Llamados

//Pr. Luis A. Núñez\\

“Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles”

(Apocalipsis 17:14)

Según Apocalipsis, habrá una batalla entre el cordero y la bestia, quien se aliará a muchas naciones, es decir, la bestia hará una alianza para enfrentar a Jesús, pero el cordero vencerá y no estará solo, Él estará con un ejército de vencedores, aquellos que le han creído, que se han afirmado en Él a lo largo de su vida cristiana. Este no es un ejército de simpatizantes reunidos a última hora, ellos están con Él y esa es la razón por la que se les identifica como: Llamados, elegidos y fieles.

  1. Llamados 

¿Por qué se les dice llamados? porque desde el inicio Dios llama a una humanidad que está lejos de Él para regresar a su lado, llama a una humanidad caída a creer en la obra de la redención, para ser parte de su amor, de su gracia, aun sin merecer nada. Luego llama a sus hijos a creer, a afirmarse en la fe, llama a sus hijos a ser hijos que entiendan el evangelio de la gracia y se comprometan con ella, llama a sus hijos a ser sus embajadores y predicadores de su amor, las respuestas son las que hicieron de este ejército un ejército que está con Él. Ellos no aceptaron un encargo temporal, ellos entendieron que su permanencia no es temporal, sino eterna, por eso son LLAMADOS.

  1. Llamados a ser HIJOS 

“Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, allí serán llamados hijos del Dios viviente” (Romanos 9:25-26)

Sin merecer nada fuimos constituidos hijos. El día que te predicaron el evangelio Él te llamó a ser su hijo y tú respondiste a ese llamado, allí todo comenzó. 

  1. Llamados a ser de Jesucristo 

“Entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo”

(Romanos 1:6) 

Aquí la Palabra afirma que fuimos llamados a ser de Jesuscristo. Una de las cosas que debemos entender es que fuiste llamado a ser de Jesucristo, unido a Jesucristo, no hablamos de ser simpatizante o alguien a quien solo le guste la iglesia, sino que seas parte de ella,  propiedad de Jesucristo, por eso Él dijo: 

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5) 

  1. Llamados a ser santos 

“A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (Romanos 1:7) 

“A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro” (1 Corintios 1:2) 

Este versículo en Romanos, nos muestra que siendo santos y santificados estamos llamados a expresar lo que somos, es decir, estás llamado a expresar tu nueva naturaleza, a mostrar que eres una nueva criatura, a mostrar tu nueva naturaleza.

  1. Llamados a tener comunión con Cristo 

“Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor” (1 Corintios 1:9)

Llamado a expresar la vida de Cristo en ti.

  1. Llamado a la libertad 

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13)

Somos libres de la esclavitud del pecado, libres de condenación, libres de acusación y no podemos caer nuevamente en esta esclavitud.

“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud” (Gálatas 5:1)

La vida plena es el disfrute de la libertad que tenemos en Cristo, en toda área.

  1. Llamados a cumplir un propósito 

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28) 

Fuimos llamados a un gran propósito celestial, somos parte de un plan maravilloso. Él tiene pensamientos buenos acerca de nosotros. Veamos un ejemplo:

Cuando Josías comenzó a reinar tenía ocho años de edad, y reinó en Jerusalén treinta y un años. El nombre de su madre era Jedida, hija de Adaía, de Boscat. Hizo lo recto ante los ojos de Jehová y anduvo en todo el camino de David, su padre, sin apartarse a derecha ni a izquierda” (2 Reyes 22:1-2)

Josías, rey de Judá (639–609 a.C.), fue coronado por el pueblo a la edad de ocho años, después que su padre, Amón, fuera asesinado. Fue el más recto de los reyes de Judá, pudo conquistar rápidamente las antiguas provincias del reino del norte y librarse en gran parte del tutelaje de los asirios. Josías extendió las fronteras de su reino hasta alcanzar los límites que el reino unido había tenido en tiempos de David.

Paralelamente a sus conquistas territoriales, Josías emprendió una reforma religiosa de grandes alcances e implicaciones políticas notables. Esta reforma tuvo como principal objetivo extirpar del pueblo de Judá las prácticas cananeas y la adoración de las diversas divinidades extranjeras. Veamos algo muy interesante, hubo una profecía trecientos años antes de que él naciera.

“Mientras Jeroboam quemaba el incienso junto al altar, un hombre de Dios vino de Judá a Bet-el, enviado por Jehová. Aquél clamó contra el altar por mandato de Jehová y dijo: «Altar, altar, así ha dicho Jehová: “A la casa de David le nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres” (1 Reyes 13:1-2)

¿Sabes cuándo se profetizó esto? trecientos años antes de que naciera Josías, Dios había planificado que un hombre nacería en el lugar cierto, en el tiempo cierto ¡Aleluya! La Biblia dice que Dios no hace acepción de personas y que somos hechura suya, que somos su poiema para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano, es decir, estamos en un proyecto de victoria.

“pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas” (Efesios 2:10) 

El Señor le dijo al profeta: “antes que estuvieses en el vientre de tu madre te conocí”. Mucho antes de que nacieras Dios planificó una vida con propósito para ti ¿Por qué estás donde estás? porque estás en el lugar cierto, en el tiempo cierto, una gran reforma se está gestando en ti y a través de ti. Es necesario que lo creas, que sepas que Dios ya concibió tu propósito, muchos años atrás, tú eres un plan perfecto de Dios, asume tu posición.

Dios colocó esta historia para decirte que eres como un Josías, engendrado antes de que nacieras, para una gran reforma en tu casa, en tu barrio, en tu ciudad, en tu país, estás en el lugar cierto ¡Aleluya!

Su gracia te permitió nacer en esta generación, estar en esta tierra. Vivimos en un tiempo donde sabemos que el tiempo de la venida del Señor está cerca, entonces cumple el propósito de Dios en tu vida, no dejes que nada te detengas, ni caigas en una vida superficial y basada en lo circunstancial. Tú has sido llamado para algo mayor.

Descargar Audio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba