El desafío de crecer


//Pr. Wilber Chávez\\

“as la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto” (Proverbios 4:18) 

INTRODUCCIÓN

Vemos en toda la creación de Dios que nada esta estático. Todo se mueve, todo crece. Cuando Dios creo al hombre, no lo hizo pensando que el iría morir, por el contrario, su deseo en el hombre siempre fue la vida eterna ahora por causa del pecado la muerte entro en el hombre, pero el deseo del Señor fue que el hombre crezca y se torne un día parecido con Jesús.

La Biblia nos muestra que cuando el Señor Jesús llego el no vino como alguien adulto. La Biblia dice que el vino como un bebe y creció.

“Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2:52) 

Si hay un desafío para tu vida es crecer, no detenerte, avanzar. No parar.

LA TRISTEZA DE NO CRECER 

Historia: Imagina el corazón de una madre cuando día a día va descubriendo que su hijo no está creciendo. Esa misma preocupación es la que está en el corazón del Señor Jesús, cuando simplemente dejamos de Crecer. El llamado del Señor es para que podamos crecer y no detenernos, tristemente muchos no quieren crecer más y simplemente quieren detenerse.

“También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios” (Lucas 12:16-21)

En esta historia vemos el futuro de alguien que no quiso crecer más. El deseo de Dios no es querer que tú te llenes de cosas y simplemente ponernos en cuarentena y sobrevivir. El deseo de Dios es que tu crezcas cada día y disfrutes en medio de ese crecimiento. 

CRECER EN GRACIA ES CRECER EN FE

Mucha gente cree, que entender la gracia es más fácil que entender la ley y ciertamente están muy equivocados. Es más fácil entender un “no hagas esto o aquello” que entender la gracia de Dios. La Biblia nos enseña que Jesús crecía en Gracia para con Dios y para con los hombres. Eso nos habla de un crecer en Fe. El cada día iba entendiendo que no dependía de él (él tenía un cuerpo mortal) sino que dependía de Dios. Para ello él tenía que crecer en fe, creer en el poder y en la autoridad de Dios sobre su vida.

Ustedes, han aceptado el desafío de ser hijos de Dios, de ser líderes en la Casa de Dios, ¿para qué? Digan conmigo. Para crecer más. Yo acepte ser un Pastor para crecer más. Tu aceptaste ser un discípulo de Jesús… para crecer más. 

EL DESAFÍO DE ACEPTAR LOS DESAFÍOS

Entonces la pregunta sería ¿qué me lleva a crecer? Quiero crecer ¿qué me lleva a ese crecimiento? Digan conmigo… aceptar los desafíos del Señor.

Ya aceptaste ser un discípulo de Jesús… Ahora acepta todo aquello que Dios traerá delante de ti. No lo buscaras. Dios mismo, el Señor todo poderoso te llevara en ese caminar.

Ustedes estuvieron con su vida de liderazgo una vez a la semana, solo imagina que pudieras aceptar el desafío de liderar dos células más por semana virtualmente. No te canses de aceptar los desafíos. Acepta el desafío de predicar el evangelio a tiempo y fuera de tiempo, tal vez por ahora no lo podemos hacer presencialmente, pero imagina que sigamos haciéndolo de manera virtual. Esta puede ser la mejor oportunidad que tengamos de poder crecer y avanzar aún mucho más en nuestro liderazgo.

Matrimonios que dejaron de crecer enfrentan problemas, pero aquellos que siguen aceptando los desafíos de buscar ser un matrimonio de bendición, van creciendo cada vez más. Aquellos matrimonios que se rindieron a ser solo ellos dejan de crecer, pero aquellos que a pesar de sus dificultades y circunstancias siguen bendiciendo a otros, no han dejado de crecer en madurez y carácter.

CRECEMOS EN MEDIO DEL DESCANSO

Por otro lado, nunca debemos de olvidar que el crecimiento de los hijos de Dios es fruto del descanso y no de la desesperación.

Historia de Adán. Es interesante saber que cuando Adán aun no tenía a Eva a su lado, el Señor tuvo que hacer caer en un sueño profundo a Adán y quitar de él una de sus costillas para traer a vida a su Eva. Es decir que Dios le trajo a su compañera de vida mientras el dormía (que significa descanso). Cuando nosotros no hacemos entonces Dios obra. El Señor se mueve en medio de nuestras vidas cuando tú y yo descansamos.

Historia de Abraham. Dice la Biblia que cuando Dios le mostro a Abraham como sería su descendencia, el SEÑOR le mostro a Abraham las estrellas del cielo. Es decir que fue durante la noche mientras todos descansan que se pueden ver las estrellas. Dios uso la noche donde Abraham descansaba para colocar sobre el sueño de ver una generación, una descendencia un pueblo que nacería en él.

Historia de Jacob: La biblia dice que Jacob, en medio de la crisis de volver a casa, él se durmió y tuvo un sueño. Soñó que ángeles subían y bajaban.

“Y llegó a un cierto lugar, y durmió allí, porque ya el sol se había puesto; y tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y se acostó en aquel lugar. Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella” (Génesis 28:11-12)

Cuando el cansancio y la desesperación apremian lo que sigue es descansar y es en medio del descanso que Dios habla a nuestro corazón. Muchas veces queremos crecer rápidamente y creemos que el hacer más nos llevara a ello pero estamos muy equivocados, es cuando Dios nos habla y coloca sus sueños en nosotros que podemos ir mucho más lejos. Muchas personas tienen sueños, pero no todas tienen los sueños que Dios coloca en sus vidas.

Jacob tuvo muchos sueños, pero en esta ocasión fue Dios quien le mostro ese sueño donde El estaría con él y donde el vería que los ángeles subirían y descenderían del cielo a la tierra, y ello simplemente cambio su vida. Después de ese sueño su vida cambio aun el hizo una alianza con el Señor. Crecemos cuando descansamos en Dios. 

CONCLUSIÓN

No tengas temor a crecer, crecer en Dios es muy importante y aun en medio de esta crisis que vive el mundo podemos seguir creciendo. Podemos crecer en muchas áreas, pero es necesario que haya un anhelo en tu corazón de Crecer, de ir más lejos, de no quedarte en el lugar donde estas. Ese crecer implicara en aceptar los desafíos del Señor en tu vida, no temas, solo pide fuerzas, lo mejor para ti está por llegar. Aprende a descansar en Dios. Es descansando en Dios que permitimos que el obre en nuestras vidas. Ríndete completamente a Él y ciertamente veras la gloria de Dios en tu vida.

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