El ayuno de la gracia 2019

//Pr. Luis A. Núñez\\

Encontramos en la Biblia formas de ayuno como: personal y comunitario, público y privado, congregacional y nacional, regular y ocasional, parcial y absoluto, podemos decir también, que el ayuno puede incluir la abstinencia de todo lo que es legítimo en sí mismo, a causa de algún propósito espiritual o especial. El ayuno normal es la abstinencia de comida durante cierto periodo de tiempo, teniendo en vista algún propósito espiritual especifico.

Otras referencias de ayuno en el Nuevo Testamento están en 2 Corintios 11:27, Hechos 13:1-3, Hechos 14:23, Hechos 10:30 y Lucas 2:37.

“Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:16-18)

Jesús en este capítulo está dando una serie de enseñanzas con respecto a las actitudes que debemos tener en algunas disciplinas espirituales, en este caso, instrucciones sobre el ayuno. La práctica del ayuno en el pueblo de Israel era una disciplina continua, Jesús no enseña algo nuevo, sino les instruye a poder diferenciar entre las actitudes de su ayuno con las actitudes del ayuno del Antiguo Testamento.

  1. AYUNO ES MOSTRARSE ANTE DIOS

El versículo 18 nos muestra que el ayuno es una disciplina relacional con Dios, es una expresión delante de Dios y no delante de los hombres. No es una actividad que te eleve a una élite superior frente a otros hombres. ¿Qué es lo que debo mostrar a Dios con el ayuno? es simple, debo mostrar completa dependencia, mostrarme indefenso, alguien que solo cree y espera en Dios. Lo mismo sucede con la oración, una pregunta que hacen muchos es: Si Dios conoce todo ¿Por qué debemos orar? solo ora quien tiene fe, solo quien cree puede orar, por lo tanto, la oración es un recurso que tenemos para expresar fe, así es también con el ayuno, es una expresión de fe, de confianza, de descanso, en Dios.

Lo primero es que “no seamos austeros”. La palabra austero es “mostrar una apariencia lamentable, alicaído”, esto se compara con la actitud de los hipócritas, palabra que en el idioma original es “actor de escenario o un simulador”, estos quieren mostrarse a los hombres. La pregunta que debemos hacernos es ¿Por qué en un ayuno los que ayunan querrían mostrar su ayuno a los hombres? hagamos algunas especulaciones, quiero aclarar que vivir en la gracia es reconocer que todo lo que somos y hacemos es solo por su magnífica bondad, por su fortaleza en nosotros, por su gracia y su favor, nada somos sin Él (Filipenses 3:9).

Según este último versículo, debemos ser encontrados en Cristo ¿Cómo así? no teniendo justicia propia, que se basa en la ley, sino que debemos ser hallados teniendo justicia que procede de Dios, que se basa en la fe, pero ¿Cómo es esa justicia que procede de Dios? es la que nos dice que todo es por Él, de Él y por medio de Él, mientras que la justicia propia es la que dice que todo es por mí, de mí y por medio de mí, esta es la respuesta a porqué alguien que ayuna quisiera mostrarse. Solo déjenme aclarar que es difícil pasar inadvertido cuando ayunas por las implicancias que esto determina, por ejemplo, cuando te ofrecen algo de comer y es circunstancialmente inevitable rechazar, entonces tendrás que explicar porque no aceptas, pero esa actitud es diferente a querer mostrar que estoy ayunando.

Veamos porqué las personas querrían mostrarse:

  1. Para mostrar su nivel espiritual

Es decir, todo el que muestra que esta ayunando con actitudes que llaman la atención, es porque de alguna manera quieren mostrar a los hombres que, si pueden hacerlo. Allí muestran su justicia propia, muestran que es con sus fuerzas, mientras que la justicia de Dios dice que solo podemos ayunar si es con Él ¡Él es mi fuerza! Esta actitud solo pretende mostrar que alguien es más espiritual que otro.

  1. Para ganar prestigio

En iglesias como la nuestra, donde entramos en periodos de ayuno de manera colectiva, existe ese peligro de querer mostrar que ayunan para poder ser admirado y alabado, hoy los muchachos en la iglesia ya no muestran sus músculos, sino sus días de ayuno. Tu actitud cuando ayunas debe ser no mostrárselo nada a nadie. El ayuno de hoy es para crecer en fe, no es para perdón de pecados o para compungirse a causa de la condenación. Esta era la actitud general en el Antiguo Testamento, estamos en el tiempo de la gracia, este es un tiempo de creer,

  1. EL AYUNO NOS LLEVA A CREER

Observa algo interesante en Mateo 17:14-21, noten que el problema es la falta de fe, necesitan creer, aquí se muestra que el ayuno nos impulsará a creer, a tener fe, fe para echar fuera demonios, no es un ayuno basado en la ley, sino está orientado a tomar lo que se nos otorgó. Este ayuno nos capacita para vencer, para creer, no es para tocar a Dios, para mover a Dios, para buscar su favor, todo lo contrario, es para que nuestros ojos sean abiertos a su favor, a su gracia, a todo lo que Jesús nos otorgó en la cruz (Colosenses 2:15). Ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia, todo poder nos ha sido otorgado en su Nombre. Vemos en Marcos 16:17 que el echar fuera demonios en su Nombre, sería una señal de los que creen, no de los que ayunan ¿Cómo es eso? es simple, si tú crees en Cristo y el poder que tienes en Él, echarás fuera demonios en su Nombre, entonces el ayuno te capacita para creer en esa promesa, eso es lo que te capacitará para tener una actitud correcta, que es el resultado de creer.

Todavía veamos un detalle interesante en Mateo 4:1, La Biblia dice que Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto “para ser tentado” por el diablo, no dice que fue llevado al desierto para ayunar, pero Jesús entró en ayuno, 40 días y 40 noches. Jesús venció con una posición firme en la verdad. El ayuno debe llevarte a creer de tal manera, que tengas una posición firme, esta actitud te permitirá posicionarte de manera firme en su gracia, en su favor, en su bondad, tendrás revelación de su amor y eso te dará la victoria. Frente al pecado, frente a la condenación, frente a la acusación, frente a las circunstancias, adversidad y la angustia el apóstol pablo decía “Yo sé en quien he creído”, él tenía certeza de su llamado.

Él nos dejó una enseñanza, el ayuno es necesario para vencer creyendo, el ayuno hoy nos lleva a creer. Todas las otras razones del ayuno en el Antiguo Testamento ya fueron concluidas en la cruz. Es hora de creer, ayunamos ahora para eso ¡para creer!

  1. AYUNO DE LA LEY Y AYUNO DE LA GRACIA

Todavía veamos como cuestionaron a Jesús cuando le dijeron que los discípulos de juan y los fariseos ayunaban y los discípulos de Jesús no (Mateo 9:14-17) Cuando Él les explica por qué no ayunan sus discípulos, concluye mostrándoles que estamos en otra dispensación y no podemos poner remiendos en esta dispensación de la otra dispensación que es la ley, es decir, Jesús llama al ayuno de Juan y de los fariseos un ayuno de la ley (vestido viejo). Simplemente, en este tiempo, nuestro ayuno (el ayuno en la gracia) tiene que ver con nuestra necesidad de creer, no con la necesidad de tocar a Dios o buscar su favor, es para que nuestros ojos sean abiertos a su gracia, a su favor, tiene que ver con un avivamiento personal.

¿Qué es lo que pasara en nuestro ayuno?

¿Recuerdas la historia de Pedro? él caminó sobre las aguas porque Jesús le invito a hacerlo, pero se hundió cuando empezó a desconfiar ¿Qué paso por su mente frente a las circunstancias? ¿Será que el Señor Jesús lo llamó para hundirse? No, pero eso sucede cuando andamos en la justicia propia, nos hundimos por no creer, por desconfiar. Jesús se acercó a Pedro, lo tomó de la mano y lo condujo hasta la barca nuevamente y eso es exactamente lo que pasará en este ayuno, ese es el avivamiento personal, creer y confiar en Él, permanecer bajo su favor.

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