Obediencia a la palabra de Dios    (Segundo paso de fe)

//Pr. Luis A. Núñez\\

Tres Grandes RevelacionesTodo lo que Dios hace, Él lo hace por medio de Su Palabra, es más Cristo es llamado de la Palabra en Juan 1:1-3.

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:1-3)

  1. Dios y Su Palabra son uno solo

Dios y su Palabra son uno solo, entonces yo debo conocer a Dios conociendo su Palabra. Amar a Dios es amar su Palabra, creer en Dios es creer en su Palabra. En Juan 14:21 leemos: 

“El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él” 

Nunca olvides que Dios y su Palabra son inseparables. Quien ama a Dios ama también su Palabra.

  1. La Palabra genera fe

“Así que la fe es por el oír y el oír por la Palabra de Dios” (Romanos 10:17)

No necesitamos pedir fe a Dios, necesitamos solo oír su Palabra y practicarla, así la fe se manifestará y crecerá en nosotros.

  1. La Palabra genera vida

La Palabra de Dios es vida en nuestro espíritu.  En Juan 6:63 Jesús dice que sus Palabras son espíritu y vida. 

“El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63)  

El nuevo nacimiento aconteció por medio de la Palabra. Lucas 8:11 dice que la semilla es la Palabra, es decir, la Palabra es como una semilla y cada semilla genera de acuerdo con su especie, semilla de guayaba produce guayaba, cimiente de gatos producen gatos y la cimiente de Dios (Cristo) produce hijos de Dios. 

“Siendo renacidos, no de cimiente corruptible sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 Pedro 1:23) 

  1. La Palabra de Dios es un arma

“Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios…” (Efesios 6:17)

Tú estás en una guerra espiritual y tu arma es la Palabra de Dios. La Palabra es un arma que no funciona en la mano, funciona solo en la boca. Por eso debes confesar a través de su Palabra, debes confesar aquello que Dios dice que Él es, aquello que Dios dice que hace, que dice que tiene y aquello que Dios dice que eres, que haces y que  tienes, entonces en breve cosecharás grandes resultados. 

  1. La Palabra de Dios es alimento

“No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4)

Cuando un bebé nace, su necesidad inmediata es tomar leche para alimentarse. Después de ser salvos y por tanto haber nacido de nuevo, nuestra necesidad inmediata es que aprendamos a alimentarnos del Señor como nuestra leche y alimento espiritual (1 Pedro 2:2-3). Siempre que leas la Biblia, debes apropiarte de algo de Dios para ti, así como haces al comer tu comida. 

Si deseas crecer en Dios, necesitas tomar la Palabra de Dios y practicarla. Podemos decir que conoceremos más de la Palabra a través de cinco formas:

  • Meditando en ella.

PROYECTO AMADO CORAZÓN

A propósito de lo que estamos hablando tenemos el proyecto EL AMADO CORAZÓN, un proyecto donde se instruye al niño para entender lo amados que son, un proyecto maravilloso que impactará a toda una generación, sin embargo, algo muy importante es que entendamos que la instrucción de nuestros hijos en la Palabra es una responsabilidad de los padres, la predicación del evangelio es una responsabilidad inicial de los padres, no puedes dejar esa responsabilidad solo a la iglesia, necesitas asumir la responsabilidad de la salvación de tus hijos por la predicación de la Palabra.

“Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre y no desprecies la dirección de tu madre” (Proverbios 1:8)

Por eso la Palabra dice que el padre instruye junto con la madre, necesitas orar con ellos, alabar con ellos, necesitas asistir a los cultos con ellos y formar en ellos el carácter de Cristo. Timoteo fue llevado a crecer en Cristo por la instrucción y guía de su abuela y madre.

“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”                        (2 Timoteo 1:5) 

La salvacion no se hereda, no porque los padres son cristianos los hijos ya lo son. La salvación es el resultado del creer en la obra redentora de Cristo, por lo tanto, necesitas predicar a tus hijos una y otra vez e invitarlos a aceptar a Cristo en sus corazones.

En este proyecto te pedimos que hagas un seguimiento con tus hijos cada final de semana, porque al final de mes les invitaremos a aceptar a Cristo y luego les pediremos que hagan lo mismo con otros niños, que prediquen. Anímalos a ser predicadores de la Palabra.

“De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, a causa de tus enemigos, para hacer callar al enemigo y al vengativo” (Salmos 8:2)

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