El retorno de Emaús



//Pr. Luis A. Núñez\\

Lucas 24:13-35

el-poder-de-la-gratitud
“Dad gracias en todo, porque esta es la …

Entre Jerusalén y Emaús existen aproximadamente 11 a 13 km ¿Sabes qué significa Emaús? Significa fuentes tibias. Estos discipulos al ver que la situación en Jerusalén era muy dificil, desconcertante, incierta para los cristianos y peligrosa, deciden ir a un lugar de aguas tibias. Sin embargo, es importante saber que los apóstoles estaban en Jerusalén, pues ese era el lugar donde deberían estar en unidad, entonces ¿qué los llevó a decidir irse a Emaus, a ese lugar de las aguas tibias? Podemos decir que ese es el peligro al que estamos expuestos muchos en tiempos de crisis, de presión, caminar hacia la tibieza.

  1. Perdieron la motivación

La palabra motivación viene de motivo o razón para realizar algo. La motivación esta siempre relacionada a un objetivo que tenemos delante nuestro, entonces cuando pierdes la motivacion, en realidad pierdes el objetivo. La motivación está íntimamente ligada al ánimo, a la fuerza que lleva a cualquiera a vencer. Estos dos discípulos perdieron la motivación de estar en Jerusalén, de continuar con las células, estaban caminando totalmente desanimados,  se percibe frustración y descontento.

¿Por qué?

  1. Tal vez creyeron que Jesús demoraba mucho en manifestarse de la manera que ellos se habían imaginado, ellos dijeron: “ya pasaron tres días”. El tiempo jamás debe ser razón para dar espacio a la desmotivación. La verdad es que todos quisiéramos que las cosas sucedan como deseamos. Muchos pueden despertar con la idea de que todo se soluciona hoy, que ya no existe más pandemia, etc. Sin embargo, no es así, ya pasaron varias semanas y muchos se sienten desmotivados.

El tiempo es una de las pruebas de nuestra fe, pues mientras camines creyendo en la Palabra y entiendas que el tiempo está en la manos de nuestro buen Dios, te mantendrás firme. Nunca consideres el tiempo y la demora como razones de desmotivación, abre la boca para declarar que en su Palabra lanzarás las redes, aun cuando las circusntancias muestren que no hay peces. Este es tiempo de declarar que caminaremos cimentados en la fe, recuerda “lámpara es a mis pies tu Palabra”.

  1. Cuando las promesas aparentemente no se cumplen, nuestra posición debe ser creer. La pregunta es ¿qué pasas si llego a morir sin ver la consumanción de la promesa? pues tu corona es creer, “bienventurados los que sin ver creyeron”. 

“Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron” (Juan 20:29)

Hay una promesa de gloria para los que sin ver creen. A menudo los que creen solo por ver son movidos a fe, pero de manera temporal, luego su fe se condiciona solo al ver. Muchos verán las cosas acontecer inmediatamente, otros tendrán que esperar un tiempo, esto será como un test.

“Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido” (Hebreos 11:39)  

“puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:2-3)

  1. Su desmotivación era resultando de la decepción

Ellos esperaban a un libertador que librara a Israel de sus enemigos. Muchos judíos creían que las profecías del Antiguo Testamento señalaban a un Mesías político o militar. No se dieron cuenta que el Mesías vino para rescatar a la gente de la esclavitud del pecado.

Cuando Jesús murió, perdieron toda ilusión. No entendieron que la muerte de Jesús ofrecía la más grande esperanza. Estos hombres sabían que la tumba estaba vacía, pero seguían sin advertir la resurrección de Jesús, porque estaban muy tristes. A pesar de las evidencias, del testimonio de las mujeres y de las profecías bíblicas que se ocupaban de este hecho, no creían. Constantemente nos decepcionamos cuando las cosas no salen como esperamos, cuando no tenemos una visión más grande de lo que todo esto significa. Tal vez lo que el Señor nos esté intentando decir sea: Te desanimas porque la iglesia no era lo que pensabas ¡insensato! cuando el pastor no era lo que tu pensabas ¡insensato! cuando la célula no era lo que tu esperabas ¡insensato! cuando Dios no te dio según como tú esperabasy piensas que el no te escuchó ¡insensato! La palabra insentato significa en su original: tardo de corazón, lento en tu discernimiento, torpe, sin entendimiento o hasta algo más fuerte como estúpido ¿qué fuerte verdad? pero simplemente es la realidad. Existe el peligro que, en un momento, eches todo por la borda, todo lo que Dios es, hizo y hace por ti, solo porque no sucedió de acuerdo a cómo pensabas, esa es una estupidez, es como cambiar un elefante por un mosquito. La obra de Dios y sus planes son más grandes que cualquier contrariedad, el mal caracter del hermano o el error de otro.

La desmotivacion es el camino a la tibieza, por eso es necesario que cada vez que estés desmotivado en tu relación con Dios vuelvas a Jerusalén ¿qué significa eso? volver  al lugar del propósito, de la unidad de la iglesia, al lugar de la espera, al lugar de unción, al lugar de la dirección de Dios.

Esta pandemia provoca mucha incertidumbre, pero no te desmotives por las circusntancias. No mires solo lo que sucede a tu alrededor, mira lo amplio del plan de Dios. Esto que vemos y enfrentamos es temporal, va pasar, pero lo que el Señor hizo en tu vida y en la mia es eterno.

La Biblia nos habla de un hombre que perdió la motivación, de un hombre que estaba cansado, él era el primogénito y había un gran plan para su vida, pero entró en la tibieza y dijo: “¿de qué me sirve esto?”. Su hermano no le quiso dar un plato de lentejas en el momento cuando tenía hambre, en lugar de eso le propuso cambiárselo por su primogenitura. Evidentemente aceptar esta propuesta era algo tonto, pero aceptó. Su nombre era Esaú y más adelante Dios, refiriéndose a él, dice en Hebreos 12:16:

“Que no haya ningún fornicario o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura”

Por una insensatez, por una torpeza, por simplemente haber dado lugar a la desmotivación, por haber entrado en el camino de la tibieza, perdió todo.

  1. Perdieron la visión

Tener  visión es  más o menos así,  ver de manera panorámica una demanda o un llamado de Dios, es como la riel de un tren, una vez mostrada la riel vamos a encarrilar nuestra vida de acuerdo a ella.

Un ejemplo de esto lo vemos en Génesis 22:4-5, aquí Dios le mostró a Abram un visión y este vio su destino, un pueblo, descendencia y generaciones a partir de él,  esta visión le permitió creer.

“El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia” (Romanos 4:18-22)

A Abraham se le dio una visión y aun cuando las circunstancias decían que era imposible, él colocó su miraba en la visión y creyó. Las circunstancias siempre se opondrán a la visión que Dios te dio, pero ten fe en lo que Dios determinó ¿Recuerdan lo que sucedió cuando su hijo creció? Dios se lo pidió en sacrificio ¿qué es lo que hizo que continuara creyendo? Su mirada seguía fija en lo que Dios determinó, al punto que dijo a sus siervos que volvería con su hijo.

“promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir” (Hebreos 11:17-19)

En Mateo 16:13-17 vemos que Jesús les enseño a sus discípulos que Él era más que un profeta, Él era el Mesías, el Salvador, pero ellos perdieron la visión y fruto de sus decepciones, de sus desmotivaciones, lo vieron como todos los demás lo veían, es decir solo como “un profeta poderoso”.  No necesitamos corazones que solo ardan al oir su voz, necesitamos corazones que tengan convicción que Él está con nosotros, independientemente si lo sienten o no y que actúen con base en esa convicción.

¿Cuál es la visión que tienes del matrimonio según su Palabra? ¿El matrimonio es la alianza que representa el carácter de Dios, es la imagen del caracter de Dios o es solo un simple contrato?

¿Cuál es la visión que tienes de iglesia? ¿La iglesia es el cuerpo de Cristo, donde tú eres una piedra en la construcción, donde eres parte de ese cuerpo o simplemente es una religión?

¿Cuál es la visión que tienes acerca de la evangelización? ¿Es rescatar gente condenada por la eternidad para ser salvos y libres de la esclavitud del pecado a través de Cristo o solo es ganar adeptos para la iglesia?

¿Cuál es la visión que tienes de la célula? ¿Es la extensión de la iglesia, la vida de la iglesia aconteciendo cada día en cada lugar, el desarrollo del ministerio en tu vida o solo es un grupo con un propósito social?

¿Cuál es la visión que tienes de la Palabra de Dios? ¿Es la perfecta inspiración de Dios o solo un libro hecho por hombres?

¡Volvamos a Jerusalén!  Jerusalén habla de estar juntos, de ser envestidos de su poder, de tener directivas para la conquista de esta generación, Jerusalén habla de ser testigos de que lo que dijo y que sabeos que es cierto.

  1. Perdieron la alegría

“Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra” (Salmo 66:1)

“Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán. Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?” (Isaias 51:11-12) 

La alegría para nosotros es el fruto de saber que Dios es nuestro consolador. El verso 12 de Isaías 51, en otra traducción dice: “¿Por qué tienes temor de lo mortal, (virus), y de los hombres que son como el heno (es decir temporales)”

No dejes de soñar, no dejes de tener ilusión, no dejes de tener esperanza. El tiempo está en las manos de Dios, tu vida está en las manos de Dios, tu futuro está en las manos de Dios. Quien pierde la alegría del Señor pierde el placer de la adoración, pierde el placer de oir la Palabra, pierde el placer de estar en los cultos, en las células, alegría es satisfacción.

Descargar Audio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba