El Señor nos salva todos los días

//Pr. Eliud Cervantes\\

En medio de todo lo que está sucediendo, es importante escuchar lo que está en el corazón del Señor. Dios quiere que en este tiempo su iglesia se extienda más allá de sus muros. Quiere que todos lleven este glorioso evangelio de gracia y paz a los cuatro rincones de la tierra. En el corazón de Dios está que la gente escuche el maravilloso evangelio de Jesucristo. La pandemia nos ha obligado a transmitir el evangelio en línea y, debido a esto, muchas más personas tienen acceso al evangelio ahora y pueden escuchar las buenas noticias todos los días.

Estamos viviendo en los últimos días antes de que Jesús regrese. Las crisis mundiales, el hambre y pestes son signos de que el fin está cerca y Jesús regresará por nosotros. Pero, antes de que Jesús regrese, Dios quiere que el evangelio llegue a la mayor cantidad de personas posible. Hoy en día, debido a estas circunstancias, estamos viendo que el evangelio alcanza y afecta a muchos más. Es importante que nos unamos a la predicación del evangelio de Cristo con nuestras oraciones y apoyo.

Necesitamos de la espada (La Palabra)

Hoy estamos viviendo días de estrés y ansiedad, y la raíz más profunda del estrés es el miedo. Eso es lo más profundo que puede llegar el mundo; pero solo la palabra de Dios puede ir más profundo. Hay una historia en la Palabra de Dios que nos grafica un poco esto:

Y en toda la tierra de Israel no se hallaba herrero; porque los filisteos habían dicho: Para que los hebreos no hagan espada o lanza” (1 Samuel 13:19)

En este momento, Israel fue subyugado por sus enemigos, los filisteos. Y lo que hicieron los enemigos fue privarles de sus espadas. ¿Por qué? Porque el diablo teme que usemos la palabra de Dios contra él. Somos salvos por su Palabra.

Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:17)

La palabra de Dios es esa espada que corta las ataduras en nuestras vidas. Durante la tentación en el desierto, nuestro Señor Jesús nos dio un patrón de cómo luchar contra el diablo: usando la palabra escrita de Dios: “Escrito está…”.

Jesús no citó la palabra hablada de Dios (la cuál la había escuchado en el Jordán), citó la palabra escrita de Dios contra las tentaciones del diablo. Entonces en días como este, debemos usar también la Palabra de Dios para ser salvos. ¿Y qué dice Su Palabra?

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal” (Mateo 6:34) 

Jesús dijo que no te preocupes por el mañana. Cuando te preocupas por el mañana te pierdes lo que Dios te está diciendo hoy. La mejor manera es vivir el momento. No vivirás con miedo y preocupación porque estas dos cosas tienen que ver con el futuro. La condenación y el arrepentimiento tienen que ver con el pasado.

Es interesante que Dios dio a los hijos de Israel maná en el desierto un día a la vez. Si guardaban el maná hasta el día siguiente, se pudría y engendraba gusanos, de igual manera la gracia de Dios nos es dada día a día.

Dios te quiere usar para salvación a pesar de tu juventud 

Aconteció un día, que Jonatán hijo de Saúl dijo a su criado que le traía las armas: Ven y pasemos a la guarnición de los filisteos, que está de aquel lado. Y no lo hizo saber a su padre” (1 Samuel 14:1)

En este momento, el rey Saúl estaba recaído. Tenía con él el efod sacerdotal, pero era solo una muestra externa de religiosidad. Su hijo Jonatán era el que tenía una fe dinámica y viva en este momento. Cuando el Espíritu de Dios se mueve, se acerca al que tiene una fe viva y dinámica. Una persona puede tener una forma de religiosidad, pero no tener fe.

Es curioso que Jonatán era un hombre joven en ese momento. ¡Dios usa a los jóvenes! Cuando Dios llamó al profeta Jeremías, él era un joven. Cuando Daniel y sus tres amigos fueron llevados cautivos, solo eran adolescentes y Dios podía usarlos.

Otro dato interesante es que el joven que estaba con Jonathan no tiene nombre, era un desconocido; pero es mejor estar con una persona desconocida llena de una fe viva y dinámica que con una persona que tiene muchos elogios y ya no tiene fe como lo fue Saúl.

Dios puede salvar incluso sin una lanza o espada

Gedeón y sus 300 hombres derrotaron a sus enemigos con solo trompetas. Recuerda que cuando el Señor está en ello, tú eres la mayoría. Eso lo vemos en la historia de Daniel:

Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey” (Daniel 1:15) 

Daniel se volvió mejor y más robusto después de seguir los caminos de Dios. David era rubio y guapo. La esposa de Isaac, Rebeca, era hermosa. Sara era hermosa e incluso en sus sesenta años un rey pagano la quería para su harén. Por eso, cuando sigues a Dios nunca perderás, siempre venceremos, a pesar que seas joven.

Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre” (1 Timoteo 6:11) 

En el Antiguo Testamento, muy pocas personas tienen el título de “hombre de Dios”: Moisés, Samuel, Elías, Eliseo y Semaías. En el Nuevo Testamento, solo una persona tiene ese título: Timoteo. Pablo llamó a Timoteo así, y él era un hombre joven en ese momento. Dios está llamando a todos los jóvenes a ser hombres de una fe dinámica y viva que harán que el nombre de Jesús sea muy exaltado. Ej: ¡Hudson Taylor, un famoso misionero en el siglo XIX, fue a China para ministrar a los chinos cuando solo tenía 21 años!

Por eso, no dejes que nadie tenga prioridad sobre Jesús en tu vida independiente de tu edad. Nunca perderás si pones a Jesús primero. El diablo sabe que cuanto más esperes antes de hacer algo por Dios, peor será. Los hombres jóvenes son los que Dios está buscando.

Dijo, pues, Jonatán a su paje de armas: Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos. Y su paje de armas le respondió: Haz todo lo que tienes en tu corazón; vé, pues aquí estoy contigo a tu voluntad” (1 Samuel 14:6-7) 

“Jehová” es “Yahweh”, que significa “El Dios que guarda el pacto”. El nombre de Jesús significa “Jehová salva’ y Él salva con pocos o muchos, por eso Dios te ha levantado para la salvación de esta generación. Pero Jesús no solo nos salva del infierno. ¡Nos salva también todos los días! ¡Tienes al Señor contigo!

La voluntad del Padre es la salvación 

Y los hombres de la guarnición respondieron a Jonatán y a su paje de armas, y dijeron: Subid a nosotros, y os haremos saber una cosa. Entonces Jonatán dijo a su paje de armas: Sube tras mí, porque Jehová los ha entregado en manos de Israel” (1 Samuel 14:12) 

Jonathan tenía una fe personal, pero era consciente del bien mayor: la nación de Israel. La salvación no fue solamente para Jonatán y su siervo, sino para todo Israel. De igual manera, Dios nos bendice por el bien de su iglesia. En este tiempo Dios te está dando sabiduría, estrategias, prosperidad, etc. y todo eso es por el bien de la Iglesia, para la salvación de más vidas. ¡La iglesia es el proyecto más grande del universo! El llamado de la iglesia es más grande inclusive que la de Israel. Nunca dejes que los valores del mundo entren en tu familia y en tu mente.

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”              (1 Corintios 3:16) 

En días como este, recuerda que el Espíritu habita en ti y por esa razón ¡Somos la mayoría porque Dios está con nosotros! Y el deseo del Padre es la salvación de cada persona, los campos ya están blancos para eso.

“Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega” (Juan 4:34-35)

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