Destinados para ser ministros de reconciliación

Olvidando-Lo-Que-Quedó-Atrás

//Pr. Luis A. Núñez\\

DE ENEMIGOS A HIJOS

Romanos 5:1-9:

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;  por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación”

Tenemos paz para con Dios, Cristo vino a traer esa paz con Dios, veamos en Lucas 2:14   de que paz esta hablando, la paz que nos trajo redención. Es importante que cada uno de nosotros sepa una vez más lo que somos por causa de la obra de Cristo.

El verso 8 muestra que aun no mereciendo nada, siendo lo que eramos, Cristo murió por nosotros y ahora somos salvos de la ira (v.9). Esta ira no esta relacionada con el enojo descontrolado que las personas expresan, que en ocaciones, los hace destruir sus celulares o tirar objetos, esta ira es la posición firme de Dios frente a la naturaleza de pecado que entró en el hombre porque Dios es Santo, Santo, Santo.

Romanos 9:22:

“¿Y que si Dios queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder soporto con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción? Él, para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que había preparado de antemano para gloria. A estos, también ha llamado, es decir, a nosotros, no solo de los judíos, sino también de los gentiles”

Nosotros somos los vasos de misericordia (no lo olvides). El v. 11 dice hemos sido reconciliados (vueltos al favor es uno de los significados), solo se reconcilia dos partes enemigas.

¿Cuándo es que nos volvimos enemigos de Dios?

Esta condición humana que colocó al hombre bajo la ira de Dios, que lo separó de Dios (separación llamada muerte en Genesis ) es por causa de Adán (por causa del pecado).

Romanos 5:17-18 dice: 

“Porque, si por un delito reinó la muerte por [causa de] uno [solo], mucho más reinarán en vida por uno [solo], Jesús, el Cristo, los que reciben la abundancia de gracia, y de dones y de la justicia. Así que, de la manera que por la transgracion de uno [vino la condenacion] a todos los hombres, así por una justicia [vino la gracia] a todos los hombres para justificación de vida”

Entonces la obra maravillosa de Cristo hizo que el hombre siendo enemigo de Dios ahora se volviera en hijo amado, nueva criatura (Gálatas 4:7)

EL CARÁCTER DE DIOS

Observa que Dios es un Dios justo, pero también es un Dios de amor. Por un lado, estaba la condenación del hombre por causa de su pecado (la justicia tenía que ser aplicada) y por otro el amor por el hombre (Dios es amor), entonces, por el amor a la humanidad, Dios decide que su hijo muriera en lugar de esta humanidad. Esa fue la solución celestial para la humanidad, en Cristo se expresa la justicia y el amor de Dios.

Romanos 3:24-25 dice:

y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”

1 Pedro 2:24:

Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. ¡Por su herida habéis sido sanados!”

Por eso cuando Jesús estaba en la cruz dijo: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has desamparado?”. La explicación es simple, Cristo se hizo pecado y como Dios es Santo, Santo, Santo, no puede tener comunión con el pecado. Cristo en la cruz experimentó la separación de Dios por causa del pecado.

2 corintios 5:21 dice:

Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él

SOMOS MINISTROS DE LA RECONCILIACIÓN

¿Quién será portador de esta verdad?  ¿Ángeles o hijos de Dios? 2 Corintios 3:6 dice:

el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica”

“Competentes” quiere decir propicios para esto, otra traducción dice “suficiente”. Solo los que experimentaron la gracia pueden compadecerse de quienes están muertos, separados de Dios. Solo los que saben que no merecían nada y ahora fueron hechos hijos por amor son los ministros competentes, solo los que experimentaron el perdón son competentes para hablar de perdón, solo los que experimentaron el don sobrenatural de ser llamados hijos de Dios son competentes, solo los que pasaron de comer con chanchos a ser aceptos como hijos son competentes. Por eso Dios nos hizo ministros de la reconciliación.

Porque si siendo enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su hijo, mucho mas estando reconciliados seremos salvos por su vida”  (Romanos 5:10)

Y a vosotros, que en otro tiempo erais extraños y enemigos, por vuestros pensamientos y malas obras, os ha reconciliado ahora, por medio de la muerte en su cuerpo de carne, para presentaros santos, inmaculados e irreprensibles delante de Él” (Colocense 1:21-22)   

Por tanto, el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo. Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación. Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación. Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con Dios!” (2 Corintios 2:17-20)

Estamos hablando de un encargo celestial, estamos hablando de la confianza de Dios depositada en nosotros,  los angeles no son confiables para esta tarea, nosotros si, por eso segun la Biblia somos competentes para eso. No dude de que asi como se nos dio ese encargo, también se nos pedirá cuentas, Todos nosotros tendremos que responder con el ministerio que se nos dio, el experimentar la gracia nos hace más responsables porque hemos conocido su amor.

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