El cristianismo no es religión (Parte II)

Olvidando-Lo-Que-Quedó-Atrás

//Pr. Luis A. Núñez\\

  1. EL CLERICALISMO

En el Antiguo Testamento la unción no era derramada sobre todos los israelitas, sino sólo sobre reyes, sacerdotes y profetas. Esta unción venía sobre ellos solo en algunos momentos. La unción está definida como el poder, la autoridad que Dios te da para manifestar un acto sobrenatural, también significaba bendición o consagración para algo especial, también significa ser separado para un propósito especial. Muy diferente a la realidad del Antiguo Testamento es la realidad del Nuevo Testamento, hoy la unción (ese poder, esa autoridad) habita en todos nosotros y permanece en nosotros ¿Necesitamos una nueva unción? Usted no necesita una nueva unción, la verdad del Nuevo Testamento nos muestra que la unción permanece en nosotros y no envejece. En realidad, cuando hablamos de ser ungidos por Dios, en el Nuevo testamento solo existen tres versículos:

“Y que nos confirma con vosotros en Cristo y el que nos ungió es Dios, El cual también nos ha sellado y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones” (2 corintios 1:21-22)

“Pero vosotros tenéis la unción del santo y conocéis todas las cosas” (1 Juan 2:20)

“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él” (1 Juan 2:27)

Esta unción es personalizada, es decir, no está hablando de una fuerza, está hablando de una persona, esa persona es solo Cristo el que habita en ti, Él mismo te capacita y te enseña.

En el Antiguo Testamento había una clase sacerdotal, hoy, en los días del Nuevo Testamento, no existe una clase sacerdotal, es decir, en el cristianismo todos los creyentes son sacerdotes del Señor, como dice Pedro:

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santo, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9)

Toda religión posee algún tipo de clase clerical. Todas ellas poseen algún tipo de sacerdote que está por encima de las personas comunes, pero hoy todos somos uno en Cristo. Por eso somos una iglesia en células, el liderazgo es una de las formas en las que los creyentes ejercen de manera real su sacerdocio, pero el deseo es que todo miembro ejerza su sacerdocio, entiende que Dios quiere usarte, que lo único que requiere de ti es solo que creas

“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” (Marcos 16:17-18)

¿Percibes esto? El Señor espera de ti que creas, creer lo que Él hizo de ti, eres un sacerdote del Nuevo Testamento. Ahora, en Romanos 12:1-10 se nos muestra cómo es que se nos repartió dones y cómo es que somos un cuerpo en Cristo y que todo lo que tenemos viene de Él y por tanto debemos amarnos y honrarnos; a partir del verso 11 vemos como es que el ejercicio de ese sacerdocio se manifiesta en un carácter que trae edificación y buen testimonio.

BUEN TESTIMONIO Y PASIÓN POR LA OBRA NO ES SOLO PARA LA CLASE CLERIGAL

  • Romanos 12:11: “En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”

La obra de Dios requiere diligencia, la pereza anula el ejercicio del sacerdocio de hoy, necesitamos ser fervientes (hervir), es decir, esto habla de pasión por el servicio. Predicar el evangelio tiene que hacerse de manera fervorosa pues somos ministros de un nuevo pacto (2 corintios 3:6,  2 corintios 5:18-19).

  • Romanos 12:12:“gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración”

La esperanza en Dios debe producir gozo en nosotros, mira el futuro en Dios. Sufrir significa resistir en la tribulación y que seamos constantes en la oración.

  • Romanos 12:13: “compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad”

Un ejemplo es el apoyo que brindamos a través del CAS, bendecimos a personas y familias que pasan por tiempos de necesidad a través de la entrega de una canasta básica. Es expresar bondad supliendo las necesidades de otros.

  • Romanos 12:14: “Bendecid a los que os persiguen bendecid, y no maldigáis”
  • Romanos 12:15:“Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran”

Participar de las alegrías y tristezas de cada uno de nosotros, por eso la célula es importante, porque vivimos una vida de comunión, de compartir.

  • Romanos 12:16: “Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión”
  • Romanos 12:17: “No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres”
  • Romanos 12:18: “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres”

Tienes la posibilidad de vivir en paz con las personas, entonces si es necesario que muchas veces renuncies ¡hazlo! para vivir en paz, ya que eres un sacerdote, un ministro del nuevo pacto.

  • Romanos 12:19:“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor”
  • Romanos 12:20:“Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
  • Romanos 12:21: “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

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