿quienes ellos? los que reconocen que todo es gracia, ellos vencen la sutileza del maligno, el odio del infierno ¡aleluya!

  • El error de la esposa de Job

“Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios” (Job 2:9-10)

La esposa de Job pensó que la vida de Job se resumía a los bienes que tenía, ella imaginaba que, ahora que él perdió todo, él no tenía nada mejor en su vida, asi que la mejor idea era morirse. Muchas personas se apartan de Dios por las pérdidas que ellos tienen, esta pandemia ha hecho que se pierda muchas cosas a nivel personal, a nivel social, aun como país.

¿Cómo pensar que eso era el centro de su vida? la esposa de Job no podía comprender la alabanza de Job. Tu vida no se resume en lo que tienes, tu vida es sustentada por Dios, quien reconoce la gracia espera en el Señor.

“Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios” (Lucas 12:15, 21)

Este verso 21, en la traducción griega dice: “asi es el que atesora para sí y no atesora para Dios”. Dios quiere que seas prosperado, pero que tu corazón sepa que es por Él, para Él y por medio de Él. Ese fue el error de la esposa de Job, por otro lado, Job respondió con otras palabras: “Dios es bueno, yo confío en Él”, por lo tanto Job espero en el Señor.

  • El error de los amigos de Job

“Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle. Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo. Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande” (Job 2:11-13)

“¿No es tu temor a Dios tu confianza? ¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos?” (Job 4:6)

El error de Elifaz en Job 8:1-15 fue creer que la tribulación era consecuencia del pecado, pues ellos al no saber cómo explicar esa situación, cómo un hombre tan integro podía pasar por eso, llegaron a la conclusión que esto pasaba porque estaba en pecado, pero esos hombres estaban errados, el problema es que asociamos las bendiciones con la integridad, al esforzamos para no pecar y creer que eso atraerá las bendiciones ingresamos en un terreno peligroso, pues como dijimos, esta idea te lleva a la falsa idea del merecimiento.

En Juan 5:14, el Señor dice: “no peques más para que no venga algo peor” ¿eso significa que muchas enfermedades son consecuencia del pecado? La respuesta es si, entonces ¿los pecados pueden producir tribulación? La respuesta sigue siendo si, porque el pecado tiene consecuencias, pero ¿toda tribulacion es producida por el pecado? Aquí la respuesta es no. Mira lo que pasaba Pablo, las tribulaciones que atravezó, pero Dios estaba con él como una experiencia continua. En Hechos 28:3-6 vemos algo muy interesante, frente a algo negativo que le sucedió a Pablo unos hombres concluyeron que eso sucedió porque él era un asesino, pero cuando vieron que no hubo concecuencias fatales lo consideraron un dios ¿te das cuenta cómo se fueron a los extremos? En solo un instante juzgaron a Pablo como un asesino y luego un dios, ese es el problema de las personas que juzgan por las apariencias. 

  • El error de Job

“Yo conozco que todo lo puedes y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. Oye, te ruego, y hablaré; te preguntaré, y tú me enseñarás. De oídas te había oído; más ahora mis ojos te ven” (Job 42:1-5)

¿Cuál fue el error de Job? pensar que una buena conducta, una vida de rectitud son suficientes, solo por haber oído o por la religión, sin embargo, la crisis le hizo recibir una profunda revelación del amor de Dios y de su propósito. Tal vez pensó que solo una vida de rectitud y de integridad eran suficientes, sin entender que había algo más grande de parte de Dios para él, lo que conocemos como propósito, tal vez ni se imaginaba que a través de los siglos, Dios usaría su vida para enseñarnos, para redargüirnos ¡aleluya!

El cristianismo no es solo una vida de rectitud y de moral, es una vida vinculada al propósito de Dios, somos llamados a ser sus embajadores, ministros de la reconciliación. Fue la crisis la que le hizo entender esta verdad, tener esta revelación, de la misma forma, la crisis que estamos viviendo debe llevarnos a esta revelación, a esta verdad y que terminemos diciendo como Job ¡ahora te veo! ¡he conocido más de ti y de tu amor!

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