Fe, conectados con lo mejor de Dios


//Pr. Eliud Cervantes\\

Delante de la situación que estamos viviendo, debemos permanecer firmes creyendo que lo mejor de Dios está por venir. Por eso me gustaría leer contigo un pasaje conocido.

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía… Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”

(Hebreos 11:1-3; 6) 

¿Qué tipo de creer estamos teniendo en estos días? Eso es muy importante. ¿Por qué es imposible agradar a Dios? ¿Para qué necesitamos fe? Te has dado cuenta que los animales, como el caballo, el ratón, las hormigas, etc., o cualquier otro ser vivo no necesita de fe para agradar a Dios. Ellos viven sus propias vidas y Dios está feliz con eso. Solo los seres humanos necesitamos de la fe. ¿Por qué?

Y es que con Dios se camina a través de la fe, Dios se mueve a través de la fe, por eso sin fe es imposible agradar a Dios. Dios observa donde hay fe. ¿Recuerdan aquel relato donde Jesús vio aquel paralitico que estaban bajando del techo? Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados” (Marcos 2:5). Ahí no dice que Él los vio, dice que Él vio su fe, Él buscaba fe. Dios también busca nuestra fe.

La fe es para conectarnos con Dios, con lo que Él tiene para nosotros. La fe no es una cosa mágica que nos torna en súper hombres o ángeles. La fe nos lleva a ser humanos, porque Dios nos creó para vivir por la fe. El justo vive por la fe (Romanos 1:17).

El hombre es el único ser que tiende a vivir sin la intención o el propósito para el cual Dios lo creó. Los gusanos viven su intención, los árboles también, el planeta, etc. Pero el humano, que fue creado a imagen de Dios, puede vivir sin la intención de Dios; sin embargo, somos la creación que tenemos una intención tan grande y lo podemos dejar.

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra” (Génesis 1:26) 

Entonces, la fe nos ayuda a vivir plenamente como humanos y cómo podemos agradar a Dios. Porque sin fe “es imposible agradar a Dios”.

Es interesante que el versículo 2 dice: “Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos”. La manera cómo los antiguos alcanzaron un buen testimonio fue a través de la fe. No hay otro camino. Nunca fue la intensión de Dios que el hombre alcance un buen testimonio a través de la ley, de sus obras; sino a través de la fe, y es así también hoy. Pero ¿qué podemos ver sobre la fe?

Fe es tener plena seguridad de lo que se espera 

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera…” “Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera…” (Hebreos 11:1a RVR60 – DHH) 

La fe es tener “plena seguridad” de recibir lo que esperamos; sin embargo, podemos ver que tenemos más seguridad no en las cosas que vamos a recibir sino en lo que ya tenemos. Pero la fe nos lleva a vivir la intención de Dios.

Fe es estar seguro de las cosas que esperamos. Muchas veces solo agarramos lo que tenemos, lo que vemos y perdemos lo que esperamos. Ejemplo: no me gusta mi trabajo, pero no lo quieres dejar ¿Por qué? Porque tienen más confianza en lo que tienes. No tienes confianza en lo que esperas. Tienes más confianza en la vida que tienes, que en lo que Dios tiene para tu vida.

Recuerda: la esperanza solo existe en el futuro. Y es la fe que nos cambia, ya no somos alguien conectado al pasado, sino al futuro y no solo conectado sino dispuestos a crear aquello que Dios tiene para nosotros a través de nuestras palabras. Cada decisión abre la puerta a un futuro. Nosotros tenemos el poder de crear un futuro más glorioso por la fe.

Entonces, tener fe es la certeza, la seguridad de lo que esperas. ¿Qué esperas en este tiempo de tu futuro? ¿Puedes ver y anhelar mejores días? ¡Claro que sí! Porque ahora tienes la vida de Dios dentro de ti. Ya no ves a las personas de la misma manera, ves con los ojos de Dios.

Tener fe es estar seguros también de lo que no vemos

“…la convicción de lo que no se ve” “…es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos.” (Hebreos 11:1b RVR60 – DHH) 

Normalmente estamos seguros de lo que vemos. La fe tiene seguridad no solo en que ves, sino en lo que no ves. La fe nos regresa a vivir en el lugar espiritual que es invisible.  Muchos dicen: no tengo más para vivir lo que Dios quiere. ¿Por qué? Porque pones tu confianza solo en lo que ves.

El verso 3 dice que “de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.” Todo lo que vemos y existe, salió de lo que no se puede ver. ¿Cuál es el material que no se puede ver, lo que Dios usó para crear? Sus sueños. Él primero soñó, lo mismo pasa también con nosotros. Debemos alinear nuestro corazón a sus sueños.

Al que tiene se le dará más 

“Porque al que tiene, se le dará; y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará” (Marcos 4:25) 

Jesús fue quien habló estás palabras, y lo dijo justo después de exponer la parábola del sembrador. Él les estaba diciendo que tuvieran cuidado con qué hacían con lo que habían escuchado.

La palabra “tener”, en el griego, literalmente significa: “tener”, “poseer”, “ser el dueño”. Debemos poseer lo que Dios nos ha dado. Ej: ser Pastor, líder, etc., no importa cómo te veas si apto o no. La humildad no está en tu posición o en la forma que te ves a ti mismo, está en tu confianza en Dios, en creer lo que Dios dice de ti. Es importante que lo que sea que estás llamado a hacer ¡lo poseas! y tu unción va a fluir.

En el medio o ámbito de la fe, vas a tener más si tú posees lo que tienes. Si dices que no tienes, lo poco que tienes eso te será quitado. Tu declaración de fe no es para que la gente la escuche, es para que el Señor la escuche.

Fuimos bendecidos con toda bendición 

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo” (Efesios 1:3) 

Dios nos bendijo, ¿en qué tiempo está esto? en pasado, Dios nos ha bendecido ya, y ¿cuánta bendición nos ha dado? ¡Nos bendijo con toda bendición espiritual en Cristo!

Ahora la palabra “toda” en el griego es la palabra “pas”, significa “cada especie de algo”, “todo tipo de bendición”. Dios te ha bendecido con cada y todo tipo de bendición. Ahora, la gente piensa que son solo cosas etéreas que no se pueden ver, pero no hay nada más real que las verdades espirituales.

Tú tienes que decir ¡sí! con seguridad. ¡Posee tu promesa o bendición! tu eres el dueño de eso y eso le complace a Dios. Pero cuando tú dices “si” con duda, estás diciendo que no confías en Él.

Algunos piensan que la fe es que tienes que creer para que algo suceda, y que cuando crees lo suficiente entonces va a suceder, piensan que no es real todavía, pero si tú crees, entonces va a llegar a ser real. No, no, eso no es la fe. La fe es la perspectiva desde el punto de vista de Dios de que Dios ya te ve con esa bendición. Él te ve ya con una esposa, si no eres casado. Dios ve lo que es la realidad en el reino espiritual.

Tu bendición ya está allí, lo único que tienes que hacer es confesar, proclamar lo que ya es verdad desde la perspectiva de Dios. ¿Y qué significa la perspectiva de Dios? Que Dios vive fuera del tiempo porque creó el tiempo.

El ejemplo de Abraham 

Dios se mueve en medio de la fe, por eso en Romanos 4:17 dice:

“Como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen” 

Te he hecho, puesto, esto está en tiempo pasado. Cuando Dios le dijo esto a Abraham no tenía ni siquiera un hijo de su esposa legal Sara, pero Dios le está diciendo aquí en el versículo 17 “te he puesto”, en tiempo pasado, porque Dios ve el futuro y el presente como uno, Dios ya veía a Abraham con su hijo. Dios mira la eternidad, y cuando Dios veía a Abraham veía una multitud.

Lo que Dios le dijo a Abraham está en tiempo pasado, éste es el lenguaje de la fe, yo te he hecho padre de muchas naciones, y luego sigue diciendo:

“…a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen” (Romanos 4:17b)

Dios llama a las cosas que no existen en el reino natural como si fueran un hecho. Dios llama a las cosas que no existen para que sean, no existía la luz, pero Dios llamó a la luz y la luz fue hecha. Tú estás hecho a la imagen de Dios, ¿qué es lo que necesitas hacer entonces? Hablar de la misma manera que Él, decir: “yo ya lo tengo”, por más que esté en el futuro.

La Biblia en hebreo tiene solamente dos tiempos o dos formas verbales: pasado y presente. En el hebreo no hay tiempo futuro, en el hebreo hay presente, por ejemplo: “el Señor te bendice”, o en pasado: “el Señor te ha bendecido”. No dice el Señor te va a bendecir. ¡Este es el medio o ámbito de los milagros! Es la forma de vivir y esperar por el futuro. En otras palabras, Dios le dijo a Abraham “te he hecho padre de muchos” aun cuando Abraham no tenía ni un solo hijo de Sara.

Si quieres ver lo bueno en tu vida, tienes que tener certeza y hablarlo primero. Fíjate que lo que estás diciendo, eso es lo que tienes, aun cuando esta acción no ha sucedido todavía. Entonces vamos a tener plena seguridad de lo que esperamos y estar seguros aún de lo que no vemos, porque el Señor ya nos ha dado.

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