Las vasijas del alfarero

Olvidando-Lo-Que-Quedó-Atrás

//Pr. Luis A. Núñez\\

En la Palabra de Dios nos podemos dar cuenta de que Dios usa a las personas de distintas formas, definitivamente no todos estamos llamados a ser pastores, pero si todos estamos llamados a ser ministros de Dios. Podemos ver que la disposición de servir, de ser usado por Dios es muy importante en nuestra relación con Él, existen varios componentes como su soberanía, la respuesta al llamado, la fidelidad, la fuerza del deseo y el clamor delante de Él y aun frente al llamado podemos escoger que tipo de siervos queremos ser.

Somos creación de Dios, creados para contener a Dios, pero cada uno decide el cómo quiere expresar ese contenido celestial. La Palabra de Dios nos muestra que Él es el alfarero y que nosotros somos como el barro en sus manos y por lo tanto somos los instrumentos (vasijas) que Él quiere usar (Jeremías 18:1-6). En la Palabra vemos distintos tipos de vasos que el alfarero hacía (2 Timoteo 2:19-21)

Esos vasos están puestos en distintos lugares con propósitos diferentes.

“Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mio eres tú” (Isaías 43:1)

La palabra FORMADOR significa en el original ALFARERO, la palabra INSTRUMENTO significa VASIJA. Esto también lo podemos ver en Hechos 9:15.

Veamos entonces:

  1. Vasos de honra:

Los vasos de honra eran aquellos vasos puestos en la puerta de las casas, con el fin de calmar la sed de las personas que llegaban después de un largo día o de viaje y así podían tomar agua fresca. En Juan 7:37-39 vemos que, en la fiesta de los tabernáculos, en el último gran día, Jesús gritó ¡si alguno tiene sed venga a mí y beba! Jesús se dispone como un vaso de honra para que beban de Él. Jesús es un vaso de honra. En la iglesia, los vasos de honra son aquellas personas que reconocen la gracia de Dios y por tanto, tienen comunión con Dios y están llenos del Espíritu de Dios, creen firmemente en su identidad en Cristo por causa de la obra divina en sus vidas y dan de beber a todo sediento que llega a la iglesia, es decir, participan de la exhortación de los unos a los otros (exhortar significa animar, motivar, edificar), es ser usado por Dios para dar paz a los demás hermanos, ministrando sobre ellos (Isaías 58:11). Los vasos de honra son aquellos que se disponen a ser ministros, a dar, a bendecir, a creer, a liderar, conducir, consolidar, enseñar, etc.

  1. Vasos de misericordia:

Son aquellos vasos que se ponían en los linderos del camino, fuera de las ciudades, con el fin de que los viajeros se refresquen, en medio de su viaje, con un poco de agua fresca, ya que no tenían donde reposar y beber agua. La mención de estos vasos se da en Romanos 9:22-24.

Si leemos Efesios 2:10, nos muestra que los vasos de misericordia en la iglesia, son aquellas personas que responden a este llamado de dar testimonio, movidos por el amor y la misericordia del Señor (2 Timoteo 1:8-9). Lucas 6:36 dice: “Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso” Aquel amor que Él muestra a esta humanidad, a los niños, jóvenes, ancianos, a todos, debemos mostrarlo nosotros también y ¿Cómo hacerlo? pues predicando. A Propósito de esto, yo exhorto a las mujeres, una vez más, a trabajar con los niños, a hacer la voluntad del Señor. A los jóvenes y adultos, de la misma manera, Dios no quiere que nadie se pierda y es paciente con nosotros que no cumplimos aun la expresión máxima de misericordia, predicar su palabra es expresar misericordia (2 Pedro 3:9).

  1. Vasos de deshonra o de uso vil:

Estos eran vasos desgastados que no servían para otra cosa más, porque estaban rotos y desgastados, eran vasos usados generalmente en la cocina para echar basura, si no se limpiaba diariamente los restos de basura se fermentaba y atraía moscas. En la iglesia son quienes constantemente necesitan atención de limpieza, no perdonan, se hieren fácilmente, se desaniman, se cansan porque andan en sus propias fuerzas, el problema de este vaso es que diariamente tenía que ser limpiado, sino empezaba a apestar. Los cananeos llamaban al dios de las tinieblas de Belcebú que significa dios de las moscas. Aquellas personas que son llamadas de vasos de deshonra guardan rencor, odio y heridas en su alma, falta de perdón, ellos empiezan a apestar y traen a su vida demonios, que los atormentan (Efesios 4:31-32). Sin embargo, estas personas pueden ser restauradas si se disponen a perdonar y pedir perdón, para ser usadas como vasos de honra ¡Aleluya!

  1. Vaso de ira:

La historia dice que el alfarero tiraba las vasijas dañadas o que no fueron hechas como él deseaba, básicamente, las que estaban deterioradas, ellas eran arrojadas en el valle del alfarero. Eran arrojadas con mucha ira y decepción, por no poder ser restauradas, ni arregladas. Estas se rompían en pedazos al caer y solo servían para que los leprosos se rasquen las llagas. Un ejemplo en la Biblia de este tipo de campos está en Mateo 27:3-10. Entonces ¿Para que era el campo del alfarero? Era para tirar los vasos de ira que no podían ser restaurados, allí el alfarero los arrojaba lleno de enojo ¿Qué tiene que ver esto con la muerte de Jesús? Veamos:

Pero tú, hombre, ¿quién eres, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: «Por qué me has hecho así»? ¿Acaso no tiene potestad el alfarero sobre el barro para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué si Dios queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción? Él para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que había preparado de antemano para gloria. A estos también ha llamado, es decir, a nosotros, no solo de los judíos, sino también de los gentiles” (Romanos 9:20-24)

No hay cristianos como vasos de ira, si bien la Biblia nos muestra que Dios es soberano para hacer todo lo que desearía, vasos de honra como de deshonra, entonces ¿Quién cuestionaría su amor y paciencia para soportar a los vasos de ira? (Efesios 2:3.5).

En Romanos 9:22 dice que hay “vasos de ira”, al final del versículo 22 dice “preparados para destrucción”, luego en el versículo 23 dice “vasos de misericordia que Él preparó de antemano para gloria”, en el griego hay dos distinciones serias que es necesario reconocerlas. Veamos ¿Usted se da cuenta de la diferencia entre la voz activa y la pasiva? En la activa el sujeto hace la acción y en la pasiva el sujeto recibe la acción. Note que el versículo 22 es en el pasivo, vasos de ira preparados para destrucción, Dios no es el sujeto, Él no preparó los vasos de ira, dice que fueron preparados, entonces el verbo es pasivo. Ahora en el Versículo 23, dice “vasos de misericordia que Él preparó para gloria” Dios aquí es el sujeto y el verbo entonces es activo, aquí Él está preparando.

Entonces podemos decir más o menos así: Dios dice Yo preparé vasos para gloria, pero algunos vasos son preparados para destrucción. Lo que está pasando allí, en el tiempo griego, es que Dios está dando un paso hacia atrás de la responsabilidad de preparar a alguien que Él ha creado para que ahora vaya al infierno, es decir, Dios no toma esa responsabilidad, Él no quiere hacerlo, Dios no preparó el infierno para el hombre, en realidad el infierno nunca fue creado para los seres humanos, fue hecho para el diablo y sus ángeles, de la misma forma, Dios no creó al hombre para salvarlo, Dios creó al hombre para reinar con él, la salvación solo es la corrección del error que el hombre cometió, me refiero al pecado del hombre. Entonces, Él dice que hay vasos que han sido preparados para destrucción, pero es importante que notes, al estudiar la Biblia cuidadosamente, que en todo lugar en la Escritura la responsabilidad para tal preparación tiene su raíz en la caída del hombre en el Edén, Efesios 5:6 confirma esto.

Y ¿Por qué se habla de un campo del alfarero o campo de la ira? Porque a pesar de la oportunidad que Dios nos brinda de ser restaurados, muchos no creerán, entonces vendrá el juicio sobre ellos (Romanos 10:16-17) Dios brinda la oportunidad de salvación al cada ser humano, pero sino es aceptada entonces la ira estará sobre él. Recuerda que ese campo comprado por las monedas de plata sería para sepultura de los extranjeros, es decir, no era para los que pertenecen al pueblo, era un campo de la ira del alfarero para los extranjeros. Observa lo que dice la Palabra al respecto en Romanos 9:25-26, 1 Pedro 2:9-10, ya no eres extranjero, ahora eres parte del pueblo.

Tal vez, por alguna razón, no has sido hasta hoy lo que Dios quiere que seas, entonces dile al Señor: Quiero ser el barro de la segunda oportunidad, para ser moldeado una vez más, como tú quieras, Señor quiero ser un vaso de honra, de misericordia para reconciliar a las personas perdidas (vasos de ira) para que vengan a ser hijos de Dios. Haz un compromiso con Dios de reconocer su gracia y su amor y vivir entonces bajo su favor. La iglesia será edificada contigo por el Señor, Él solo espera tu disposición, eres un vaso de honra y Dios te llamó a ser un vaso de misericordia para mostrar su gloria su amor.

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