Fin de los tiempos

//Pr. Luis A. Núñez\\

Muchos  estos días me preguntan si es el fin, en realidad no es el fin, pero si podemos decir que Cristo viene pronto y con Él los grandes acontecimientos que la Biblia predice para los últimos tiempos. Muchas cosas que la Biblia dice, hasta el siglo pasado no se entendían, pues varios acontecimientos aun no habían acontecido. Esa es la causa de la incredulidad de este mundo, se manifestó de gran manera, sin embargo, ahora a través de los últimos acontecimientos y adelantos tecnológicos queda demostrado que aquello que la palabra de Dios dice es real.

Quiero nombrar algunas de ellas:

“He aquí que viene con las nubes y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén” (Apocalipsis 1:7) 

Para los teólogos de los siglos pasados este acontecimiento, aquel que habla de la segunda venida del Señor, era solo una expresión de fe, sin explicación y para el mundo, ciertamente, una razón de mofa, de burla. Sin embargo, hoy podemos ver que eso es completamente posible con la tecnología del internet. Hemos comprobado en estos días, a través de esta pandemia, como en instantes podemos ver todo lo que acontece en cada punto del mundo. La expresión “todo ojo lo verá” es posible.

Otro acontecimiento es aquel gobierno mundial, donde será levantado un líder global llamado el anticristo. El imperio del anticristo, que según Daniel, será una hegemonía establecida inicialmente a través de diez naciones y luego con solo siete,  para muchos es un tema absurdo para ser considerado, pero hoy esta pandemia nos ha mostrado que eso es más factible de lo que imaginamos, porque ya se está hablando de la necesidad de una institución mundial que ponga orden en medio del casos en el que vivimos hoy. Eso es exactamente lo que sucederá cuando el anticristo se manifieste, es decir, en medio del caos mundial surgirá un líder, un salvador, apoyado por diez potencias. Esta pandemia, por lo tanto, es una evidencia de que cada vez está más cercana la posibilidad de la aparición de este personaje. Su posicionamiento frente al mundo no será por la fuerza, sino que el propio mundo lo deseará.

¡EL SEÑOR VIENE YA¡

El Señor no indicó la fecha, la hora en que vendría, de hecho el dijo que vendrá como ladrón en la noche, sin embargo, si nos dejó la oportunidad de disernir los tiempos en los que acontecería su venida. Un detalle interesante acerca de su venida está en  Mateo 24:36-39:

«Pero del día y la hora nadie sabe,  ni aun los ángeles de los cielos,  sino solo mi Padre. Pero como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre, pues como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo,  casándose y dando en casamiento,  hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos,  así será también la venida del Hijo del hombre”

Aquí podemos entender el paralelo entre los días de Noé y los últimos tiempos, esto de la siguiente manera:

La condición humana será como en los días de Noe. En ese tiempo la gente vivía en función del placer, el Señor dice que así como fue en los días de Noé, también así será en los tiempos de la venida del Señor ¿Cómo eran las personas en los dias de Noé? podemos mencionar estas características:

  1. Después del nacimiento de Enós la gente pasó a adorar a Jehova, eso significa que antes de Enós ellos adoraban al Dios creador, pero no a Jehová. Permíteme explicar esto, no adorar a Jehová significa, no adorar al salvador, hoy las personas no están en contra de Dios, sin embargo si están en contra de Cristo. No les incomoda hablar de un creador, pero rechazan al salvador.

“Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová” (Génesis 4:26) 

El nombre JEHOVÁ significa “El YO SOY”. Cuando fueron a arrestar a Jesús y preguntaron por Él, dijo: “Yo Soy”, luego la Biblia menciona que todos cayeron al suelo, porque Jesús a través de esta declaración expresó el poder del Yo Soy ¡Jehova!

“Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron a tierra” (Juan 18:6) 

En otra oportunidad Felipe le dijo a Jesús: “muéstranos al Padre” y Jesús respondió:

“Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” (Juan 14:8-9)  

El nombre de Jehová es el nombre del Salvador.

  1. En Génesis 4:19-22 se menciona el nombre de varias mujeres, los nombres de ellas son muy significtivos: Ada significa ornamento, Zila significa tela o apariencia y Naama significa encanto. Ellas eran bellas y frívolas, esto se puede comparar a lo que acontece hoy, donde lo que se gasta en belleza y ropa es algo sin precedentes. La cantidad de dinero invertido en moda es indignante. Un solo vestido puede llegar a costar miles y hasta millones de dólares, lo mismo sucede con la joyería, relojes, etc.
  1. En Génesis 4 se menciona la edificación de ciudades, con artistas y músicos. Hoy el 60% de la población mundial vive en grandes ciudades. Esta es una señal profética, la exploción demográfica y las mega ciudades. Es notorio también, que la iniquidad se multiplicó cuando el hombre paso a habitar en las grandes ciudades.
  2. Génesis 6:1 dice que la población del mundo comenzó a multiplicarse, exactamente eso ha acontecido hoy, ya somos 7 billones de personas sobre la tierra. No podemos negar que esa es una señal profética.
  1. Judas 14 y 15 dice que Enoc profetizó la venida del Señor, pero su predicación fue ignorada por el mundo, hoy experimentamos la misma realidad, las personas del mundo oyen la predicación del evangelio, escuchan acerca del arrebatamiento y de la vuelta de Jesús, pero solo lo consideran parte del “folklore evangélico”.

La señal de Noé es para mostrar que así como eran las condiciones en los días de Noé, asi serán en nuestros días. Así como el diluvio vino súbitamente sobre ellos, también el hijo del hombre vendrá repentinamente sobre este mundo y serán juzgados.

Todo lo mencionado debe provocar en nosotros el entendimiento de que todo está cerca. Veamos lo que dice:

“Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán” (1 Tesalonicenses 5:1-3)  

Perciban que las cosas sucederán cuando menos la gente se lo imagine, mientras exista una aparente paz y seguridad. Solo piensa en lo que estamos viviendo ahora, todo estaba bien, pero de un momento a otro, la seguridad y paz terminó.

ACTITUDES NECESARIAS

El Señor viene ya y debemos expresar las siguientes actitudes:

  1. Amar su venida

Si todas estas señales son muestra de que Él viene ya, entonces los hijos de Dios deberíamos expresar alegría porque amamos su venida y deseamos su venida. Él viene para llevarse a sus hijos vencedores antes de que venga la gran tribulación.

 “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Timoteo 4:8)

  1. Tener firmeza de fe 

“que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca” (2 Tesalonicenses 2:2)

  1. Congregándonos

“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25) 

  1. Creyendo en la bendición  

Gracia y paz a vosotros,  de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros,  por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús, pues por medio de él habéis sido enriquecidos en todo,  en toda palabra y en todo conocimiento, en la medida en que el testimonio acerca de Cristo ha sido confirmado entre vosotros, de tal manera que nada os falta en ningún don mientras esperáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo; el cual también os mantendrá firmes hasta el fin,  para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 1:3-8) 

  1. Creyendo en la gracia de Cristo    

“Por eso, amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprochables,  en paz” (2 Pedro 3:14) 

Estas tres cosas son el resultado de quien cree en la gracia, está sin mancha, no acusable y esta en paz.

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